El pulso de Europa con Vladímir Putin se desarrolla también en los océanos, a miles de kilómetros del teatro bélico de Ucrania. Para volver a demostrarlo, Francia interceptó el domingo un nuevo petrolero de la llamada “flota fantasma” rusa sujeto a sanciones internacionales e identificado como Tagor, según informó este lunes Emmanuel Macron. El presidente francés subrayó que la determinación de su país para hacer cumplir las medidas punitivas contra Moscú es “constante y total”.
En un mensaje en redes sociales, el titular del Elíseo detalló que la operación la llevó a cabo la Marina Nacional en alta mar, con el apoyo de varios socios internacionales, entre ellos Reino Unido, y en “estricto” cumplimiento del derecho marítimo. La prefectura marítima del Atlántico precisó que el barco, bajo falso pabellón camerunés, navegaba a más de 400 millas náuticas (740 kilómetros) de la costa bretona y procedía del puerto ruso de Murmansk, en el Ártico. El destino era Limbé, en el oeste de Camerún.
Macron consideró “inaceptable” que determinados buques intenten eludir las sanciones internacionales, vulneren las normas marítimas y contribuyan a financiar la guerra que Rusia mantiene contra Ucrania desde hace más de cuatro años.
Asimismo, el mandatario francés afirmó que estas embarcaciones, que a su juicio no respetan las normas más elementales de navegación, representan también una amenaza para el medio ambiente y para la seguridad marítima internacional.
Tras tener noticia de lo ocurrido, el Kremlin declaró, como en ocasiones anteriores, que consideraba ilegal la incautación, que calificó de un acto cercano a la “piratería”. A través de su portavoz, Dimitri Peskov, el Gobierno ruso también anunció que tomaría medidas para garantizar la seguridad de la carga marítima en respuesta al incidente.
El Tagor es el cuarto buque ruso de la denominada “flota en la sombra”, vinculada al transporte de petróleo ruso, que Francia intercepta en los últimos meses. El barco lleva una tripulación de 23 personas cuya nacionalidad se desconoce. Según trascendió, su capitán se negó en un primer momento a obedecer a los militares franceses.
El primer petrolero interceptado por Francia fue el Bocaray, que navegaba sin bandera, frente a la costa bretona, en septiembre del 2025. Luego fueron el Deyna y el Grinch, capturados en el mar de Alborán, en enero y marzo de este año.
Polémica por la actividad en Francia de la periodista rusa Xenia Fedorova, defensora de Putin
Esta cuarta interceptación de un barco de la “flota fantasma” coincide con una polémica en Francia por la actividad de la periodista rusa Xenia Fedorova, antigua directora de la hoy prohibida cadena Russia Today. Fedorova, que defiende los postulados del Kremlin, colabora con el canal de televisión CNews y la emisora radiofónica Europe 1, que forman parte de la potente galaxia de medios que impulsa los intereses políticos de la derecha y la extrema derecha. La posición del Gobierno es embarazosa porque en el 2024 se concedió a la periodista un permiso de residencia de diez años.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.