La escalada en la guerra de Irán no muestra signos de desescalada. Estados Unidos cumplió ayer la amenaza de Donald Trump de golpear con “mucha dureza” tras el reciente ataque de Teherán contra una de sus bases en Jordania. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que había atacado decenas de objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán como parte de una “intensa oleada de bombardeos”, incluidos centros de mando militar e instalaciones de misiles y drones, en una operación que duró dos horas.
”Los ataques tenían como objetivo reducir aún más las amenazas que Irán y sus aliados representan para las fuerzas estadounidenses, el transporte marítimo comercial y los países vecinos del Golfo”, señaló el CENTCOM. Entre otras, tres personas resultaron heridas en ataques contra la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, y también se registraron explosiones en las provincias de Juzestán y Zanyán, al noroeste del país. Los bombardeos se produjeron después de cinco días de pausa en las hostilidades, que siguieron a doce noches consecutivas de ataques estadounidenses.
Mientras tanto, los países mediadores, como Pakistán, siguen tratando de volver a encauzar la negociación para la paz, rota debido a las discrepancias sobre quién debe controlar el estrecho de Ormuz, a pesar de que el memorando de entendimiento firmado el mes pasado entre las partes afirmaba que debía quedar abierto al comercio internacional. El portavoz del Ministerio de Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, afirmó ayer que están haciendo “todo lo posible para que todas las partes regresen” a la mesa de negociación.
La guerra, en un alto el fuego teórico pero no efectivo, ha entrado en una nueva fase tras el reciente ataque coordinado entre Arabia Saudí y Estados Unidos contra objetivos vinculados a Irán en Irak, así como por el bloqueo de los hutíes del Mar Rojo, la alternativa que había tenido hasta ahora Riad para exportar su petróleo tras el cierre de Ormuz.
La ofensiva se produce un día después de los ataques iraníes contra posiciones estadounidenses en Oriente Medio
Por su parte, Irán también respondió a los últimos ataques de Washington lanzando nuevos misiles balísticos contra los aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico. Jordania informó por segundo día consecutivo de la llegada de misiles, aunque no registró víctimas porque estos fueron interceptados, mientras que Kuwait acusó a Irán te un ataque que alcanzó un edificio y mató a una persona.
Más de 50.000 soldados de Estados Unidos permanecen desplegados en la región, según el CENTCOM. Horas antes del ataque, Trump, había adelantado que responderían con fuerza a los ataques sorpresivos de Irán en Jordania durante la noche del martes.
Los nuevos ataques muestran cómo la guerra se recrudece pese a los intentos de alcanzar un acuerdo diplomático, y a las palabras del presidente estadounidense, quien aseguró que suspendería el fuego debido a nuevos acercamientos con la República Islámica en busca de alcanzar un nuevo acuerdo de paz. El conflicto, que parece nuevamente enquistado, se acerca a cumplir su quinto mes.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.