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Le Pen aparca la ideología y se vuelca en ganar las clases medias francesas

La líder de la ultraderecha promete “prioridad nacional” para acceder a la vivienda social

Le Pen aparca la ideología y se vuelca en ganar las clases medias francesas
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Actualizado hace 22 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Ni siquiera la siempre criticada Unión Europea.
  • 02Marine Le Pen dio ayer pistas interesantes sobre cómo enfocará su campaña para conquistar el Elíseo: hablar de algunas de las preocupaciones cotidianas de los franceses y, por encima de todo, convencer a un amplio arco de votantes, desde los de clase más modesta a las clases medias altas.
  • 03La candidata al Elíseo –por cuarta vez– del Reagrupamiento Nacional (RN, extrema derecha) hizo la  rentrée  política, como es habitual, en su feudo de Hénin-Beaumont, en el departamento norteño del Paso de Calais, por donde es diputada.
  • 04Su discurso de 38 minutos sorprendió por su claridad y pragmatismo, probablemente eficaces para sus objetivos.

Ni Ucrania, ni Irán, ni Ceuta. Ni siquiera la siempre criticada Unión Europea. Marine Le Pen dio ayer pistas interesantes sobre cómo enfocará su campaña para conquistar el Elíseo: hablar de algunas de las preocupaciones cotidianas de los franceses y, por encima de todo, convencer a un amplio arco de votantes, desde los de clase más modesta a las clases medias altas.

La candidata al Elíseo –por cuarta vez– del Reagrupamiento Nacional (RN, extrema derecha) hizo la rentrée política, como es habitual, en su feudo de Hénin-Beaumont, en el departamento norteño del Paso de Calais, por donde es diputada. Su discurso de 38 minutos sorprendió por su claridad y pragmatismo, probablemente eficaces para sus objetivos. No se fue por las ramas. La mayor parte de su intervención la dedicó a la crisis de la vivienda, una de las prioridades centrales de la campaña, e insertó ahí comentarios de ideología nacionalista y antiinmigración, aunque siempre con una base real que la gente conoce y sufre.

Le Pen prometió que, si es elegida presidenta de la República el próximo 2 de mayo –la segunda vuelta de unos comicios en los que es favorita–, al término de su mandato de cinco años la situación de la vivienda volverá a la normalidad. Su receta consiste en relanzar el sector gracias a una profunda desregulación para construir (“hagamos caer las normas”, enfatizó), la eliminación de las limitaciones medioambientales (“la ecología insensata”), la transformación de oficinas vacías en viviendas e incentivar la inversión de los particulares, dándoles confianza, con medidas muy duras para acabar con el fenómeno de la ocupación ilegal de viviendas.

Marine le Pen en un momento de la intervención que dio como inicio del curso político 
Marine le Pen en un momento de la intervención que dio como inicio del curso político Sarah Meyssonnier / Reuters
La candidata al Elíseo, con la mirada ya en mayo del 2027, arranca el curso sin aludir a la escena mundial; no mencionó a la AfD

La parte más ideológica fue anunciar que “la prioridad nacional”, otro eje sobre el que pivotará el mensaje del RN, se aplicará a la concesión de viviendas sociales. Según Le Pen, en la actualidad el 70% de franceses tendrían derecho a los pisos conocidos como HLM (alojamientos de alquiler moderado), pero los nacionales solo ocupan el 11% de ellos. El subtexto es que los extranjeros son favorecidos y eso es una injusticia. La candidata cosechó muchos aplausos del público cuando anunció una ley para la expulsión de las viviendas sociales a las familias que delinquen y que llegan a usarlas como punto de tráfico de drogas, algo que ocurre en efecto en barrios periféricos de grandes ciudades.

La aspirante de la extrema derecha a la máxima magistratura pretende hacer de Francia “una sociedad de propietarios” y no de arrendatarios. A su juicio, esa ha sido la nefasta consecuencia de la filosofía de movilidad a ultranza, sobre todo de los jóvenes, predicada por el neoliberalismo de Macron. El acceso a la propiedad debería enraizar a las personas y cambiar la cultura del país. Del presidente recordó, en tono irónico, su vieja calificación como “el Mozart de las finanzas”, un Mozart que ha concluido con una “marcha fúnebre”, dado el penoso estado de las cuentas públicas y el bajo crecimiento económico. Para Le Pen, de los diez años de Macron “no debe hacerse un análisis sino una autopsia”.

Además de ignorar la geopolítica –ni mención del reciente triunfo de la extrema derecha alemana, con la que no desea asociarse en absoluto–, quedó claro que Le Pen ve como el potencial rival en la segunda vuelta al exprimer ministro Édouard Philippe, del centroderecha. A él se dirigieron los ataques, sobre todo por los tres años en los que fue el jefe de gobierno de Macron.

El enemigo designado de la campaña es el exprimer ministro Édouard Philippe; el resto es ignorado

Le Pen se cuidó mucho de no tocar cuestiones en las que han surgido discrepancias con su delfín, el eurodiputado Jordan Bardella –quien ayer cumplió 31 años– como el futuro de las pensiones o la prohibición del velo. La candidata es prudente y mide su radicalidad para no asustar ni poner en peligro la normalización institucional y social que ha logrado para el RN.

Los sondeos apuntan con insistencia a su victoria, pero un estudio demoscópico encargado por La Tribune Dimanche ( de tendencia moderada ) y publicado ayer muestra que Le Pen es vulnerable si tiene delante a un candidato consistente. La mayoría de franceses admite que ella encarna un cambio y es capaz de medidas en el ámbito migratorio y de seguridad ciudadana, pero son más quienes desconfían todavía de poner en sus manos decisiones económicas e internacionales. También son mayoría quienes la ven deshonesta, rodeada de un equipo que no ofrece garantías y dañina para la causa medioambiental.

Eusebio Val
Eusebio Val
Corresponsal de 'La Vanguardia' en París

Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.