Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia firmarán previsiblemente la próxima semana un acuerdo sobre el fortalecimiento de la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte, según desveló el viernes el presidente estadounidense, Donald Trump, en su plataforma Truth Social. Tras meses de proclamar sus ambiciones anexionistas sobre la isla ártica, territorio con autogobierno dentro del reino de Dinamarca, Trump aseguró que este acuerdo proporciona a Washington el “control permanente” de la seguridad de Groenlandia en materia militar contra países adversarios.
Dinamarca y Groenlandia confirmaron la entente en la madrugada del sábado a través de un comunicado, en el que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, puntualiza que se trata de reforzar “nuestra seguridad común en el Ártico y en la zona del Atlántico Norte y que, por tanto, resulta también muy positivo para la OTAN y para Europa” y que el acuerdo “reconoce la soberanía y la integridad territorial del Reino, así como el derecho del pueblo groenlandés a la libre determinación”.
El presidente de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, calificó el acuerdo de “alentador” y añadió que el texto “reconoce los intereses de Groenlandia y nuestro papel en la cooperación internacional; es algo que nos beneficia a todos”. El pacto llega después de que Trump haya martilleado durante meses con la anexión de Groenlandia incluso invocando el uso de la fuerza, hasta que en un discurso en Davos el pasado enero, bajó el tono tras conversar con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El acuerdo se firmará previsiblemente en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU, del 22 al 28 de septiembre, y entrará en vigor tras los trámites parlamentarios nacionales Pacto a tres bandas
Se espera que la firma del acuerdo se produzca en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá lugar del 22 al 28 de septiembre. Tras la firma, el acuerdo entrará en vigor sujeto a los trámites parlamentarios nacionales necesarios.
El acuerdo, que Trump ha detallado en su plataforma Truth Social, está diseñado específicamente para impedir que cualquier “adversario” de Washington establezca una presencia militar en Groenlandia o realice inversiones sensibles allí sin la aprobación de EE.UU. Esta disposición apunta a China y a Rusia, ha aclarado el Departamento de Estado estadounidense.
Un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. declaró a agencias de noticias estadounidenses, bajo condición de anonimato, que dicho acuerdo garantiza que “China y Rusia no pueden tener una base en Groenlandia, que no pueden enviar tropas allí y que existen los mecanismos necesarios para impedir cualquier inversión en sectores sensibles”. Trump también ha anunciado que EE.UU. “comenzaría de inmediato el proceso de desarrollo de una presencia militar significativa”.
El acuerdo, con una “duración indefinida”, no tendrá “ningún costo” para Washington, ha asegurado el líder republicano, calificándolo de “un sueño hecho realidad”. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lo describió como un compromiso que “aborda todas nuestras preocupaciones de seguridad nacional con respecto a Groenlandia”.
Un acuerdo de defensa de 1951, actualizado en 2004, ya otorgaba a las fuerzas armadas estadounidenses prácticamente carta blanca para desplegar instalaciones en Groenlandia, siempre que notificaran a las autoridades.
La cuestión de este vasto territorio autónomo danés, en el corazón de una codiciada región ártica, se ha convertido en un tema diplomáticamente explosivo desde que Donald Trump expresó su interés. Según varios medios de comunicación, Estados Unidos quiere abrir tres nuevas bases militares en el sur de Groenlandia, además de la base de Pituffik que ya mantiene en el norte del territorio.
Las ambiciones de Trump respecto a Groenlandia han inquietado a los europeos, quienes de repente se sienten amenazados por una potencia en la que siempre han confiado para su protección militar.
En el punto álgido de la crisis, el presidente estadounidense incluso planteó la posibilidad de “usar la fuerza” para apoderarse del territorio de 57.000 habitantes, sembrando preocupación en la UE y la OTAN. Las tensiones solo disminuyeron gracias a la creación de un grupo de trabajo entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos, que ha redactado el acuerdo anunciado el viernes.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.