Tras una batalla judicial y el incumplimiento inicial por parte de Donald Trump, los periodistas de los tres medios a los que el presidente vetó el acceso a la Casa Blanca –CNN, MS NOW y Politico– finalmente han podido entrar al recinto este jueves. Esta mañana, los agentes del Servicio Secreto les han impedido el paso y han llegado a retirar las acreditaciones de algunos de ellos, pese a una orden judicial que obligaba a permitirles entrar. Pasado el mediodía, la Administración Trump ha cedido y ha autorizado de nuevo su acceso.
Un juez federal había ordenado a primera hora a Trump restablecer las acreditaciones de los tres medios. Sin embargo, apenas tres horas después, el gobierno ha hecho caso omiso y no ha dejado pasar a los reporteros a los actos programados por la visita del presidente chino, Xi Jinping, a Washington.
Como respuesta, CNN, MS NOW y Politico, de los medios más importantes del país, han solicitado una vista de emergencia, alegando que la Casa Blanca había desobedecido deliberadamente la orden. El magistrado ha dado al gobierno hasta el mediodía para responder al escrito presentado por los tres medios. Y ha sido pocos minutos antes de esa hora cuando todos ellos han informado que finalmente sí han podido acceder al recinto de nuevo.
En el escrito judicial presentado hoy por los tres medios, su abogado, Theodore Boutrous, aseguraba que “los demandados ya han incumplido reiteradamente la orden del tribunal”, ante la demanda presentada por incumplir la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de prensa.
Concretamente, el juez federal de distrito Thimothy Kelly ha ordenado “devolver, restablecer y restaurar” las acreditaciones de los periodistas y permitirles el acceso durante 14 días, hasta una resolución definitiva del litigio. Su argumento es que los medios demostraron en su demanda una “alta probabilidad de éxito” al alegar que, más allá de la Primera Enmienda, la Casa Blanca también incumplió la Quinta al revocar sus pases de prensa sin respetar el debido proceso.
“En este momento, los medios de comunicación estatales comunistas chinos están autorizados en los terrenos de la Casa Blanca, pero nosotros no. Creo que eso lo dice todo”, ha lamentado esta mañana Kaitlin Collins, corresponsal de la CNN en el edificio presidencial y blanco habitual de las críticas, descalificaciones e insultos de Trump.
De manera repentina y sin previo aviso, el presidente anunció el viernes pasado a través de su plataforma, Truth Social, que “con efecto inmediato” iba a vetar la entrada de los tres medios afectados “como consecuencia de sus constantes informaciones de noticias falsas”. El mandatario añadió que “otros medios de comunicación de fake news seguirán el mismo camino”, sin dar más detalles.
El juez considera que los medios tienen muchas posibilidades de prosperar en su demanda porque Trump no siguió el debido proceso
En seguida, los tres medios presentaron una demanda conjunta, en la que afirmaban que “esta prohibición no podría constituir un ataque más directo contra la Primera Enmienda ni una violación más flagrante de nuestros principios constitucionales fundamentales”, y añadieron que “el Gobierno no decide qué informa o publica la prensa”.
La defensa de la Administración en su escrito judicial fue que estos medios habían “difundido falsedades verificables”, así como publicado “información sensible o clasificada”, y por tanto se les debía vetar el acceso por una cuestión de “seguridad nacional”. Además, el Departamento de Justicia alegó que el acceso a la Casa Blanca “es un privilegio, no un derecho”.
El juez Kelly ha dejado claro en su orden que estos argumentos no son suficientes y que la Casa Blanca debe revisar las normas de conducta que sí podrían llevar a la revocación de una acreditación, lo cual no incluye el hecho de que al presidente no le gusten las informaciones de estos medios.
En señal de protesta contra el veto a la periodista de la CNN –perteneciente al pool televisivo de la Casa Blanca (el grupo reducido de una decena de periodistas que acompaña al presidente a todos lados y que distribuye sus imágenes a las otras cadenas)–, los demás periodistas televisivos decidieron el lunes dejar de participar en sus coberturas.
“Por medio de la presente se informa de que, a partir de hoy, el pool de televisión no cubrirá los actos designados como cobertura del grupo de prensa del presidente”, anunció Bryan Boughton, jefe de la oficina de Washington del medio afín Fox News, en representación de los cinco grandes medios del pool (ABC, CBS, CNN, NBC y Fox).
Desde entonces, las cámaras de estas televisiones no han acudido a las comparecencias del presidente en el edificio presidencial, aunque los canales sí han reproducido este jueves sus palabras, distribuidas por los medios oficiales de la Casa Blanca, así como por la agencia Associated Press.
Ahora que los tres medios han vuelto a ganar acceso al recinto, es probable que, tal como avanzó, el pool televisivo de la Casa Blanca vuelva a seguir las coberturas de Trump, aunque todavía no lo ha anunciado. Mientras tanto, continuará la batalla legal, que espera en las próximas dos semanas una resolución definitiva.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.