En su primer discurso de su visita a Francia, en el palacio del Elíseo, León XIV ha exhortado este viernes al país anfitrión y a Europa a perseverar en su multilateralismo y a no considerar la guerra como inevitable. El Papa, que se ha expresado en un buen francés, también ha advertido que las armas nucleares -Francia es el único miembro de la UE que las posee- no son una garantía de seguridad.
Francia, que tiene el laicismo como esencia republicana, acoge con enorme interés -y hasta entusiasmo- la visita de cuatro días de León XIV, que aterrizó hacia las 10 de la mañana en el aeropuerto de Orly, donde el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte le dieron la bienvenida.
A pesar de la secularización acelerada de los últimos decenios, la presencia del papa de Chicago se ha convertido en el gran acontecimiento de la rentrée social después de un verano marcado por el miedo a la guerra en Europa, un calor abrasador, incendios forestales devastadores y un clima político muy tenso ante las elecciones presidenciales de la próxima primavera.
El talante de León XIV es atractivo para muchos franceses, sean o no creyentes. Ante la sensación de caos global, sobre todo geopolítico y por el impacto de las tecnologías, la crisis francesa y la falta de sólidos referentes, la voz de un pontífice que emerge como antítesis de líderes como Donald Trump se escucha con atención.
Ya en el avión que lo trasladaba desde Roma, Robert Francis Prevost ha dicho al séquito de prensa que venía “a proclamar la paz”. León XIV estará en París, el santuario de Lourdes y la ciudad de Metz, cerca de la frontera alemana. En la misa de mañana en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos se espera a 600.000 personas.
En su extenso discurso ante las autoridades y el cuerpo diplomático, el Sumo Pontífice destacó la diversidad francesa, “que contribuye a dinamizar y enriquecer la convivencia y la vida democrática”, y ensalzó el papel del país como faro cultural y artístico, así como su contribución como cuna de los derechos humanos y su sus valores universales de libertad, igualdad y fraternidad.
Robert Francis Prevost instó a promover siempre el diálogo y la diplomacia. “Ante el estruendo de las guerras y las variadas crisis que sacuden nuestro mundo, Francia tiene la vocación de seguir siendo un incansable artífice de paz y del multilateralismo, especialmente en el seno de nuestra querida Europa”, dijo. “Que Francia, fiel a sus valores, abra el surco de una paz desarmada y desarmante, y ofrezca con responsabilidad su insustituible contribución a favor de la paz”, continuó.
El Papa hizo suyas las palabras de Juan XXIII, hace más de sesenta años, a favor del desarme y de la prohibición de los arsenales atómicos y citó también su propia encíclica Magnifica humanitas. Fue significativa una frase sobre las armas nucleares, sobre todo porque Francia es el único país de la UE con una fuerza de disuasión autónoma y que está ofreciendo compartirla con sus socios. “En efecto, se difunde cada vez más la convicción errónea de que la posesión de armas nucleares sería una garantía de seguridad, lo que alimenta una carrera armamentista difícil de controlar”, avisó. “La paz no es un equilibrio de fuerzas; se construye cada día a través del diálogo y la justicia”, insistió.
Sin aludir de manera directa a la reciente ley francesa sobre la eutanasia, el Papa retieró, poniendo énfasis en sus palabras, que “la tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano”.
La última visita de Estado a Francia, conocida como “la hija mayor de la Iglesia”, de un papa se remonta al 2008. Fue Benedicto XVI. Su sucesor, Francisco, estuvo tres veces, siempre brevemente, en suelo francés -Estrasburgo, Marsella y Ajaccio-, aunque cada vez por motivos específicos y no como parte de una viaje pastoral al país. El papa argentino causó sorpresa, e irritación en algunos, al negarse a asistir a la reapertura de la catedral de Notre Dame, en diciembre del 2024, después de las obras de reconstrucción tras el incendio del 2019.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.