En medio de un agitado debate público sobre la necesidad de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reunido este martes en la Casa Blanca a los principales responsables del avance de esta tecnología. En un almuerzo a puerta cerrada, que se ha alargado más de dos horas, algunos de los hombres más poderosos del mundo han firmado un documento “voluntario” y “moralmente vinculante” en el que se comprometen a “autorregular” el sector.
“Es casi como una Constitución, en cierto modo, y las personas más importantes del mundo firmaron eso”, ha dicho Trump sobre el documento, aunque no establece límites claros ni vinculantes. Flanqueado por una veintena de ejecutivos, el presidente ha anunciado también la creación de un comité para supervisar el desarrollo de la IA, liderado por un 'zar'. Pero ha rechazado cualquier llamado a ralentizar el impulso de esta tecnología, que ve esencial en su pugna geopolítica con China.
“Nunca frenaré el crecimiento de una tecnología que será más importante que la Revolución Industrial” Donald Trump, presidente de EE.UU.
“Quiero dar las gracias a estas personas, que son probablemente las más grandes y brillantes del mundo”, ha dicho al terminar la comida. A izquierda y derecha, lo han flanqueado durante el banquete el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, y el de SpaceX y xAI, Elon Musk.
En un plano compartido por la Casa Blanca con todos los asistentes, destacaban también Dario Amodei (Anthropic), Sundar Pichai (Alphabet), Alex Karp (Palantir), Greg Brockman (OpenAi), Mark Zuckerberg (Meta) o Jeff Bezos (Amazon). Y, frente al mandatario, también se encontraban el vicepresidente, J.D. Vance, y el speaker de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson.
“Tenemos una ventaja muy grande (respecto a China) y vamos a mantenerla. Es una industria increíble: hay quienes dicen que es más grande que la Revolución Industrial, y podría ser considerablemente mayor”, ha dicho Trump al final del almuerzo. El mandatario ha encontrado “muchos puntos de encuentro entre los asistentes”, más allá de la necesidad de “autorregular” la industria, como la necesidad de crear más centros de datos, mega construcciones muy demandantes de energía que han generado protestas alrededor del país.
Durante el evento, Trump ha anunciado que esta tarde firmará un documento con el que renombrará oficialmente a la inteligencia artificial como “superinteligencia”, expresión que lleva usando desde la asamblea general de Naciones Unidas y con el que pretende restar importancia a los peligros de la IA. El mandatario, que también utilizó este nombre delante del presidente chino, Xi Jinping, durante su reunión la semana pasada, ha explicado que el cambio se debe a que esta tecnología “no es artificial”, sin dar más detalles.
Antes de la comida, ha presentado en el auditorio Mellon de Washington un nuevo chatbot de inteligencia artificial lanzado por el gobierno, con el que el pueblo podrá consultar información sobre servicios públicos y realizar gestiones en un futuro.
Elon Musk, Jensen Huang, Dario Amodei, Alex Karp y Sundar Pichai, entre los invirados al almuerzo
Durante ese acto, ha dejado clara su postura respecto a la inteligencia artificial: “Nunca frenaré el crecimiento de una tecnología que será más importante que la Revolución Industrial. No podemos frenarla”. Y ha insistido en la idea de que esta tecnología “nos va a llevar a la edad dorada” de EE.UU.
El republicano, que se reunió la semana pasada con su homólogo chino, Xi, e invitó a la cena de Estado en la Casa Blanca a algunos de los ejecutivos presentes este martes, enmarca la necesidad de ahondar en el desarrollo de la IA en la competición con China.
El presidente de la Cámara de Representantes, Johnson, se ha expresado en este sentido, aunque con menos optimismo: “Queremos mantener el liderazgo de EE.UU. frente a China y todos nuestros demás competidores, pero queremos asegurarnos de que se haga de una manera segura. Así que un poco de supervisión y transparencia creo que contribuirían mucho”.
A pesar de los llamados de las principales empresas a un desarrollo responsable y a una gobernanza que reduzca los riesgos de su desarrollo, Trump ha insistido en su posición. “No nos rendimos ante el miedo por lo que las tecnologías puedan hacernos. Decidimos que esas tecnologías harán por nosotros cosas extraordinarias, extraordinarias”, ha subrayado. A pesar de la evidencia, presentada por los propios desarrolladores de la tecnología, Trump considera una “farsa como el cambio climático” las informaciones que alertan sobre sus riesgos.
El debate sobre el futuro de la IA se mediatizó a principios de este mes, después de que un investigador anunciara su dimisión de Anthropic y afirmara en su comunicado que existe una posibilidad del 10% de que la IA provoque en un futuro próximo la extinción de la humanidad. Eso llevó a Amodei, Musk y Sam Altman (OpenAI) a emitir comunicados abogando por ralentizar su desarrollo.
Pero la preocupación ha ido a más después de que estas compañías hayan admitido brechas de seguridad en sus modelos, que en ocasiones se han escapado de su control llegando a hackear webs de agencias del gobierno de Canadá e incluso el de EE.UU. La empresa OpenAI, de hecho, anunció el lunes que iba a aplazar el lanzamiento de su próximo modelo, el GPT-6.1 Astra, después de determinar que no cumplía adecuadamente los estándares de seguridad de la compañía.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.