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Internacional Misterio sin resolver

Francia rompe el silencio de Ustica

París quiere colaborar en la investigación sobre el avión italiano que cayó al mar en 1980

Francia rompe el silencio de Ustica
Los restos recuperados y ensamblados del avión , en un hangar del aeropuerto militar de Pratica di Mare (Roma), en una imagen de 1992Franco Origlia / Getty
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Actualizado hace 16 h Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Es una de las frases más citadas en Italia.
  • 02Pier Paolo Pasolini la escribió en 1974, al hablar de las matanzas y de las tramas oscuras que habían atravesado el país.
  • 03Medio siglo después, aquella fórmula parece hecha a medida para una historia en la que Francia pudo desempeñar un papel decisivo y que forma parte de los grandes “misterios de Italia”, casi una categoría en sí misma en la historia de la República.
  • 04La noche del 27 de junio de 1980, un DC-9 de la compañía Itavia que volaba de Bolonia a Palermo cayó al mar Tirreno, cerca de la isla de Ustica, causando la muerte de las 81 personas que viajaban a bordo.

Yo sé. Pero no tengo las pruebas”. Es una de las frases más citadas en Italia. Pier Paolo Pasolini la escribió en 1974, al hablar de las matanzas y de las tramas oscuras que habían atravesado el país. Medio siglo después, aquella fórmula parece hecha a medida para una historia en la que Francia pudo desempeñar un papel decisivo y que forma parte de los grandes “misterios de Italia”, casi una categoría en sí misma en la historia de la República.

La noche del 27 de junio de 1980, un DC-9 de la compañía Itavia que volaba de Bolonia a Palermo cayó al mar Tirreno, cerca de la isla de Ustica, causando la muerte de las 81 personas que viajaban a bordo. Desde entonces se han acumulado sospechas, testimonios y reconstrucciones, pero nadie ha conseguido aportar la prueba judicial definitiva: según una de las principales hipótesis, el avión fue derribado por error durante una operación militar cuyo objetivo era el líder libio Muamar el Gadafi.

Una de las hipótesis sostiene que el avión fue derribado por error durante una operación militar contra Gadafi

Hablar de un giro después de 46 años puede parecer casi absurdo. Y, sin embargo, algo se está moviendo. La Fiscalía de Roma, que parecía dispuesta a cerrar la investigación, ha dado marcha atrás. Francia ha enviado señales de colaboración. El fiscal jefe de Roma, Francesco Lo Voi, que en marzo del 2025 había solicitado archivar el caso, ha retirado ahora su petición y ha hablado de “una nueva línea de investigación y nuevas perspectivas”. Una nota diplomática francesa ofrece a Italia una serie de documentos y expresa la disponibilidad de París a responder a nuevas peticiones de la justicia.

Detrás de este cambio de actitud estaría una intervención directa de Giorgia Meloni, que habría planteado el caso a Emmanuel Macron durante una cumbre bilateral el pasado junio. Hasta la oposición reconoce el esfuerzo del Gobierno. “La verdad sobre Ustica está presente en los documentos y en la conciencia del país. El caso no debe cerrarse”, asegura Walter Verini, senador del Partido Demócrata.

La “pista francesa” fue relanzada en el 2008 por el expresidente italiano Cossiga, que apuntó a un misil

El papel de Francia es fundamental porque una de las principales hipótesis conduce precisamente a París. La versión fue relanzada de forma clamorosa en el 2008 por el expresidente Francesco Cossiga: el DC-9 habría quedado atrapado en una operación militar destinada a derribar el avión en el que se creía que viajaba Gadafi. Según Cossiga, que aseguró haber recibido la información de los servicios secretos italianos, el misil que alcanzó por error al avión de Itavia habría sido disparado por un aparato francés. Una reconstrucción nunca demostrada definitivamente ante la justicia.

Francia ha sido durante décadas uno de los grandes agujeros negros de la investigación. Una de las cuestiones clave es saber dónde se encontraban aquella noche sus portaaviones, porque de ellos podrían haber despegado los cazas implicados en la supuesta operación. París aseguró que el Foch y el Clemenceau estaban en el puerto de Tolón, pero testimonios recogidos posteriormente en Italia pusieron en duda esa versión. Las comisiones rogatorias también han tratado de esclarecer la actividad de la base aérea de Solenzara, en Córcega, y qué registraron aquella noche los radares franceses. “La pista francesa fue poco investigada durante años”, explica Francesco Grignetti, periodista y autor de varios ensayos sobre los misterios de Italia. “También por un antiguo reflejo antiamericano, según el cual la culpa siempre es de la CIA. Una actitud que a veces impide ver anomalías, como la presencia del portaaviones Foch ”.

La apertura de París llegó después de que Meloni planteara personalmente el caso a Macron

Pero incluso entre los familiares de las víctimas domina la prudencia. Los documentos que París se ha declarado dispuesto a transferir –dos del Ministerio de Defensa y nueve archivos informáticos– podrían no contener nada realmente nuevo. Giuliana Cavazza, que perdió a su madre en la tragedia, explica que “parece tratarse de material que ya figura en las trece comisiones rogatorias realizadas por Italia”.

Después de 46 años, pedir optimismo quizá sea demasiado.

Francesco Olivo
Francesco Olivo
Corresponsal de 'La Vanguardia' en Roma

Forma parte de la redacción de La Vanguardia · Roma. Corresponsal.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.