Mientras sigue vacante el cargo de secretario de prensa de la Casa Blanca, tras la marcha anticipada de Karoline Leavitt, Donald Trump ha contratado a una nueva integrante en su equipo de comunicación que ya ha generado polémica antes de aterrizar en el Gobierno. Se trata de Beni Rae Harmony, experiodista de 24 años, que ha trabajado hasta ahora de corresponsal en la Casa Blanca para el medio trumpista Real America's Voice, creado originalmente como plataforma para el videopodcast de Steve Bannon, exasesor del presidente.
Poco después de que la misma Harmony anunciara que se incorporaba al equipo de prensa, varios usuarios en las redes sociales difundieron una imagen suya del 2021 en la que aparece con una camiseta con el lema “Que le jodan a Joe Biden” y sosteniendo un rifle junto a un señor mayor, que en otra publicación explica que es su tío.
Ante la controversia generada, una portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, ha defendido a la nueva incorporación: “Harmony ha sido una voz de confianza del movimiento MAGA como corresponsal en la Casa Blanca”, ha afirmado en un comunicado. “Será una incorporación extraordinaria al equipo de comunicación del presidente Trump como subsecretaria de prensa adjunta. ¡Estamos deseando que se incorpore!”
Harmony se convirtió en corresponsal de Real America's Voice después de que su predecesor, Brian Glenn, perdiera el favor de Trump cuando su pareja, la congresista Marjorie Taylor Greene, rompió políticamente con el presidente y lo acusó de traicionar al movimiento MAGA. Antes de trabajar para este medio de extrema derecha, que ha promovido teorías de la conspiración como Qanon o sobre el coronavirus y desinformación sobre las elecciones de EE.UU. del 2020, Harmony trabajó como asistente de prensa para Jack Posobiec, presentador de Turning Point USA, la organización juvenil del difunto Charlie Kirk.
La Casa Blanca defiende a Harmony: “Ha sido una voz de confianza del movimiento MAGA como corresponsal”
Con cerca de 80.000 seguidores en Instagram, ha compartido con frecuencia sus coberturas sobre el presidente, en muchas ocasiones a bordo del Air Force One o en el despacho oval, al que medios de extrema derecha han ganado un acceso preferente en el último año. Su contratación se produce en un momento de gran tensión entre Trump y los medios de comunicación, después de que, pese a una orden judicial que se lo prohíbe, ha vetado repetidamente a los periodistas de CNN, Politico y MS NOW de la Casa Blanca.
En paralelo, este lunes la cadena Fox News ha anunciado que la anterior secretaria de prensa de la Casa Blanca, Leavitt, se incorporará el próximo mes como colaboradora. Tras ejercer como portavoz a sus 29 años, convirtiéndose en la mujer más joven en ocupar el cargo, en agosto el presidente anunció su marcha “para pasar más tiempo con su familia”.
Ahora recorre el camino contrario al emprendido por varios miembros del Gabinete de Trump, como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, o el de Transporte, Sean Duffy, quienes pasaron de presentadores en Fox News a la Casa Blanca. La cadena, una de las grandes promotoras de la teoría del fraude electoral en el 2020, refuerza así los vínculos con la Administración Trump a menos de un mes de las elecciones legislativas.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.