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La Contra Nº 12.488 · 25 mayo 2026, 00:05
Louise Brown
Louise Brown, primer bebé probeta de la historia:

“La ventaja de los niños probeta es que sabemos que fuimos deseados”

Foto: EUGIN

Tengo 47 años: soy de la generación X y después de mí han nacido 14 millones de niños probeta en el mundo. Mis padres fueron elegidos para ser los primeros para la fecundación in vitro por ser gente corriente: hoy no serían elegibles. He disertado en el congreso Ebart, de Eugin Group.

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Actualizado hace 13 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01¿Le aburre otra entrevista por ser el primer bebé probeta?
  • 02Estoy acostumbrada desde los 10 añitos.
  • 03¿Sabe cuántos humanos han sido fecundados in vitro como yo?

¿Le aburre otra entrevista por ser el primer bebé probeta?

Estoy acostumbrada desde los 10 añitos. Y a veces me divierten.

¿Es ya una experta in vitro?

¿Sabe cuántos humanos han sido fecundados in vitro como yo?

Veo que sí es una experta.

Somos ya 14 millones de personas que no estaríamos aquí sin mi equipo de doctores y sin que mi madre hubiera confiado en ellos.

Orgullosa experta.

He aprendido de los mejores y reconozco que tuve una adolescencia en la que estaba harta de entrevistas, pero hoy estoy orgu­llosa de ser legado científico vivo de Bob Edwards, Patrick Steptoe, Jean Purdy y mi mamá y mi papá.

In vitro para padres o madres homosexuales: ¿está de acuerdo con que se use?

Dejemos que las personas decidan y que los científicos ayuden a que sus decisiones se hagan realidad.

¿E in vitro en embarazos subrogados?

La legislación está ahí en los países demo­cráticos para que se cumpla según la voluntad de la mayoría. Cumplamos la ley. Y si no la creemos justa, votemos en consecuencia.

Es usted hábil diplomática, además.

He viajado mucho, eso sí, y soy también orgullosa embajadora de la Federación Internacional de Sociedades de la Fertilidad.

¡Enhorabuena!

Y le puedo asegurar que la tasa de natalidad está cayendo en todos los países del mundo en estos momentos.

Y en algunos de forma alarmante.

En Inglaterra mismo; en mi ciudad, Bristol, estamos cerrando colegios, porque no hay suficientes niños.

Seremos pronto 8.000 millones de humanos. ¿Demasiados para el planeta?

Hay que dejar que cada uno decida si queremos ser padres o no, pero también no hacer difícil que la decisión sea afirmativa. Y yo formo­ parte de la historia de la medicina que la hace fácil. Y me alegro.

Usted nació en 1978: ¿tuvo suerte?

Tengo 47 años, sí, y aquí en Barcelona no lo sé, pero en Inglaterra soy de la generación X.

¿Afortunada?

Yeahhh.

Beatles, no, pero ¿aún oyó a los Stones?

Mis padres. Yo era ya de Robbie Williams.

¿Qué es lo mejor y lo peor que le ha pasado a su generación, la X?

Lo peor ha sido la pandemia de covid, sin duda. Y estar encerrados durante semanas.

¡Qué nos va a contar!

Lo mejor... ¡uf! No sé decirle ahora. Quise ser enfermera siempre y cuidar niños. Y he podido tener dos míos: mi familia.

¿El libro que marcó su vida?

Fui fan de Enid Blyton.

Como media España: ¡ Los cinco !

Y luego leí Matilda de jovencita.

Más duro.

Y La historia interminable. Eso sí que me marcó de jovencita. Y de película, ET.

¿Cómo eran, o son, sus padres?

Eran...

Lo siento.

Gente corriente. Con los pies en el suelo. Todo­ lo que mi madre quería en esta vida era un bebé. Y ya me tuvo.

Enhorabuena.

Hablaba a menudo con mi papá médico, Patrick­ Steptoe, que seguía su salud. Y un día le preguntó: “¿Leslie, cuándo vas a tener otro bebé?”. Y mamá le contestó: “Yo ya he tenido mi bebé. Ahora puede ayudar a otra mujer que lo necesite como yo lo necesitaba”.

Muy generosa.

Pero el doctor insistió, insistió... Y lo siguiente que recuerdo es que se quedó embarazada de mi hermana.

Enhorabuena de nuevo.

Eran gente corriente. Mi padre era empleado de los ferrocarriles y para pagarse la nueva familia tuvo que trabajar de taxista por las noches. Vivían con lo justo.

¿Y realizaron su sueño?

Ser gente trabajadora les sirvió para ser elegidos para el programa de experimentación de fecundación in vitro. El equipo de mis papás médicos quería ayudar a gente como nosotros y no solo a los muy ricos que luego se lo pudieron pagar.

¿Pagó el experimento el contribuyente?

Pero hoy el Servicio Nacional de Salud no paga­ a todos la fecundación in vitro. Hay que cumplir ciertos requisitos que mi familia no cumplía, porque mi padre ya había sido papá con otra madre.

¿Quien fue bebé probeta se sabe deseado?

Yeahhh . Eso lo sabemos seguro. Y además sabemos que nos evitamos algunas enfermedades genéticas que los demás pueden sufrir.

¿Le hicieron muchos tests tras nacer?

Durante unos años me hicieron tantas pruebas médicas –más de un centenar– que después de mayor no me he vuelto a hacer ninguna. Un diario sensacionalista publicó que podía mover cosas con la mente, pero no. Me temo que no es verdad.

LA
Lluís Amiguet
La Contra

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.