Un tribunal de Toulouse ha condenado a dos pasajeros de un vuelo de Ryanair a pagar una multa de 10.000 euros por la trifulca que montaron en el trayecto entre Londres y Eivissa. El altercado fue de tal magnitud que el avión tuvo que desviarse para aterrizar en el aeropuerto de Toulouse, donde los dos pasajeros fueron obligados a desembarcar de la aeronave. El tribunal condena además a cada uno de ellos a 10 meses de prisión, aunque no ingresarán en la cárcel ya que la ejecución ha quedado suspendida.
La aerolínea no da detalles de la circunstancias del vuelo, pero, prácticamente en las mismas fechas y durante el mismo trayecto, otra pasajera publicó un vídeo en Tik Tok en el que se veía a los turistas con destino a Eivissa borrachos dentro del avión; gritaban, ponían música, bailaban y golpeaban los asientos y el suelo del avión en pleno vuelo. “Subimos al avión, despega y justo cuando está en el aire, la gente empieza a levantarse, chillar, saltar…”, aseguraba la otra pasajera en el vídeo.
Ryanair ha celebrado la condena, que confirma que los dos pasajeros se comportaron “de forma abusiva” con el resto de clientes y no cumplieron las instrucciones que les dieron los seis miembros de la tripulación. El alterado fue de tal calibre que el comandante decidió desviar el avión, con 184 pasajeros a bordo, al aeropuerto de Toulouse.
“Es inaceptable que los pasajeros, muchos de los cuales viajan con familiares o amigos para disfrutar de sus vacaciones de verano, sufran interrupciones innecesarias y una reducción de su tiempo de descanso como consecuencia del comportamiento de pasajeros conflictivos”, sostiene un portavoz de la compañía. “Esperamos que esta medida sirva para disuadir futuros comportamientos conflictivos a bordo, de modo que pasajeros y tripulación puedan viajar en un entorno cómodo y respetuoso”, concluye.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.