El bar o la tienda en la que se vende un poco de todo es el punto de encuentro, de socialización, de los habitantes de pueblos pequeños. Poder mantener abierto un café o una panadería es para localidades apartadas y con pocos vecinos un tesoro que no pueden perder. En un intento de paliar la carencia de esta oferta, los departamentos de Empresa i Treball y de Presidència de la Generalitat prevén destinar este año 2,1 millones de euros para promover la apertura de establecimientos que, además de vender productos de primera necesidad, presten diferentes servicios y contribuyan a animar la vida local.
El programa Arrel es una de las acciones contempladas en el Estatut de Municipis Rurals para combatir el despoblamiento en los 476 pueblos de menos de 1.000 habitantes de Catalunya, los denominados micropueblos. La iniciativa está dirigida a los ayuntamientos, a los comercios que ya funcionan y a los emprendedores que proyecten abrir de nuevos.
Un estudio constata que 175 micropueblos, el 36,7% del total, no tienen ninguna tienda de alimentación
Los ayuntamientos tienen un papel capital en esta misión, por ello el Govern cubrirá hasta el 80% del coste, con un máximo de 18.000 euros, de la reforma de locales y de la compra de la maquinaria necesaria para poner en marcha tiendas multiservicio. Otra línea de Arrel es la destinada a ayudas con un máximo de 5.000 euros para los gestores de los establecimientos promovidos por entes locales. También se contempla la misma subvención para la iniciativa privada. En este caso, el objetivo es que los mantengan abiertos y los adapten para que alberguen también actividades sociales y actúen como puntos de recogida de paquetes.
El estudio El comerç rural a Catalunya , elaborado por la dirección general de Comerç, constata que 175 micropueblos, el 36,7% del total, no tienen ninguna tienda de alimentación; el 13,7% (65), ni bar ni restaurante; el 81% (385) no ofrecen ningún servicio de recogida de paquetes, y en el 78,6% (374) ya no se venden diarios. Estos datos surgen de la encuesta remitida durante el primer trimestre de este año a 476 ayuntamientos de los que han contestado 444. Marta Angerri, directora general de Comerç, y Xavier Amor, secretario de Governs Locals i de Relacions amb l’Aran, consideran que los ayuntamientos deben plantearse los comercios que no son rentables como un servicio social para facilitar la vida de los vecinos.
Joan Morera, de la dirección general de Comerç, señala que la escasa población de estas localidades supone un importante escollo para que estos negocios se mantengan, aunque remarca que hay modelos que funcionan por su versatilidad, en concreto el del centro multiservicio, que consiste en aglutinar muchas actividades (tienda, bar o restaurante, oferta cultural...) en un único espacio para garantizar su sostenibilidad. Actualmente, 30 micropueblos mantienen abiertos multiservicios, diez de los cuales gestionados por ayuntamientos.
Y un aspecto relevante de Arrel es el acompañamiento técnico, por parte de las cámaras de comercio, para definir el modelo de negocio y asesorar a los gestores de los establecimientos que ya están funcionando.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.