La versión moderna de la bola de demolición que antes se utilizaba para tirar abajo los edificios es una gran grúa de 200 toneladas con un brazo articulado de 60 metros. Es una de las más grandes de Europa y este martes ha iniciado su trabajo en el palacio 4 de Montjuïc. En las próximas semanas, la máquina avanzará hacia el palacio de congresos adyacente. Ambos edificios sucumbirán a la piqueta y a principios del año que viene ya serán parte de la historia de Barcelona.
En su lugar se alzará un nuevo palacio multifuncional que lleva la firma del arquitecto Smiljan Radic, flamante premio Pritzker, que se está desplazando a Barcelona cada mes y medio para intercambiar opiniones con el equipo de arquitectos locales en el que se apoya.
La grúa está acompañada en todo momento de una bomba de agua que va regando el terreno para evitar que el polvo se disperse. Además, han empezado este verano en la parte más cercana a la escuela Mossèn Jacint Verdaguer para que cuando empiece el colegio en septiembre ya estén avanzando hacia la avenida Maria Cristina y así el ruido y el polvo les quede más lejos a los alumnos.
El techo del palacio Alfonso XIII estaba lleno de amianto y se ha desmantelado por completo
En paralelo, muy cerca de allí, se trabaja desde finales de marzo en los trabajos de desamiantado del palacio Alfonso XIII. Operarios equipados con trajes especiales están retirando el techo lleno de fibrocemento y luego desmantelarán también el interior del edificio. En este caso, el inmueble de gran valor patrimonial no irá al suelo. Se vaciará completamente por dentro para dar cabida al nuevo palacio de congresos que se construirá en su interior.
El desamiantado también se está llevando a cabo en el palacio del Vestido, en el inmueble que hace esquina con plaza Espanya y la Gran Via, donde se conservarán las emblemáticas columnas como puerta de entrada a un edificio gestionado por Fira de Barcelona con usos centrados en la innovación.
Los plazos están muy ajustados, pero en Fira 2000 –la empresa pública responsable de coordinar todos los proyectos– están convencidos de que se cumplirán. Lo cierto es que el equipo dirigido por Albert Civit se enfrenta a una contrarreloj en equipo bastante más larga que la del Tour de Francia que pasó por delante de los edificios en proceso de demolición hace menos de un mes. El objetivo es tener en mayo del 2029 el palacio Alfonso XIII rehabilitado y el nuevo palacio multifuncional construido. La fecha no está escogida al azar, coincide con el centenario del inicio de la Exposición Internacional de 1929. Quedan menos de tres años, 34 meses en los que nada puede fallar si se quiere cumplir el calendario.
El alcalde Jaume Collboni ya piensa en esa fecha y las posibilidades abiertas con los nuevos edificios. Para él, este proyecto supone “la tercera gran transformación de la montaña de Montjuïc para hacerla más urbana, de escala más humana y para conectar los barrios del Poble Sec y la Font de la Guatlla”. Después de los actos del centenario en el 2029 se afrontará la segunda fase de las obras, que incluyen la construcción de 548 viviendas públicas, un ambulatorio y un polideportivo.
Un nuevo pequeño barrio, al fin y al cabo, junto al Paral·lel, donde ahora se encuentra el palacio 2, que irá al suelo en la próxima década, pero hasta entonces tendrá más protagonismo que en los últimos años ya que acogerá algunas de las ferias que se seguirán celebrando en Montjuïc. Eso sí, la mayoría se mudarán a los modernos pabellones de Fira Gran Via, donde además está previsto estrenar el nuevo pabellón Zero a lo largo del año que viene, con unos meses de retraso, por si sirve de aviso a navegantes.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.