Reus ha estrenado esta tarde tarde el mural de homenaje a su hijo más universal, el arquitecto Antoni Gaudí, en la fachada de la residencia universitaria de la parroquia de Sant Joan. La pintura, de casi 140 metros cuadrados, tributo a la raíces del genio, quiere convertirse en lugar de visita obligada. La obra, creada por el reconocido muralista extremeño Jonatan Carranza, Sojo , ha suscitado críticas de los que hoy serían colegas del genio, el Col·legi Oficial d’Arquitectes de Catalunya en Tarragona.
En una sociedad acostumbrada a polémicas y recelos, la controversia se ha generado entorno al lugar elegido para pintar el mural, la fachada de una residencia estudiantil construida junto a la iglesia de Sant Joan en 1996. Su autor, el prestigioso arquitecto Pau Pérez Jové (Barcelona, 1947). La fachada de hormigón, monocromática, fue “concebida con criterios de austeridad e integración con el entorno de la iglesia de Sant Joan, edificio catalogado dentro del patrimonio cultural catalán”, recuerdan los arquitectos críticos.
Alegría en el Mercat Central, frente a la pintura, y de los comerciantes ante el nuevo reclamo turístico
El edificio es propiedad del Arquebisbat de Tarragona, que dio la aprobación al proyecto promovido por la Associació Amics de Gaudí de Reus. La propuesta del mural se puso a debate en la comisión de cultura y patrimonio y se dio el visto bueno, confirman fuentes del Arquebisbat de Tarragona.
El mural forma parte del conjunto de iniciativas impulsadas en Reus en el centenario de la muerte de Gaudí. La Associació Amics de Gaudí de Reus ha encajado con respeto las críticas del Col·legi d’Arquitectes, que hizo público el comunicado junto a la Associació Espais Ocults –dedicada a dar a conocer el patrimonio menos conocido de Reus– y la firma de media docena de reputados arquitectos.
Antes de decidir la ubicación definitiva, se barajaron varias opciones en fachadas de otros edificios. Se descartaron, por razones diversas, el edificio de la Fira de Reus, a las afueras, o una fachada de un inmueble del Raval de Santa Anna, en el centro.
El sacerdote de la parroquia de Sant Joan, Joan de Ribes, está encantado con la iniciativa. También han aplaudido la idea los vendedores del Mercat Central de Reus, ubicado frente al mural, o la asociación de comerciantes del Tomb de Reus. El Ayuntamiento de Reus y la Diputación de Tarragona han ayudado a hacer realidad el proyecto, con un presupuesto de 60.000 euros.
Gustará más o menos, pero nadie puede discutir la reputación de su creador, Sojo , formado curiosamente como arquitecto y empapado de la obra de Gaudí y de sus conexiones con el territorio para crear esta obra. Explica Sojo que ha tenido en cuenta el entorno, sobre todo la iglesia, para elegir los colores, como los grises del retrato de Gaudí, que con una mano se toca el corazón y con la otra ofrece su creación a Reus, donde paradójicamente no hay ninguna obra suya. “No supone una pegatina que nada tiene que ver con el entorno, mi intención es que de la sensación que siempre ha estado aquí”, explica.
El escrito de “oposición” del Col·legi d’Arquitectes asegura que tras conocerse el encargo al muralista “personas conocedoras del patrimonio arquitectónico reusensey con criterio por su formación profesional y técnica, pidieron discretamente repensar la ubicación de la obra”. Entre sus argumentos, que la residencia se ideó en 1996 con una fachada discreta, de un solo color, “para mantener el respeto a la iglesia de Sant Joan, un edificio neogótico construido por Pere Caselles entre 1912 y 1931.
Sostienen, pues, que se trata de una obra plástica disruptiva en un entorno que nada tiene que ver con Gaudí, la parroquia de Sant Joan o el mercado. “La arquitectura y las artes plásticas deben de poder convivir en Reus, con la seguridad de que no transforman la idea y el espíritu de las obras y de los autores que las han concebido. Estamos seguros de que el maestro Gaudí lo entendería”, aventuran.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.