Los Mossos d'Esquadra buscan al segundo de los pistoleros que anoche abrieron fuego e hirieron de gravedad a dos guardias civiles en el barrio de Can Parellada de Terrassa. Los dos hombres se encuentran fuera de peligro aunque uno de ellos, el teniente, recibió cuatro impactos de bala y el otro, un guardia raso, otros dos disparos.
Tras el grave incidente, los Mossos d’Esquadra blindaron la zona y detuvieron a tres sospechosos, todos de nacionalidad española. Uno está señalado como uno de los autores de los disparos contra los guardias civiles y los otros dos están acusados de esconderle en un local ocupado en el que irrumpieron los mossos del GEI y en el que estaba agazapado. La policía científica recuperó en la zona 18 vainas percutidas, de escopeta y de pistola, además de la munición disparada por los dos guardias civiles.
El suceso empezó horas antes en la AP-7, en el área de servicio de Porta Barcelona, a la altura de Castellbisbal. Según la Guardia Civil, sus dos hombres estaban realizando un servicio de paisano en la zona y fueron a identificar a los ocupantes de una furgoneta que les resultó sospechosa. El vehículo trató de arrollar a los guardias civiles y se inició una persecución. Otras fuentes aseguraron que el teniente, recién salido de la academia hacía un mes e incorporado el servicio en Sant Andreu de la Barca, estaba realizando una patrulla de reconocimiento para conocer mejor la demarcación en la que había sido destinado recientemente.
Los guardias, un agente y un teniente, están fuera de peligro
Los guardias civiles perdieron al vehículo sospechoso, pero a través de la matrícula supieron que estaba a nombre de un vecino de los bloques que hay justo detrás del Carrefour, en Can Parellada. Y se trasladaron hasta allí, pero sin informar a ningún superior, ni avisar a la comandancia de Sant Andreu de la Barca. Otras fuente aseguran que los dos guardias civiles lograron realizar el seguimiento del vehículo hasta Terrassa.
Una vez en el barrio y fuera del vehículo policial, los dos guardias civiles fueron recibidos con disparos de dos individuos. Varios vecinos grabaron el tiroteo y las imágenes se difundieron por las redes. En los videos se observa cómo son dos los tiradores, uno con una pistola y otro, con una escopeta, que dispara por la espalda y que, con el guardia herido en el suelo, le golpea con la empuñadura en la cabeza mientras otro le amenaza con una catana.
Casi al tiempo que disparaban, los delincuentes exigían que se identificaran como agentes de la autoridad. Ambos iban de paisano, y de nada sirvió que arma en mano, gritaran desde un primer momento que eran guardias civiles. Los agentes trataron de repeler la agresión disparando.
El teniente recibió cuatro impactos y el guardia dos, uno en el abdomen y otro en el cuello. El agente, que estaba enseñando la demarcación a su superior, permanece ingresado en la UCI con una costilla fracturada y 89 puntos de sutura en la cabeza. Mientras estaba en el suelo, uno de los delincuentes le exigía que le mostrara la placa, mientras le seguía golpeando. “No te muevas de ahí”, le gritó. “Ya está, déjalo”, se escucha decir a otro de los atacantes, al tiempo que huyen de la zona. En las imágenes se escucha como uno de los atacantes grita que le digan a su madre que le baje las llaves del coche para huir de allí.
Sobre las once y media de la noche, el GEI de los Mossos, el grupo de élite que interviene cuando hay indicios de presencia de armas de fuego, accedió a un local ocupado en el que realizaron las tres detenciones. Las patrullas de seguridad ciudadana de los Mossos se encargaron de hacer un cordón de seguridad para trasladar a los arrestados a comisaría, después de que vecinos de los bloques arrojaran objetos e increparan a la comitiva. La zona se mantuvo blindada toda la madrugada para el trabajo de la policía científica, y la recogida de los proyectiles. El viernes, investigadores de los Mossos y de la policía judicial de la Guardia Civil regresaron a la zona.
En cuanto a los detenidos, si bien en un principio se aseguró que podía ser teloneros, los sospechosos no estaban bajo el foco de ninguna investigación en marcha y tienen antecedentes relacionados con delitos patrimoniales. Los primeros momentos del incidente fueron de una gran confusión, porque los mandos superiores de los dos guardias civiles heridos desconocían que estaban siguiendo a unos delincuentes en Terrassa.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.