El Ayuntamiento de la Vall d'en Bas presentará finalmente un recurso contencioso administrativo contra la variante de Olot y las Preses, la vía que debe completar el eje Vic-Olot por Bracons y que reducirá el tráfico rodado, principalmente de camiones, de las travesías urbanas de las dos poblaciones. Las obras, a cargo de la Generalitat, deben empezar en 2027 con la idea de finalizarlas en el año 2031.
El Consistorio quiere garantías de que los trabajos no afectarán el acuífero fluvial, ni los terrenos agrícolas por los que discurrirá la carretera de once kilómetros. También quieren proteger la escuela de Verntallat, las viviendas y la calidad de vida de los vecinos.
Con este son tres los recursos que se han anunciado contra esta carretera
El pasado 4 de junio, el Ayuntamiento presentó un requerimiento a la Generalitat del que no obtuvo respuesta. El escrito recogía trece puntos que el municipio consideraba necesarios aclarar antes de que empezaran los trabajos.
”No pedimos contrapartidas, sino garantías”, ha explicado hoy la alcaldesa Magda Roca. Desde el Ayuntamiento consideran que una infraestrutura de este calibre, presupuestada en 470 millones de euros, debe contar con “las medidas suficientes para minimizar el impacto sobre el territorio y las personas afectadas”.
Una de las principales procupaciones esgrimidas desde la Vall d'en Bas es la protección de las aguas subterráneas y del acuífero fluviovolcánico que discurren bajo el suelo sobre el que se proyectará la carretera.
El Consitorio reclama un dictamen específico de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) y un sistema de seguimiento de los piezómetros, de los ensayos previos y de los trabajos de bombamiento que permitan controlar posibles afectaciones durante la ejecución de la obra.
El Ayuntamiento quiere garantías de que el falso túnel de Verntallat no afectará a la escuela ni las viviendas existentes
La proximidad de los trabajos a la escuela Verntallat y a las viviendas del entorno es otro de los aspectos que preocupa al Consistorio. El falso túnel de Verntallat está proyectado a menos de 100 metros de la escuela y entre 25 y 100 metros de viviendas existentes. Por eso, el Ayuntamiento reclama un estudio específico y medidas de prevención, control y monitoraje ante posibles impactos.
En cuanto a la contaminación acústica, el Ayuntamiento ve necesario que las medidas correctoras se valoren dentro del proyecto constructivo de la obra y no queden pendientes en un proyecto complementario más adelante.
También urgen desde el Consistorio un seguimiento técnico y ambiental de las obras durante su ejecución. Plantean la creación de una comisión conjunta con la Genaralitat, el Ayuntamiento y agentes implicados para abordar incidencias y dar respuesta a poblemas que puedan surgir.
”Las garantías sobre los efectos de la variante deben concretarse antes de comenzar las obras, no podemos estar condicionados a decisiones posteriores, las medidas para proteger la escuela, el agua, las viviendas y el entorno deben quedar definidas desde el prinicpio”, apunta el Ayuntamiento.
Con este son tres los recursos que ya se han anunciado sobre esta infraestructura viaria. Hace una semana el sindicato agrario Unió de Pagesos presentó el suyo y también lo hará en breve la entidad ecologista Salvem les Valls.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.