El equipo de naturalistas de Depana, en colaboración con el Conselh Generau d'Aran, ha grabado en mayo y junio, en la Val d'Aran, a dos osas, con tres cachorros cada una. Es la primera vez que se registran dos hembras con tres oseznos en el Pirineo catalán. Al principio, las dos familias estaban separadas por medio kilómetro de distancia, en las última semanas les separaba más de un kilómetro.
“Siempre es una alegría ver como como crece la población. Los cachorros son muy divertidos, juegan, tienen comportamientos muy lúdicos, están todo el día enredando, se pelean como los hermaos de otras especies. Son curiosos”, cuenta Marc Alonso, experto de Depana, referente en la conservación del oso pardo en el Pirineo y coordinador del grupo
Durante los meses de mayo y junio, el equipo ha grabado imágenes de gran valor sobre la vida cotidiana de estas dos familias de úrsidos. Las grabaciones que ahora hace públicas la entidad muestran aspectos relevantes de su biología, como los hábitos de alimentación, las interacciones entre las crías y la madre, el comportamiento frente a otras especies y diferentes momentos de su actividad diaria.
Han podido ver cómo las madres enseñan a los cachorros lo que pueden comer y lo que han de evitar. A esta edad todavía están mamando. Van alternando la leche con los alimentos.
“Han comido muchas cosas, mucha larva de hormiga, mucha proteína animal. Las osas les enseñaban a sacarlas de debajo de las piedras. A eso dedicaban mucho tiempo y esfuerzo, también han comido muchos vegetales”, relata Marc Alonso.
Una de las hembras pudo ser monitorizada durante 28 días consecutivos. A principios de junio, este grupo familiar perdió uno de los tres cachorros, el más pequeño de la camada, por causas que no han podido determinarse. Según los naturalistas, podría responder tanto a un proceso de selección natural (enfermedad o accidente) como a un posible episodio de infanticidio por parte de un macho.
La segunda osa con tres cachorros fue localizada en cinco ocasiones y, hasta el final del periodo de seguimiento, el grupo familiar se mantuvo completo.
En conjunto, durante la campaña de seguimiento primaveral se monitorizaron doce ejemplares diferentes de oso pardo en la Val d’Aran.
Identificaron 54 ejemplares en 2025
Este trabajo forma parte de un programa más amplio de conservación, seguimiento científico y sensibilización cuyo objetivo es favorecer la coexistencia entre el oso pardo y las actividades humanas en la zona. Más de un centenar de ejemplares en el Pirineo Según los últimos datos del Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo (GSTOP), hechos públicos por la Generalitat de Catalunya el pasado mes de marzo, durante 2025 se identificaron 54 ejemplares de oso pardo en el Pirineo catalán y 108 en el conjunto del Pirineo, la cifra más elevada registrada hasta la fecha. Estos datos confirman, señala Depana, la tendencia positiva de recuperación de la población tras décadas de trabajo conjunto entre administraciones, equipos técnicos y entidades conservacionistas.
El oso pardo está catalogado como especie en peligro de extinción en el Pirineo y es objeto de protección prioritaria según la normativa europea.
A pesar de la recuperación de la población, la especie sigue siendo vulnerable y requiere un seguimiento científico riguroso, así como la consolidación de medidas que favorezcan la convivencia con la ganadería y el resto de actividades humanas. Depana considera que esta recuperación representa también una oportunidad para impulsar un modelo de ecoturismo responsable que contribuya al desarrollo sostenible de las comarcas pirenaicas, siempre desde el máximo respeto por los animales, su hábitat y la población local.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.