Voluntarios de la Escola Popular del barrio de Balàfia han pedido una reunión con el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, para pedirle que evite el desalojo de su local, en el número 15 de la calle Ripollés, en que desde hace seis años el dan clases de catalán y castellano para adultos y clases de repaso y actividades de ocio para niños y niñas.
Según el colectivo, la propiedad del edificio, Promontoria Coliseum vinculada al fondo de inversión estadounidense Cerberus, ha notificado su intención de desalojar el espacio el día 8.
Para ese día, los voluntarios han convocado una movilización a las 7.00 horas frente al local para la que este viernes han hecho un llamamiento pidiendo que se sumen el vecindario y las entidades del barrio.
Júlia, una militante del colectivo, ha explicado que el local llevababa años abandonado antes de que transformaran en una escuela hecha en el barrio y para el barrio.
Clases para 200 personas
Cada semana, unas doscientas personas —niños, adolescentes y adultas— aprenden idiomas, participan en actividades de ocio y construyen vínculos de solidaridad, en colaboración con entidades y servicios del territorio como el Consorci de Normalització Lingüística, Òmnium Cultural, la Associació de Veïns i Veïnes de Balàfia, el espacio Mijac o el CAP de Balàfia i Onze de Setembre.
La escuela cuenta con entre 30 y 40 personas voluntarias que hacen tareas de docencia y acompañamiento infantil.
Los adultos que reciben clases de catalán y castellano son en su mayoría migrantes que llevan poco tiempo en la ciudad y los niños y jóvenes van a clases de refuerzo escolar y participan en talleres de ocio.
La escuela denuncia que, en un contexto de grave dificultad de acceso a la vivienda, los fondos de inversión siguen teniendo margen para especular con el patrimonio inmobiliario, y alerta de que el desalojo dejaría el local vacío y abandonado
Los voluntarios consideran que “perder este espacio sería especialmente grave en un momento de auge de los discursos de odio y de crecimiento de la extrema derecha”.
La escuela reivindica “su tarea como un dique de contención ante el miedo, la desconfianza y la fractura social: un lugar donde personas diversas se conocen, establecen vínculos y construyen confianza.
El colectivo defiende que esta red comunitaria es imprescindible “para combatir el aislamiento, el racismo y los discursos que señalan determinados colectivos, y reclama al PSC —con Fèlix Larrosa al frente de la Paeria— que se posicione y actúe para detener el desalojo”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.