Viajeros y más viajeros. Locales, o internacionales, la ciudad de València y su área metropolitana está en la ruta de muchos. Las cifras lo explican: el mes pasado, Metrovalencia facilitó más de 8,1 millones de desplazamientos en el conjunto de todas sus líneas, un crecimiento del 8,12% respecto al mismo mes de 2025, aunque en aquel tiempo tuviera interrumpida la circulación de metro entre València Sud y Castelló hasta el día 26 por las reparaciones de la dana.
Los datos de Ferrocarrils de la Generalitat también cuentan que, entre todas sus conexiones, la que más viajeros desplazó fue la Línea 3, que conecta Rafelbunyol con el aeropuerto de València-Manises, nada sorprendente cuando, solo con las cifras del mes de mayo pasado, este se había colocado como el sexto aeropuerto en tráfico nacional, con un aumento del 11,8% respecto al mismo mes del año anterior.
El auge turístico de València se percibe en sus calles, en su movilidad, pero también influye en ella el mayor peso poblacional. Según los datos provisionales del Ayuntamiento, el crecimiento poblacional anual ha sido de 17.386 personas -según el INE, de solo 8.608 personas-; por lo que casi 900.000 personas residen ya en la capital valenciana, donde cada día entran y salen viajeros y vecinos de su área metropolitana.
Muchos llegan en metro, pero también en Cercanías. Renfe mantiene 290 circulaciones en sus líneas, con 50 unidades que, en un día normal, con cifras de invierno, llegan a transportar entre 75.000 y 80.000 viajeros. Y eso que todas sus líneas no funcionan a pleno rendimiento, ya que después de la dana la C3 continúa en autobús y la C5 está también en obras.
Pero sus cinco líneas conectan con la estación del Norte, el epicentro del tráfico de viajeros en Valencia, en el corazón de la ciudad. Allí llegan para acudir a trabajar, a estudiar o también para conocer la ciudad, pues desde que las obras del corredor mediterráneo trabajan en el canal de acceso la media distancia proveniente de Barcelona también desemboca en la calle Xàtiva. Cerca queda la estación del AVE de Joaquín Sorolla, en uno de los núcleos de mayor tráfico rodado por la cercanía a las obras de remodelación de Pérez Galdós-Giorgeta.
El Ayuntamiento destaca que hay “un esfuerzo por ir mejorando cada día el número de servicios y líneas de la EMT”
Estos días el trasiego en el centro de la ciudad es importante, pues además hay obras de rehabilitación en marcha en la estación, pero también en las calles, principalmente en Colón, epicentro comercial de València. Y al llegar al vestíbulo del Norte, las pantallas avisan del paso de las líneas de Metrovalencia, a dos pasos en la estación de Xàtiva, advirtiendo de que la conexión hasta la playa está, de momento, suspendida. La EMT reforzó 12 líneas de autobús y este verano ofrece más de 11,5 millones de plazas en los autobuses municipales, algunos con cambios de itinerario en sus líneas para, aseguran, “mejorar la movilidad pública de la ciudadanía hacia las playas de la ciudad”.
En la confluencia de Colón con Xàtiva y Marqués de Sotelo se observa la intensidad de viajeros de Valencia. A pie, en bicicleta -alquiladas muchas, los turistas hacen buen uso de ellas-, en coche o en transporte público. La ciudad se mueve, cada vez más. Lo saben en la concejalía de Movilidad, que asegura que han sumado una media de 10 autobuses de la EMT más al día que en el año 2023, cuando el cambio de gobierno. Además, explican que dos vehículos de media más cada jornada que el año pasado recorren la ciudad y ofrecen más servicios a los usuarios que hace tres años. “Ejemplifican el esfuerzo de esta corporación por ir mejorando cada día el número de servicios y líneas de la EMT”, defiende su concejal responsable, Jesús Carbonell.
Las cifras municipales dicen que los vehículos de la EMT han realizado en este primer semestre de 2026 un total de 112.450 servicios, un 5,4% más que en 2019 y un 2,8% más que en 2023. Y es que el punto clave está en el aumento de viajeros, que también destaca Carbonell: “El compromiso del gobierno de la alcaldesa María José Catalá es seguir ofreciendo una mejor atención a los ciudadanos, sobre todo tras el incremento del número de usuarios, que ha pasado de 90 a 122 millones en apenas unos años y en un momento en el que la ciudad está inmersa en las obras de Pérez Galdós y la calle Colón”. Hay, además, 161 nuevos vehículos, 94 eléctricos y 67 híbridos articulados, que se incorporarán a la flota en el transcurso de este año y de los primeros meses de 2027.
Y es que buena parte de las líneas circulan desde Colón, cuyo pavimento ahora ha levantado el Consistorio en una reforma que tiene como meta acabar para la campaña de Navidad, hasta los barrios de la ciudad. Pasan por paradas casi siempre concurridas, como las de la calle Xàtiva, que funcionan casi como un intercambiador, sobre todo la situada junto al IES Luis Vives, que recibe 13 líneas. Unas van a la zona dana -Forn d'Alcedo, con la línea 9-, otras a Sociópolis, Patraix o Benimàmet y la C1, circular, se queda transitando por el centro histórico. La oposición, por su parte, afea al Ayuntamiento su gestión, y le acusa de potenciar el coche en lugar del transporte público. Los socialistas les acusan de “tapar el caos en la ciudad” y desde Compromís dicen que la EMT ha perdido en tres años “velocidad, valoración ciudadana y solvencia”.
La EMT de València trabaja en un escenario de crecimiento exponencial: ha pasado de 90 a 122 millones en apenas unos años
Que el aumento de viajeros ha sido determinante se asume en las administraciones y se trabaja en reducir su impacto, explican todas ellas. Cercanías sigue trabajando en reparar sus líneas pendientes, mejorar sus estaciones valencianas -de las 66, cuatro de ellas ya están iniciadas-, y comparte sus cifras de regularidad y puntualidad, que en el pasado mes de mayo en el núcleo de València dejaron un retraso medio de 2 minutos, pues de los tiempos también depende que la intermodalidad que buscan, o necesitan, los viajeros sea más eficiente. Sin embargo, este martes el vicepresidente valenciano, Vicente Martínez Mus, decía que “en Cercanías estamos en una situación tercermundista” y criticaba que el año pasado se dejaron sin ejecutar la mitad de sus fondos, “lo que implica que no se han renovado trenes ni electrificados tramos pendientes”, añadieron desde la Conselleria de Infraestructuras.
Martínez Mus destacó que “es necesario” que se ejecuten esos fondos como en Metrovalencia, donde hay en marcha un plan de actuaciones con un presupuesto de 275 millones de euros, influido por el presentado, pero nunca ejecutado, Plan de Movilidad del Botànic y que, en la práctica supone, entre otras medidas, la ampliación de la red con la nueva conexión peatonal Alacant-Xàtiva, duplicar la vía de la Línea 3 - la más usada- y poner en marcha las nuevas Líneas 11 y 12, además de renovar la flota, medida que esperan ayude a sofocar el creciente aumento de viajeros, pues con la renovación de tranvías se podrán ofertar casi 2.000 plazas adicionales (para el TRAM de Alicante y Metrovalencia).
Pero las costuras de Valencia, que acusa en su crisis inmobiliaria efectos de la eclosión de su movilidad, se tensan. Tanto, que la Generalitat levantará un nuevo puente sobre el cauce del Túria reservado al transporte público y habrá una nueva vía que conecte Xirivella, Alaquàs y Aldaia con València. Y es que la ciudad ya no se entiende sola: es la capital de una área metropolitana en constante movimiento que exige nuevas infraestructuras, más recursos y una co-gobernanza que ya se empieza a perfilar.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.