Faltan poco más de ocho meses para las próximas elecciones autonómicas y locales, pero en los partidos con presencia en la Comunidad Valenciana comienza a extenderse cierto nerviosismo ante la próxima elaboración de las listas electorales, también para unas elecciones generales sobre las que todavía no hay fecha. Con una particularidad: tanto en el PP como en el PSPV, Compromís e incluso Vox, las relaciones de poder internas son hoy diferentes a las que permitieron configurar las candidaturas del 28M. Es decir, es más que probable que una parte importante de los hombres y mujeres que formaron parte de las listas a les Corts Valencianes, a los principales ayuntamientos y al Congreso y Senado no repitan en las candidaturas que en breve comenzarán a elaborarse.
Es probable que la mayoría de los actuales diputados no repitan en las candidaturas que en breve comenzarán a elaborarse
En el PP valenciano, este nerviosismo se ve agravado porque Alberto Núñez Feijóo aún no ha confirmado oficialmente al president Juanfran Pérez Llorca como candidato para 2027, después de que en 2023 el cabeza de cartel fuera Carlos Mazón. Aunque en Génova se da por hecho que Llorca será ratificado, la situación dificulta determinar quién tendrá la capacidad real de influencia sobre las futuras candidaturas. Los presidentes provinciales —Vicent Mompó en Valencia, Toni Pérez en Alicante y Marta Barrachina en Castellón— llevan tiempo moviendo sus piezas ante la dirección nacional, no solo para garantizarse candidaturas afines en la futura composición de las Diputaciones, sino también para influir en la elección de los nombres. Por eso la ratificación de Pérez Llorca adquiere especial importancia: mientras no se despeje esa incógnita, resulta más difícil cerrar los equilibrios internos que acabarán teniendo reflejo en las listas autonómicas, locales y generales. Más aún porque la dirección nacional del PP no tiene previsto celebrar un congreso regional, lo que otorgará al Comité Electoral nacional un mayor margen de decisión sobre las candidaturas valencianas.
En el PSPV se intuye una profunda renovación. Las candidaturas anteriores fueron elaboradas bajo el liderazgo de Ximo Puig, pero ahora es la ministra Diana Morant quien ejerce el control sobre las próximas listas. Y no son pocas las voces del socialismo valenciano que advierten de posibles tensiones si la nueva dirección autonómica no encuentra un equilibrio con las estructuras provinciales. Lo que parece asumirse es que las listas se parecerán poco a las del 28M, entre otras razones porque Morant necesita disponer de un grupo parlamentario de máxima confianza si, como ocurrió en 2023, la izquierda no logra recuperar la Generalitat. La elaboración de las candidaturas será así una de las primeras pruebas de fuerza entre la nueva dirección autonómica y los distintos sectores territoriales del PSPV.
Ahora son Pérez Llorca y Diana Morant quienes tienen el poder para influir en las listas del PP y PSPV
En Compromís, una de las principales batallas se producirá en el Ayuntamiento de València, una plaza en la que la formación valencianista se juega mucho en 2027 y que aspira a recuperar con el apoyo del PSPV. La candidatura de Mónica Oltra obliga a reconfigurar los equilibrios internos entre Més Compromís e Iniciativa y puede tener consecuencias también sobre la confección del resto de candidaturas. Habrá que ver, por tanto, cómo se articula esta candidatura y qué cambio de cromos se hace con la lista autonómica que encabezará Joan Baldoví. También habrá cambios en la candidatura del PSPV en València, que encabezará Pilar Bernabé, actual delegada del Gobierno, lo que obligará igualmente a reorganizar el grupo municipal socialista.
En Vox, se presupone que el portavoz en las Corts José María Llanos o la presidenta de la institución, Llanos Massó, será el candidato o candidata del partido a la Generalitat Valenciana. La incógnita se traslada especialmente al Ayuntamiento de València, donde está por determinar si el exvicepresidente valenciano y extorero Vicente Barrera encabezará la candidatura de la formación de Santiago Abascal. En cualquier caso, todo apunta a una renovación de los primeros puestos de la lista municipal respecto a 2023.
Porque antes de que los ciudadanos decidan en las urnas, los partidos tendrán que decidir quiénes llegan hasta ellas. Las listas de 2027 serán también el reflejo de los nuevos equilibrios de poder surgidos desde 2023, de los liderazgos que han cambiado y de las alianzas que todavía están por cerrar. Habrá nombres que desaparezcan, otros que asciendan y algunos que intentarán conservar el espacio conquistado. La campaña, en realidad, comenzará mucho antes de que sea oficialmente campaña. Y buena parte de esa batalla se librará, discretamente, dentro de cada partido

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.