La comitiva judicial que debía ejecutar el desahucio de Daniel González ha dado un margen de 10 días al afectado para que presente alegación. La presión ejercida por el Sindicat d'Habitatge de Valencia y las personas anónimas que han acompañado este jueves al investigador de la Universitat de València ha servido para frenar la expulsión.
“Por desgracia me temo que habrá muchísima gente que no podrá luchar de esta manera, pero sí hay que seguir protestando porque esto es injusto, ha expresado Daniel tras conocerse la noticia. “Espero que se cambien las cosas para que nadie que tenga un contrato de alquiler con opción a compra, legal, tenga que soportar como unos fondos buitre le acaban echando de su casa”, ha explicado Daniel. Su historia judicial, enrevesada, que ha detallado estos últimos días, muestra su claro interés por abonar las rentas a los compradores de su vivienda, donde vive desde 2009.
Espero que se cambien las cosas para que nadie que tenga un contrato de alquiler con opción a compra, legal, tenga que soportar como unos fondos buitre le acaban echando de su casa”
Hubo un tiempo en que Daniel no pudo pagar porque en enero de 2018, el administrado concursal responsable del piso asegura que le indicó “que no ingresara más alquileres en la cuenta del juzgado y hasta febrero de 2020, no pude efectuar ningún pago por no disponer de cuenta del arrendador en la que hacer el ingreso”. E marzo de 2026 se le condenó al desalojo del piso y al pago de 35.620,88 euros en concepto de rentas vencidas.
Daniel ha denunciado “las irregularidades” del proceso, que ni siquiera fue admitido a trámite en el juzgado. Asegura que sus alegaciones y la apelación han sido totalmente desatendidas e ignoradas por el Juzgado de Paterna. Y así lo ha repetido este jueves, a las puertas de la que aún es su casa; donde ha recordado que siempre ha ido detrás de las entidades para pagar su alquiler. “De una manera u otro han buscado la estratagema para echarme y parece que en 10 días lo van a conseguir”, ha lamentado.
Mientras, el Sindicat d'Habitatge ha celebrado la moratoria de 10 días, asegurando que “la solidaridad funciona y lo hemos demostrado. Ningún decreto ni ley lo ha conseguido, pero nosotras organizadas sí”, han celebrado en redes sociales.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.