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Opinión
Salvador Enguix
Periodista

¿Fuego amigo contra Llorca?

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Actualizado hace 4 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Del comentado “dosier” elaborado contra Juanfran Pérez Llorca, al que ha tenido acceso este diario y que parece confeccionado por un periodista, lo más interesante no es tanto lo que contiene como saber quién lo ha encargado.
  • 02Quién ha puesto los recursos necesarios para elaborarlo, si realmente se ha recurrido a un detective, cuándo se decidió ponerlo en marcha y, sobre todo, por qué se busca erosionar a Llorca.
  • 03Porque la circulación de un documento de 36 páginas, distribuido entre partidos y redacciones, no parece un movimiento improvisado.
  • 04Y su aparición coincide, además, con un momento especialmente delicado para el president de la Generalitat: la espera, cada vez más incómoda, de que la dirección nacional del PP confirme o no su candidatura a las elecciones autonómicas de 2027.

Del comentado “dosier” elaborado contra Juanfran Pérez Llorca, al que ha tenido acceso este diario y que parece confeccionado por un periodista, lo más interesante no es tanto lo que contiene como saber quién lo ha encargado. Quién ha puesto los recursos necesarios para elaborarlo, si realmente se ha recurrido a un detective, cuándo se decidió ponerlo en marcha y, sobre todo, por qué se busca erosionar a Llorca. Porque la circulación de un documento de 36 páginas, distribuido entre partidos y redacciones, no parece un movimiento improvisado. Y su aparición coincide, además, con un momento especialmente delicado para el president de la Generalitat: la espera, cada vez más incómoda, de que la dirección nacional del PP confirme o no su candidatura a las elecciones autonómicas de 2027.

El president Juanfran Pérez Llorca en el debate del Estado de la Comunitat valenciana 
El president Juanfran Pérez Llorca en el debate del Estado de la Comunitat valenciana Manuel Bruque / EFE

Esa es precisamente la cuestión de fondo. Mientras Alberto Núñez Feijóo mantiene su silencio sobre el futuro político de Pérez Llorca, en el PP valenciano se ha abierto un espacio para las especulaciones, las maniobras internas y, posiblemente, el fuego amigo. La hipótesis que circula en el partido es que quienes han impulsado estos papeles pretenden erosionar al president para dificultar que Génova termine confirmándolo como candidato. No hay que confundir, en todo caso, una hipótesis política con una autoría acreditada. Pero la coincidencia temporal resulta, cuando menos, significativa.

El “fuego amigo” no es ninguna novedad en los partidos. Forma parte de la política interna desde siempre y suele expresarse mediante filtraciones interesadas, conversaciones en voz baja, informaciones que llegan a determinados periodistas o documentos que aparecen en el momento oportuno. Lo novedoso en este caso sería la dimensión del trabajo realizado: no una filtración puntual, sino un dosier elaborado, documentado y distribuido con la intención aparente de construir un relato contra el president de la Generalitat y, eventualmente, hacerlo llegar a la dirección nacional del partido.

Ayer, además, el síndic del PSPV, José Muñoz, deslizó que el contenido de esos papeles podría apuntar a posibles irregularidades o delitos relacionados con la gestión urbanística de Pérez Llorca cuando era alcalde de Finestrat. El PSPV ha anunciado que llevará el dossier a la Fiscalía, precisamente lo que el propio president ha reclamado que se haga. Será la Fiscalía, en su caso, la que determine si existe algo que investigar y cuál es el recorrido de esas acusaciones. Pero hay otra cuestión que políticamente resulta mucho más reveladora: quién está detrás de su elaboración. Porque si finalmente se pudiera conocer quién lo encargó, probablemente sabríamos también quiénes están protagonizando la pugna interna que se desarrolla en el PP valenciano. Y ahí aparece de nuevo Génova.

El problema del PP valenciano no es únicamente la existencia de un dosier. Es que la existencia de ese dosier se produce mientras el partido continúa esperando una decisión de su dirección nacional sobre quién será su candidato a la Generalitat en 2027. Pérez Llorca ejerce como president y como líder de los populares valencianos, pero la confirmación definitiva de su candidatura sigue pendiente. Y mientras esa decisión no llega, cualquier movimiento interno adquiere una dimensión mayor. Es lo que sucede cuando una organización política permanece demasiado tiempo a la espera de que su autoridad sea ratificada desde fuera. Los dirigentes se mueven, aparecen conversaciones, se forman posiciones, se tantean alternativas y algunos empiezan a calcular qué ocurriría si finalmente el actual líder no fuera el elegido. El resultado es una organización más pendiente de las decisiones de Madrid que de su propia hoja de ruta política en la Comunitat Valenciana.

Víctor Romero apuntaba ayer que este dosier está generando todavía más tensión en una familia popular que lleva demasiado tiempo esperando que Feijóo abandone su calculado silencio y aclare el futuro de Pérez Llorca. Y, con él, el de una organización que aspira a conservar la Generalitat en 2027 con el apoyo de Vox. En ese contexto se agita el avispero. Y no pocos dirigentes del partido se mueven sin saber muy bien hacia dónde. Unos quieren que Génova confirme cuanto antes a Pérez Llorca. Otros esperan que esa confirmación no llegue. Y otros, probablemente, prefieren esperar a conocer cuál es la decisión de la dirección nacional antes de adoptar una posición definitiva.

El dossier deja entonces de ser solamente un documento contra el president para convertirse en la prueba de que alguien, dentro o alrededor del partido, está dispuesto a invertir tiempo y recursos en intentar condicionar el futuro del PP valenciano

El problema es que todo este ruido acaba teniendo consecuencias políticas. Debilita la autoridad del líder valenciano, alimenta las dudas entre la militancia y ofrece a la oposición un argumento sencillo: el PP valenciano vuelve a aparecer más preocupado por sus problemas internos que por construir un proyecto para la Comunitat. Y hay algo todavía más paradójico. Si el objetivo de quienes han promovido el dossier era deteriorar la imagen de Pérez Llorca ante Génova, su circulación masiva puede terminar produciendo justamente otro efecto: hacer visible que existe una batalla interna alrededor de su candidatura. El dossier deja entonces de ser solamente un documento contra el president para convertirse en la prueba de que alguien, dentro o alrededor del partido, está dispuesto a invertir tiempo y recursos en intentar condicionar el futuro del PP valenciano.

Feijóo puede mantener el silencio. Puede seguir dejando que los tiempos políticos hagan su trabajo. Pero cada día que pasa sin una decisión alimenta nuevas especulaciones, nuevas maniobras y nuevos movimientos internos. Y en política, cuando una dirección deja demasiado tiempo un vacío, otros terminan ocupándolo. El dosier es, en realidad, una consecuencia de ese vacío. Y cuanto más tarde Génova en cerrarlo, más difícil será evitar que el fuego amigo termine convirtiéndose en un incendio interno.

Salvador Enguix
Salvador Enguix
Periodista

Licenciado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Delegado en València y redactor jefe de La Vanguardia desde 1991

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.