En febrero de 2022, la ciudad brasileña de Petrópolis, en el estado de Río de Janeiro, sufrió graves inundaciones que provocaron desprendimientos y deslizamientos de tierra. Más de 150 personas fallecieron en aquella tragedia. En la otra parte del mundo, en Alemania, el valle del Ahr sufrió otras graves inundaciones en julio de 2021 con 135 fallecidos. Dos ejemplos similares a la dana de Valencia, de octubre de 2024, que dejó 233 muertos y más de 1.600 heridos, y que este lunes vuelve a ser motivo de reflexión en el congreso de la OCDE sobre crisis y recuperación tras emergencias climáticas celebrado en el Caixaforum de València.
Desde aquí se ha lanzado la Plataforma de la OCDE para la Resiliencia Regional ante Desastres, que servirá para intercambiar ideas y propuestas, y que España presidirá durante su primer año. “Cuando sufrimos la dana buscamos otros países en los que hubiera pasado lo mismo... evidentemente si hubiésemos contado con una plataforma como esta hubiera sido más sencillo”, ha explicado la comisionada del Gobierno para la Recuperación tras la dana, Zulima Pérez.
Una de esas voces participantes es la de Ana Asti, subsecretaria de recursos hídricos y sostenibilidad de Río de Janeiro, quien ha explicado cómo en aquel desastre “no supimos reaccionar” y por eso “hemos trabajado en los últimos años exactamente en la prevención”. Entre ellas, ha explicado, la región elabora un nuevo planeamiento de las cuencas hidrográficas de la mano no solo de las administraciones, también de las empresas de la zona y de la sociedad civil. “Hoy tenemos planos de resiliencia climática donde viene un mapeo de las áreas más vulnerables, con estrategias y acciones para la reducción de riesgo y otras actividades que son fundamentales para la prevención”, ha explicado Asti.
En València espera profundizar más en el funcionamiento del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) porque, explica, “necesitamos la seguridad antes de todo el proceso de que las personas puedan tener realmente un recurso financiero para empezar nuevamente su vida”. A fecha de junio de 2026, el Consorcio había pagado un total de 212.855 solicitudes, por un importe acumulado de más de 4.484 millones de euros, tras la catástrofe de Valencia. Mientras en los terremotos de Granada, el CCS estima, de forma preliminar, un coste para esta siniestralidad superior a los 174 millones de euros.
De la prevención insisten en destacar su importancia también desde el Gobierno. Tanto Virginia Barcones, secretaria general de Protección Civil y Emergencias -que se sentó en el Cecopi de Valencia- como Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, han participado en la conferencia con un mismo mensaje. “Para que la población se pueda proteger los sistemas de aviso y anticipación deben funcionar y tener una buena planificación”, ha dicho la primera. Morán ha señalado que “el déficit de la adaptacion al cambio climático es un riesgo que no nos podemos permitir”.
Formarse en la cultura de la emergencia es relevante, como ha señado José Ángel Núñez, jefe de climatología de Aemet en la Comunitat Valenciana, presente en el evento para aprender y escuchar y quien ha remarcado que “no conocemos muchas veces dónde vivimos y eso es importante. Prevención, educación y, finalmente, toma de decisiones rápidas cuando surge la emergencia es clave. Que haya protocolos claros”.
Pero tras el desastre, ¿qué hacer? Joern Bikmann, profesor de la University of Stuttgart, participa en el congreso con el bakground de las inundaciones alemanas, desde las que reflexiona que no solo “tenemos que ayudar en el desastre, después tenemos que pensar cómo vamos a reconstruir los edificios sensibles o la infraestructura crítica”. Birkmann trabajará en un proyecto de investigación con las universidades Politècnica y de València para investigar las causas más fuertes que que han influenciado el desastre, los procesos del tiempo, los problemas en la reconstrucción, el nivel de cooperación y sus metas.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.