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Frederic Bartumeus, investigador del CSIC: “Las olas de calor alteran el comportamiento de los mosquitos y nuestra exposición a sus picaduras”

Sanidad refuerza la vigilancia ante la expansión de especies invasoras y el aumento de algunas enfermedades transmitidas por mosquitos. La aplicación Mosquito Alert ya ha recibido cerca de 70.000 avisos ciudadanos

Frederic Bartumeus, investigador del CSIC: “Las olas de calor alteran el comportamiento de los mosquitos y nuestra exposición a sus picaduras”
Las olas de calor pueden modificar la actividad de los mosquitos y cambiar los momentos y lugares en los que las personas se exponen a sus picaduras. Ana Escobar / EFE
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Actualizado hace 2 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01España llegó al tramo central del verano después de un junio especialmente cálido y seco.
  • 02Según AEMET, fue el segundo junio más cálido y el tercero más seco desde que comenzó la serie histórica en 1961, con una temperatura media 3,2 grados por encima del promedio de 1991-2020.
  • 03Este escenario no implica automáticamente que haya más mosquitos, pero refuerza el interés por conocer cómo las temperaturas extremas modifican su actividad y nuestra exposición a las picaduras.
  • 04Al mismo tiempo, el Ministerio de Sanidad había registrado hasta el 19 de julio 108 casos importados de chikungunya y 124 de dengue, además de tres casos humanos de virus del Nilo Occidental confirmados hasta el día 22.

España llegó al tramo central del verano después de un junio especialmente cálido y seco. Según AEMET, fue el segundo junio más cálido y el tercero más seco desde que comenzó la serie histórica en 1961, con una temperatura media 3,2 grados por encima del promedio de 1991-2020. Este escenario no implica automáticamente que haya más mosquitos, pero refuerza el interés por conocer cómo las temperaturas extremas modifican su actividad y nuestra exposición a las picaduras.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Sanidad había registrado hasta el 19 de julio 108 casos importados de chikungunya y 124 de dengue, además de tres casos humanos de virus del Nilo Occidental confirmados hasta el día 22. Ante este contexto, Sanidad ha reforzado la vigilancia mediante Mosquito Alert, una aplicación que permite comunicar picaduras, fotografiar ejemplares y señalar posibles lugares de cría para complementar los sistemas de seguimiento convencionales.

El calor no significa siempre que haya más mosquitos

Las temperaturas elevadas pueden favorecer la expansión de algunas especies y prolongar su actividad desde la primavera hasta el otoño. Sin embargo, la relación no es tan sencilla como pensar que cada ola de calor producirá automáticamente una explosión de mosquitos.

El calor puede favorecer la actividad de algunas especies, pero las temperaturas extremas y la sequía también pueden reducir su supervivencia al secar los lugares de cría. 
El calor puede favorecer la actividad de algunas especies, pero las temperaturas extremas y la sequía también pueden reducir su supervivencia al secar los lugares de cría. Getty Images/iStockphoto

El calor extremo y las sequías prolongadas también pueden reducir su supervivencia al secar los recipientes, charcos y acumulaciones de agua en los que se desarrollan las larvas. El efecto final depende de la especie, la humedad, la disponibilidad de agua y la duración de las temperaturas extremas.

“Lo importante no es solo saber si habrá más o menos mosquitos, sino entender cómo las olas de calor alteran su comportamiento y la exposición de las personas a las picaduras”, explica Frederic Bartumeus, investigador ICREA en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC y codirector de Mosquito Alert.

¿Qué significa que cambie su comportamiento?

Una modificación en la presencia de los mosquitos no tiene por qué traducirse de manera directa en más picaduras. También importa dónde se concentran, en qué momentos están más activos y cuánto coinciden esos periodos con la actividad de las personas al aire libre.

Las altas temperaturas pueden desplazar sus horas de actividad o modificar el tiempo durante el que permanecen presentes en una zona. Al mismo tiempo, las personas también cambian sus rutinas durante una ola de calor: salen más temprano o más tarde, abren ventanas y pasan tiempo en terrazas, jardines o zonas húmedas.

Por ello, Bartumeus destaca que “la participación ciudadana aporta datos esenciales para comprender estos cambios y desarrollar modelos de predicción más precisos”.

¿Por qué preocupa ahora la vigilancia?

Hasta el 19 de julio de 2026, España había registrado 108 casos importados de chikungunya, frente a los 37 notificados durante el mismo periodo de 2025. No se habían documentado contagios autóctonos, pero el mosquito tigre está presente en gran parte del litoral mediterráneo, Baleares y otras zonas.

El riesgo aparece cuando un mosquito local pica a un viajero infectado y posteriormente transmite el virus a otra persona. También se vigila el virus del Nilo Occidental, transmitido principalmente por mosquitos del género Culex. Hasta el 22 de julio se habían confirmado tres casos humanos en España: uno en Alicante y dos en Sevilla.

El aumento de casos importados y la presencia de especies capaces de transmitir virus obligan a reforzar la vigilancia para detectar a tiempo posibles focos locales. 
El aumento de casos importados y la presencia de especies capaces de transmitir virus obligan a reforzar la vigilancia para detectar a tiempo posibles focos locales. Emili Vilamala

Estos datos no significan que cualquier picadura vaya a transmitir una enfermedad. El riesgo individual continúa siendo limitado, pero la presencia de mosquitos competentes obliga a detectar con rapidez cualquier cambio epidemiológico.

El dato recompensa: casi 70.000 avisos ciudadanos

Mosquito Alert forma parte desde 2023 del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores. Desde entonces, la población ha enviado cerca de 70.000 observaciones.

La plataforma ha recibido más de 44.000 notificaciones de picaduras, unas 15.000 fotografías de mosquitos adultos y alrededor de 10.000 avisos sobre posibles criaderos. Desde su lanzamiento en 2014, también ha contribuido a detectar mosquitos invasores en casi 500 municipios y ha intervenido en el 32% de los primeros hallazgos registrados en España.

Las imágenes no se aceptan automáticamente como identificaciones. Son revisadas por especialistas y se combinan con la vigilancia entomológica realizada por investigadores y administraciones.

¿Qué puede hacer la población?

Además de comunicar observaciones, Sanidad recomienda eliminar el agua acumulada en cubos, platos de macetas, bebederos o recipientes exteriores, ya que el mosquito tigre puede criar en cantidades muy pequeñas.

Las medidas de protección incluyen usar repelentes siguiendo las instrucciones del producto, instalar mosquiteras y cubrir la piel cuando exista una presencia elevada de mosquitos. Los viajeros que regresen de zonas con dengue, zika o chikungunya deben seguir protegiéndose de las picaduras durante dos semanas, especialmente si presentan síntomas. Vigilar al mosquito no evita por sí solo la transmisión, pero permite anticiparse antes de que un problema aislado se convierta en un foco local.

AR
Arnau Ruiz
Periodista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.