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Blancos, rosados, espumosos, tintos jóvenes... más de 20 vinos para tomar al fresco

Los más refrescantes, livianos y de contenida graduación alcohólica se imponen durante los meses más calurosos

Blancos, rosados, espumosos, tintos jóvenes... más de 20 vinos para tomar al fresco
Vinos más fresquitos apetecen más en verano iStock
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Actualizado hace 2 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01En días en los que el mercurio se dilata y asciende en los termómetros se hacen más apetecibles los vinos más livianos, frescos y refrescantes —blancos o rosados— y los espumosos; aunque un tinto de graduación alcohólica contenida, no muy potente y algo refrescado también es una buena elección para los días más calurosos.
  • 02Los vinos sin alcohol o de baja graduación se están haciendo un destacado hueco en el mercado, así como los que se elaboran con variedades autóctonas fruto de las agriculturas ecológica, biodinámica y regenerativa.  También crece la oferta de vinos aptos para veganos y de los productos más sostenibles.
  • 03En todos los casos es recomendable no hacer uso de los congeladores, ya que el impacto súbito en la temperatura afecta negativamente al disfrute de los vinos.
  • 04Lo más adecuado es tirar de cubitera o bien de frigorífico.

En días en los que el mercurio se dilata y asciende en los termómetros se hacen más apetecibles los vinos más livianos, frescos y refrescantes —blancos o rosados— y los espumosos; aunque un tinto de graduación alcohólica contenida, no muy potente y algo refrescado también es una buena elección para los días más calurosos. Los vinos sin alcohol o de baja graduación se están haciendo un destacado hueco en el mercado, así como los que se elaboran con variedades autóctonas fruto de las agriculturas ecológica, biodinámica y regenerativa. 

También crece la oferta de vinos aptos para veganos y de los productos más sostenibles. En todos los casos es recomendable no hacer uso de los congeladores, ya que el impacto súbito en la temperatura afecta negativamente al disfrute de los vinos. Lo más adecuado es tirar de cubitera o bien de frigorífico.

El mejor sumiller de España de este año, Diego Tornel, no tiene dudas de que en verano todos buscamos “fresqueo” 
El mejor sumiller de España de este año, Diego Tornel, no tiene dudas de que en verano todos buscamos “fresqueo” Getty Images

La presidenta de la Associació Catalana de Sommeliers también se imagina “un verano con mayor presencia de rosados con personalidad, blancos con buena acidez y tintos ligeros servidos un poco frescos”. Por lo general, cree que habrá “una tendencia hacia vinos fáciles de compartir, pero con origen, calidad y relato”. Y añade que “el consumidor quiere disfrutar, pero también entender qué hay detrás de cada botella: de dónde viene, cómo se ha hecho y qué valor aporta”.

Asimismo, Anna Casabona considera que ganarán peso los formatos y momentos de consumo más flexibles, especialmente en casa, en encuentros informales o en comidas más espontáneas. Y está convencida de que “el vino, y especialmente el espumoso, tiene una gran oportunidad para ocupar estos espacios de una forma más natural, gastronómica y cercana”. Y el mejor sumiller de España de este año, el grancanario Diego Tornel, no tiene dudas de que “en verano todos buscamos fresqueo”. Por ello recomienda para estos días de más calor “burbujas, blancos vibrantes, rosados claritos y tintos fluidos”.

Los vinos más ligeros en alcohol son tendencia 
Los vinos más ligeros en alcohol son tendencia Aecava

El Heat Sommelier del madrileño restaurante DiverXo, el gallego Tomás Ucha, cree que la gran tendencia de este verano es que los blancos han dejado de ser simplemente “la opción refrescante”. Considera que “hora mismo son, probablemente, los vinos más interesantes gastronómicamente”, y añade que “la gente busca blancos con tensión, con acidez, con salinidad y con capacidad de acompañar cocina compleja. Ya no apetecen tanto esos perfiles excesivamente tropicales o muy marcados por la madera. Ahora funcionan mucho más los vinos precisos, verticales y con textura”. Es del parecer que un buen godello, un albariño más atlántico, un chenin bien trabajado o incluso variedades de zonas volcánicas como Canarias “tienen algo que conecta muchísimo con la cocina actual: frescura, energía y profundidad”.

El consumidor, dice Tomás Ucha, “busca vinos más dinámicos, con fruta fresca, menos madera y una sensación más digestiva”. Y además señala que “tienen algo muy interesante en mesa”: funcionan increíblemente bien con cocinas intensas, grasas o especiadas. Y remarca que “un tinto ligero y fresco puede acompañar mejor ciertos platos que un tinto estructurado y potente”, convencido de que “el vino ya no tiene que imponerse al plato, tiene que acompañar el ritmo de la experiencia”.

El consumidor actual quiere complejidad, pero también equilibrio. Quiere poder beber durante toda una comida sin saturarse”

En cuanto a las tendencias también subraya que los vinos brisados (los blancos vinificados como los tintos, en contacto con las pieles) han “madurado”. Afirma que “estos vinos siguen creciendo, pero ya no desde la rareza sino desde la precisión. Se buscan vinos con identidad, sí, pero también con equilibrio”. Y dice que “funcionan muy bien con cocina especiada, fermentados, brasas, platos ahumados o elaboraciones con muchos contrastes de sabor”. Entiende que el vino brisado interesante, también conocido como orange wine, “hoy no intenta sorprender por ser distinto. Intenta convencer porque está realmente bien construido”.

Brindis con cava entre viñedos 
Brindis con cava entre viñedos CLV

Otra tendencia muy clara, según Tomás Ucha, es la búsqueda de vinos más ligeros en alcohol. No habla solamente del fenómeno “no alcohol”, sino de una idea más amplia: “disfrutar más tiempo, con más frescura y menos fatiga”. Por eso, opina, están creciendo muchísimo los vinos de graduaciones más moderadas, los espumosos secos ligeros, los ancestrales o incluso ciertas bebidas híbridas entre vino y gastronomía líquida. En este sentido manifiesta que “el consumidor actual quiere complejidad, pero también equilibrio. Quiere poder beber durante toda una comida sin saturarse”.

A la vez, considera que están menos etiquetas icónicas y se apuesta más por el territorio. Entiende que “cada vez hay más interés por zonas con identidad muy marcada y menos previsibles”. Pone como ejemplo Canarias, la Galicia atlántica, Etna, Jura, Grecia o Portugal. Y explica que “e consumidor busca autenticidad y sensación de descubrimiento. Quiere vinos con paisaje detrás, con relato y con personalidad”.

Por último, Tomás Ucha defiende que la experiencia alrededor del vino importa más que nunca. Asegura que “la estética, la música, la cristalería, la temperatura de servicio, la narrativa del sumiller o incluso la energía del espacio influyen muchísimo en cómo percibimos un vino”. Y puntualiza que “especialmente las generaciones más jóvenes conectan antes con la emoción y con la atmósfera que con el discurso clásico de puntuaciones o tecnicismos”.

Los vinos rosados son ideales para la primavera y el verano 
Los vinos rosados son ideales para la primavera y el verano Getty Images

Por su parte, el Master of Wine Álvaro Ribalta es del parecer que “durante los meses más calurosos del año deberían beberse más burbujas, además de rosados más estructurados y gastronómicos”. E incluso estima que “los tintos más ligeros y fluidos que se pueden servir fríos también pueden ser grandes aliados en las mesas veraniegas”.

Álvaro Ribalta, que con su distribuidora Massal Selection ha inaugurado una nueva tienda de vinos nacionales e internacionales ubicada en calle Rocafort de Barcelona, considera que los vinos desalcoholizados “es una categoría aparte”. Reconoce que son una bebida refrescante, “pero nunca la pondría en la categoría de vino artesanal, que es lo que yo defiendo”. También apunta que “los vinos sin alcohol no dejan de ser un producto industrial sin ningún arraigo en el territorio”.

Álvaro Ribalta MW en su nueva tienda de vinos 
Álvaro Ribalta MW en su nueva tienda de vinos Cedida

Matteo Pompei, el gestor del establecimiento PetNat Barcelona, donde ofrecen más de 400 referencias de vinos, cervezas craft y propuestas gastronómicas, afirma que para el verano les gustan “los tintos ligeros pero con carácter”. No se decantan por vinos exageradamente afrutados sino por elaborados “con energía y profundidad, fáciles de beber, conviviales y con esa frescura que hace que quieras servirte otra copa”. En blancos buscan tensión, salinidad y mineralidad. Explican que “nos interesa mucho cómo el paisaje entra en el vino”. 

Matteo Pompei también propone para el verano los espumosos pét-nat. Considera que “siguen siendo perfectos: inmediatos, vivos y hechos para conversar con amigos compartiendo botellas y tardes largas”.  Y añade que “al final, para nosotros el verano ideal es una botella fresca, sea de tinto, blanco o espumoso”. 

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Ramon Francàs
Ramon Francàs
Lifestyle

Forma parte de la redacción de La Vanguardia · Barcelona.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.