Las plumas son tendencia en las alfombras rojas. Después de que Lady Gaga se viralizara en los Grammy convertida en un auténtico cisne negro con un diseño de Matières Fécales, una espectacular Demi Moore ha seguido su estela en los Oscar.
Para la gran fiesta del cine, que se celebra este domingo en el Teatro Dolby de Los Ángeles, la actriz de La Sustancia ha apostado por un vestido de corte de sirena firmado por Gucci y recubierto por plumas, algunas negras y otras bañadas en un elegante verde metálico.
El vestido palabra de honor cuenta con un cuerpo encorsetado que remarca la figura de la intérprete y está confeccionado con pequeñas escamas verdes. Las plumas, imponentes y de diferentes tamaños, ensalzan la zona del pecho y la falda hasta crear una cola emplumada a los pies de la actriz.
Quería lucir una obra de arte
“Demi quería lucir una obra de arte”, ha comentado la periodista Zanna Roberts durante el director de la alfombra roja, haciendo referencia a Brad Goreski, el estilista de Moore.
El diseño de Moore es toda una declaración de estilo y por ello para combinarlo ha lucido, como es habitual en ella, el pelo suelto y muy pulido, un maquillaje natural y joyas discretas.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.