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Moda Análisis de moda

Así son los castings más exclusivos: modelos maduras y ‘new faces’ que triunfan en la pasarela

Lejos del auge de la supermodelo, los entresijos del ‘backstage’ reflejan unos estándares de deseo en flujo

Así son los castings más exclusivos: modelos maduras y ‘new faces’ que triunfan en la pasarela
En el ‘backstage’, Fernando Lindez, Amelia Gray, Rolf y Sara Caballero. En la pasarela, Alton Mason, Ashley Graham, Emily Ratajkowski, Loli Bahia, Alex Consani, Kaia Gerber, Gigi Hadid, Anok YaiJavi Aznarez
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Actualizado hace 43 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Linda Evangelista bromeaba cuando en 1990 dijo que nunca se levantaría de la cama por menos de 10.000 dólares.
  • 02En Las supermodelos (2023) matizó: “No soy la misma persona que era hace treinta años; no debería haber dicho eso”.
  • 03Como cuenta el documental, el periodista Jonathan van Meter se enfrentó a Anna Wintour para incluir la cita original, al considerar que encapsulaba una realidad todopoderosa. “Tomamos vodka.
  • 04Ella fumó Marlboro rojos todo el tiempo, pidió dos porciones de pastel de chocolate y no cenó nada”, transmitió Van Meter. “Recuerdo pensar: ‘Claro, eres una supermodelo.

Linda Evangelista bromeaba cuando en 1990 dijo que nunca se levantaría de la cama por menos de 10.000 dólares. En Las supermodelos (2023) matizó: “No soy la misma persona que era hace treinta años; no debería haber dicho eso”. Como cuenta el documental, el periodista Jonathan van Meter se enfrentó a Anna Wintour para incluir la cita original, al considerar que encapsulaba una realidad todopoderosa. “Tomamos vodka. Ella fumó Marlboro rojos todo el tiempo, pidió dos porciones de pastel de chocolate y no cenó nada”, transmitió Van Meter. “Recuerdo pensar: ‘Claro, eres una supermodelo. Así son’”. Aunque esta imagen del modelaje se ha mantenido durante años, la figura de la supermodelo ha quedado atrás.

“No es posible volver a los castings de los noventa por la cantidad de modelos que hay actualmente”, apunta la directora de casting Alejandra Pérez. “Entonces, las supermodelos desfilaban en hasta 60 shows y había unas 15 por desfile. Ahora hay muchas new faces”. Al inicio de las semanas de la moda, Pérez, que trabaja en la selección de nuevos talentos para marcas como Gucci, Balenciaga y Chloé, describe la criba habitual entre una gran multitud. “En cada ciudad principal realizamos un precast al que invitamos a todas las caras nuevas de la temporada. En Milán pueden llegar a ser hasta 500 personas”, explica. “Las modelos esperan durante horas, caminan frente a nosotros apenas un minuto y, después, somos un equipo de catorce sentadas en una mesa diciendo: Balenciaga, Max Mara, pa, pa, pa, pa”.

Linda Evangelista antes de desfilar para Versace, 1992 
Linda Evangelista antes de desfilar para Versace, 1992 Wade Watson/Getty Images

La modelo Nuria Rothschild destaca estas semanas por la “presión diaria”. Cuando era una new face hace diez años, Rothschild recuerda que podía llegar a tener hasta quince castings en un día, en los que “tienes diez segundos para convencerles de que encajas en su desfile”, relata. “No es que haya un camino específico para prepararse. Más allá de intentar ir segura de ti misma, todo es relativo”. Viajar a París, Milán o Nueva York es a menudo una apuesta asumida por las propias modelos, que pagan su hotel y transporte “con muy poca antelación, ya que siempre te avisan de un día para otro de los castings”, explica Rothschild. 

“Si te sale mal, al final, has viajado, has gastado dinero y no te ha sido recompensado”, expresa la modelo. Y eso sin contar que ser seleccionada en un casting no lo es todo: “Si llegas para el fitting y la ropa no les encaja cómo te queda, te pueden cancelar”. Aun así, “puedes hacer un desfile para una casa importante de la moda y ya te ha sido rentable”, señala la modelo, que ha desfilado para marcas como Armani Privé o Yves Saint Laurent.

Gigi Hadid capta a su hermana Bella antes del desfile de Fendi en el 2020 
Gigi Hadid capta a su hermana Bella antes del desfile de Fendi en el 2020 Rosdiana Ciaravolo/Getty Images

Alejandra Pérez conoce bien esta cara del casting desde su propia etapa como modelo, después de mudarse de su Bogotá natal a París en el 2018. En ese momento, la mayoría de sus trabajos se pagaban en efectivo: 400 o 500 euros por tres horas de trabajo. Aunque Pérez desfiló en Milán, Londres y París —donde desfiló para Vetements bajo Demna—, nunca sintió que la pasarela fuera su lugar por tener tatuajes y un cuerpo fuera de canon “de modelo”. 

“Eso fue parte de la decisión de involucrarme en el casting: darles un trato diferente a las modelos y hacerlas sentir más cómodas. Ante situaciones vulnerables, hay gente que puede ser grosera”. Como ejemplo reciente, Pérez destaca su trabajo de casting para Marni: “A Meryll [Rogge] no le importa tanto el tipo de cuerpo de la modelo, y puede haber algo más de diversidad, como en el último desfile. No era curvy como tal, pero sí diverso en cuanto a los cuerpos: no todo el mundo era extremadamente delgado”.

Un canon contestado
Anok Yai se prepara para el desfile de Victoria's Secret, que siempre aspira a generar espectáculo 
Anok Yai se prepara para el desfile de Victoria's Secret, que siempre aspira a generar espectáculo Getty Images for Victoria's Secr

La diversidad de cuerpos no es la norma actual en la pasarela. El informe de inclusividad de tallas primavera-verano 2026 de Vogue Business señala que el 97,1% de los 9.038 looks presentados pertenecía a las tallas 32–36, el estándar más delgado. “Cuando lanzamos el informe en el 2023, pensé que poner un espejo frente a la industria haría que las marcas se lo pensaran dos veces antes de diseñar solo para cuerpos delgados”, escribió Lucy Maguire, editora en Vogue Business. “Pero hoy me doy cuenta de que fui un poco ingenua”.

“La inclusión en la imagen de la moda no es tan real como la gente piensa”, sugiere el booker Fernando Merino, cofundador de Uno Models junto a Javier Macías. “Tenemos modelos de ciertas edades que no todo el mundo elige, ni tampoco a los modelos con determinadas medidas físicas o identidades de género”. 

Ashley Graham, la modelo de talla grande que más cotiza, desfila para Dolce Gabbana en el 2023 
Ashley Graham, la modelo de talla grande que más cotiza, desfila para Dolce Gabbana en el 2023 Victor Virgile/Getty Images

Hablando tras el desfile de Pedro del Hierro en Madrid, que incluyó una diversidad de cuerpos y modelos de más edad, Merino señala que se trata de planos distintos: la imagen de las modelos de élite y la comunidad de modelos en general. “Fue un desfile comercial: buscan trasladar su imagen a todo tipo de público”, afirma.

En sus años en París, Alejandra Pérez ha visto cómo el canon se estira y vuelve a contraerse, especialmente el impulso del público en torno a la pandemia hacia una mayor diversidad de cuerpos. “Clientes están preguntando más por eso; pero cuando esta corriente se tomaba en serio era porque las marcas tenían miedo a que las criticaran. Ahora sienten que esa época pasó”.

El 97,1% de los looks de primavera-verano 2026 eran tallas 32–36

La fotógrafa Anabel Luna cree que la edad marcará una apertura en el canon de belleza y pretende liderar ese cambio. En el 2025, tras dos décadas en la industria, Luna fundó Hunch, una agencia que representa a modelos de más de 40 años, al reflexionar en el set: “Veía que me hacía más mayor y que las marcas crecían conmigo, desde las clientas hasta los equipos de las campañas. La única persona congelada en el tiempo era la modelo”. La autenticidad es clave para Hunch. “En la agencia no cogemos perfiles que se alteren; preferimos demostrar una realidad”, explica.

 Luna también se adapta a las vidas más asentadas de sus modelos incluso si eso supone romper con el ciclo habitual de castings. “No envío a mis modelos a un casting de tres horas si sé que la oportunidad es muy baja”, transmite la directora, que cree que la incorporación de modelos mayores en la pasarela responde a una lógica de negocio ligada a los valores de una marca. “Si van enfocadas a un perfil más maduro, no tiene sentido que salga uno más joven porque no conectará con la clienta final”, sentencia Luna. La directora de arte señala el caso de Chanel, que optó por algunas modelos más veteranas, como Laura Ponte, en su último desfile, como un indicador positivo.

Carmen Dell’Orefice sigue desfilando a sus 94 años 
Carmen Dell’Orefice sigue desfilando a sus 94 años Wendell Teodoro / Getty Images

Para Fernando Merino, el booker de Ponte, el retorno a las pasarelas más exclusivas muestra la naturaleza imitativa del canon de belleza. Una marca se desvía de la norma, como hizo Phoebe Philo en el 2024 al fichar a Ponte para una campaña, y el resto la sigue: “Era un prestigio que cogiera a Laura Ponte. Luego las demás marcas se han dicho: vamos a coger mujeres más mayores”. Alejandra Pérez valora que mostrar a modelos más mayores podría permitir cuerpos “un poquito más flexibles” en el casting y considera que su incorporación “seguirá, al menos durante unas temporadas más. Muchos clientes lo están pidiendo. Todos quieren ver propuestas de perfiles mayores”.

En una industria tan aspiracional como la moda, donde ser modelo no es solo un oficio sino también encarnar un deseo, las marcas seguirán con la última palabra en la definición del canon de belleza. Aun así, Anabel Luna defiende el nexo entre la modelo y el reflejo de la clienta: “Cuando una mujer se siente representada, la relación con la marca cambia”.

Nathan Haimowitz
Nathan Haimowitz
Moda

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.