Jugando a dos tiempos, con la estética años treinta por fuera y el espíritu 2026 del siglo XXI rugiendo en su interior, Neo Frame irrumpe como una de las novedades más aplaudidas de Audemars Piguet en lo que va de año. El espíritu Streamline (también conocido como estilo Paquebot u Ocean Liner, derivado tardío del art déco) se filtra en los detalles de esta pieza que, estrenando calibre, el 7122, se inspira en un reloj de 1929 (Premodelo 1721) para conciliar modernidad, artesanía, arquitectura y minimalismo.
Líneas tensas, proporciones medidas y ese gusto por la simetría que nunca resultó rígido dibujan esta pieza que presenta una construcción completamente inédita. Maestría relojera y estética vintage se funden en la característica caja de oro rosa y zafiro del Neo Frame, que actualiza los códigos de diseño de 1930 con las tecnologías más avanzadas en el desarrollo de los componentes.
Las agujas tradicionales se sustituyen por números que avanzan cada 60 minutos
Pero no es solo la estética lo que causa sorpresa (y lista de espera) ante esta novedad. También es la complicación que le da vida, la de las horas saltantes, lo que hace de este reloj una aportación sensacional. Esta función que revoluciona la indicación del tiempo al sustituir las agujas tradicionales por números que avanzan cada 60 minutos apareció alrededor del año 1650 en los relojes de noche y se adaptó mucho más tarde, ya en el siglo XVIII, para los de bolsillo a fin de mejorar su legibilidad.
Audemars Piguet fue pionera en la producción de los hora saltantes con una primera aportación entre 1924 y 1951 que ensayó con cajas cuadradas, rectangulares y en forma de cojín con asas extraíbles u ocultas, casi siempre con doble ventanilla (aunque a veces, triple) y grabados para personalizarlos y hacerlos superespeciales. Triunfó con su apuesta de inmediato y porque esa función gozó de una gran popularidad (sobre todo, entre entendidos y coleccionistas) hasta la Segunda Guerra Mundial.
Y aunque las horas saltantes perdieron su tirón por un tiempo, lo recuperaron (igual que está pasando ahora) en las décadas de 1960 y 1970 durante la etapa de diseño Space Age y sobre todo a principios de los años noventa, momento en que Audemars Piguet comenzó a combinar esta complicación con las repeticiones de minutos. Ahora, el nuevo Neo Frame recupera ese tesoro vintage para volver a marcar tendencia.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.