ModaBellezaCasaViajesLifestyleBienestar
Suscríbete
Moda A la venta

Martin Margiela lo vende todo, desde los vestidos de su madre hasta sus Barbies

El modista anónimo se convierte en el primer diseñador en subastar su colección personal

Martin Margiela lo vende todo, desde los vestidos de su madre hasta sus Barbies
Página del primer dossier de Martin Margiela de 1987 Marc Chatelard
Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 7 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Vestidos y Barbies, lookbooks, y botas: todo aquello que compone una vida dedicada a la moda permaneció oculto durante años en cajas en la casa de Martin Margiela. “Martin escribe todo con un rotulador negro muy grueso, así que en las cajas simplemente ponía, por ejemplo, ‘zapatos’”, explica Salomé Pirson, subastadora y cofundadora de Maurice Auction. “A su manera, está organizado”.
  • 02Ese proceso de abrir cajas que comenzó hace año y medio desembocará pronto en un hito para el mundo de la moda.
  • 03El próximo 9 de junio, en París, saldrá a subasta por primera vez la colección personal de un diseñador, de la mano de Maurice Auction y Kerry Taylor Auctions.
  • 04Los detalles íntimos son evidentes entre los lotes disponibles, componiendo en conjunto lo que Pirson define como “una subasta que funciona como un autorretrato” del diseñador belga, célebre por su carácter esquivo.

Vestidos y Barbies, lookbooks, y botas: todo aquello que compone una vida dedicada a la moda permaneció oculto durante años en cajas en la casa de Martin Margiela. “Martin escribe todo con un rotulador negro muy grueso, así que en las cajas simplemente ponía, por ejemplo, ‘zapatos’”, explica Salomé Pirson, subastadora y cofundadora de Maurice Auction. “A su manera, está organizado”.

Ese proceso de abrir cajas que comenzó hace año y medio desembocará pronto en un hito para el mundo de la moda. El próximo 9 de junio, en París, saldrá a subasta por primera vez la colección personal de un diseñador, de la mano de Maurice Auction y Kerry Taylor Auctions.

Desde muy joven, Margiela utilizó Barbies como sus primeros maniquíes 
Desde muy joven, Margiela utilizó Barbies como sus primeros maniquíes Marc Chatelard
Las botas Tabi Graffiti de 1991 nacieron por accidente, cuando los invitados comenzaron a dibujar sobre ellas durante una fiesta 
Las botas Tabi Graffiti de 1991 nacieron por accidente, cuando los invitados comenzaron a dibujar sobre ellas durante una fiesta Marc Chatelard

Los detalles íntimos son evidentes entre los lotes disponibles, componiendo en conjunto lo que Pirson define como “una subasta que funciona como un autorretrato” del diseñador belga, célebre por su carácter esquivo. A través de las notas manuscritas que Margiela dejó sobre varias de las piezas más cotidianas, se reconstruye el día a día de sus primeros años de carrera.

Un ejemplo es su teléfono personal: “Todo [en mi oficina] tenía que estar pintado de blanco de manera imperfecta: las paredes, los suelos, los muebles cubiertos de algodón, la televisión e incluso los teléfonos. El efecto era sorprendente”, describe el modista en referencia a uno de los teléfonos incluidos en la venta. “Como nunca conseguía recordar mi número, lo escribí directamente sobre el aparato”.

“Como nunca conseguía recordar mi número, lo escribí directamente sobre el aparato”, explica Martin Margiela 
“Como nunca conseguía recordar mi número, lo escribí directamente sobre el aparato”, explica Martin Margiela Marc Chatelard

Su visión estética más amplia también se refleja en esos apuntes, donde deja claro que su trabajo no siempre fue comprendido correctamente. Sobre la “Blouse blanche” incluida en la venta —una pieza emblemática de la maison— escribe: “Cuando Maison Martin Margiela fue creada en 1988, todo el equipo llevaba estos delantales blancos de algodón. Son copias de las ‘blusas’ que utilizan las modelos en las casas de alta costura entre prueba y prueba, así como las personas que trabajan en los talleres”, apunta. “Como nuestra casa de moda era bastante controvertida, el mundo exterior empezó a llamarlas batas de laboratorio, algo que nunca tuve en mente”, continúa Margiela.

Consciente de la atención que despertaban los diseños de la maison, Margiela también reflexiona sobre la imagen que quiso proyectar desde el inicio: “Desde el principio tuve la idea de crear un velo que cubriera completamente el rostro de las modelos. Al hacerlo, toda la atención se centraba únicamente en la ropa, sin la distracción del rostro de la persona”, escribe en la descripción de un boceto marcado con anotaciones y correcciones a lápiz.

“Desde el principio tuve la idea de crear un velo que cubriera completamente el rostro de las modelos” 
“Desde el principio tuve la idea de crear un velo que cubriera completamente el rostro de las modelos” Marc Chatelard

Esta es la segunda gran venta vinculada a Martin Margiela organizada por Maurice Auctions. A comienzos de 2025, una colección privada del diseñador, vendida por la familia Picozzi, alcanzó un total de 1.889.000 euros. “Cuando Martin vio la subasta que organizamos el año pasado, se sorprendió positivamente al ver los resultados”, relata Salomé Pirson.

A partir de ahí comenzaron las conversaciones sobre la posibilidad de vender también estas piezas personales, entre las que se encuentra la colección de 60 piezas de Hermès pertenecientes a su madre —vestidos y accesorios creados entre 1997 y 2003— correspondientes a la etapa en la que el diseñador belga dirigió la firma francesa.

Una prenda de Margiela para Hermès 
Una prenda de Margiela para Hermès Marc Chatelard

“Martin se dio cuenta de que las piezas de lujo de Hermès eran muy difíciles de conservar. Si no las usas, no tiene sentido mantenerlas encerradas en cajas. Es mejor que acaben en manos de alguien que vaya a cuidarlas”, explica Salomé Pirson y continúa: “Cuidarlas puede significar que las adquiera un museo o una institución, o simplemente alguien que quiera llevar la ropa de forma habitual. Margiela no quería que terminaran olvidadas en un armario y descubrir, años después, que todo estaba arruinado”, concluye la subastadora.

Nathan Haimowitz
Nathan Haimowitz
Moda

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.