Bonaventura Clotet, científico. Marc Clotet, actor. Padre e hijo. Una eminencia de la medicina y la investigación y un intérprete famoso unidos por los genes y “por la tozudez”, explica Marc por teléfono al Magazine en un momento de pausa del Festival de Cine de Berlín. “Cuando veo algo claro, no hay quien me pare”, desarrolla, y confiesa que eso es algo positivo que ha heredado de un progenitor con el que mantiene “una buena relación y al que admiro”.
Pese a que Marc emprendió un camino alejado de la ciencia, a Bonaventura, uno de los grandes referentes españoles en la investigación del sida, se le nota el orgullo que siente por él. “Es una persona auténtica, que sabe lo que quiere, que lucha por sus ideales y que siempre piensa en cómo ayudar a los demás”, dice. Y, además, cuenta, “con suficientes recursos para salir de cualquier crisis”.
Una eminencia de la medicina y la investigación y un intérprete famoso unidos por los genes Los Clotet
Esa buena relación se refleja en la última campaña por el día del Padre de la firma de moda Cortefiel, De tal palo, tal estilo, donde los dos han plasmado su complicidad, su vocación familiar y su elegancia. “Hemos podido compartir algo que no habíamos hecho nunca juntos, y aunque el día del Padre tendría que ser todos los días del año, está bien que haya un día que nos recuerde esa importancia”, matiza Marc Clotet, de 45 años, a quien gusta la moda como expresión de la personalidad de cada uno y que se declara admirador absoluto de Álex Miralles, director creativo de Pedro del Hierro, Cortefiel hombre y OOTO.
“Tanto Aina como Marc decidieron ser actores y me parece fantástico, es una profesión que no debe ser más sencilla que la medicina. Creo que a los hijos se les debe incentivar para que escojan lo que más les llene. La vida es terriblemente complicada y, como decía Charles Chaplin, un día sin reír es un día perdido, por eso uno tiene que hacer lo que le guste”, reflexiona Bonaventura Clotet, impulsor de la gala solidaria People in Red que celebrará el próximo 11 de mayo su 16ª edición en Barcelona con el objetivo de recaudar fondos para avanzar en la lucha contra las enfermedades infecciosas y mejorar la comprensión del envejecimiento del sistema inmunitario.
Lejos de los focos de la investigación, la sesión de fotos y modelaje ha sido una experiencia gratificante para el doctor Clotet. “Siento una gran debilidad por mis hijos, la vida es poder gozar de estos pequeños momentos al lado de los tuyos”, reconoce el médico, quien a la hora de hablar de moda confiesa que le gusta ir de compras en la medida que puede: “soy presumido, me fijo en lo que me pongo y cómo me veo”. Una vocación familiar y de elegancia que encaja con el mensaje que la marca de ropa intenta enviar en su campaña para el día del Padre.
Marc, casado con la actriz Natalia Sánchez, recuerda que su padre les decía “hay que vivir la vida y disfrutarla porque uno nunca sabe cuánto nos queda”. Lo repetía cada vez que el sida le arrebataba a un paciente, que acaba siendo un amigo. Y esa actitud le enseñó a aprender de sus errores. “Por eso creo que también fui capaz de cambiar de profesión a mis 27 años, dedicarme a lo que realmente me llena, salir de mi área de confort”, reflexiona Marc Clotet, que estudió dirección de administración de empresas en ESADE pero decidió darle un rumbo diferente a su vida. Se fue a estudiar a Nueva York, al volver debutó en una serie de TV3, El cor de la ciutat, y de ahí su carrera despegó.
Que luchen y trabajen para dejar un mundo mejor a las futuras generaciones”
Y si de proyectos se trata, Marc, que acaba de estrenar Ciudad de Sombra en Netflix- serie que está funcionando muy bien a nivel internacional-, continúa trabajando como productor en la empresa Funicular Films, que fundó junto a su hermana Aina, sus socios Marta Baldó y Jan Andreu.
Su padre sigue dirigiendo un equipo de investigación de 150 personas. “Estamos estudiando cómo controlar los distintos tipos de infecciones víricas, bacterianas, de todo tipo, pero también analizamos cómo se reactivan los retrovirus fósiles, y cómo eso hace progresar el Alzheimer y el envejecimiento”, detalla el científico.
A la familia Clotet les cuesta reunirse, sobre todo porque Marc vive en Madrid con Natalia y sus dos hijos, Lia y Neo, pero intentan aprovechar al máximo los ratos que pasan juntos. “La paternidad es algo único que te permite proyectar sobre otra persona lo que te gustaría, pero sin imponer en exceso ni de manera controladora. Lo que hay que dar son ideas, consejos y que nuestros hijos entiendan nuestra posición pero con todo el respeto a sus variables porque un padre que imponga un modelo de comportamiento y el hijo lo siga ¡uf, qué miedo!”, enfatiza el médico.
Siento una gran debilidad por mis hijos, la vida es poder gozar de estos pequeños momentos al lado de los tuyos”
Marc asiente y admite que hasta que uno tiene hijos, no ve la inmensidad de la figura paterna. “Te das cuenta entonces de lo difícil y bonito que es”, matiza el actor. “Dejas de ser el centro de tu vida y no hay decisión que tomes que no sea en base a cómo les puede repercutir a ellos”, añade.
Para Bonaventura Clotet sus hijos son sus mejores aliados y prueba de ello es la implicación de ambos junto a sus parejas en la gala solidaria. “para avanzar en un proyecto se necesita lo que se llama dinero semilla, la investigación es muy costosa”, recalca el prestigioso médico.
El doctor y el intérprete se entienden tan bien que prácticamente coinciden a la hora de señalar qué legado les gustaría dejar. “Que piensen que tuvieron un padre y un abuelo que a veces se equivocó pero que intentó ayudar a todo el mundo y que las personas se beneficiasen de lo que hacía”, resume el investigador. Marc destaca que “lo que me gustaría transmitirles es la importancia de ser empáticos con el mundo y la sociedad en la que vivimos, que luchen y trabajen para dejar un mundo mejor a las futuras generaciones”.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.