ModaBellezaCasaViajesLifestyleBienestar
Suscríbete
Opinión

Genio, loco, místico

Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 11 h Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Si bien Gaudí es una firma universal, un estallido de fantasía propio del arquitecto que esquivaba las líneas rectas, Antoni, el hombre, resulta un enigma.
  • 02De loco, de genio y de santo, fue tachado el arquitecto de la alta burguesía que terminó su vida bajo un tranvía, cubierto con harapos. Dejó una obra colosal que permaneció ignorada durante décadas.
  • 03Incluso en vida fue discutida: su colorido, tildado de insultante, feo; su flora y fauna, de naif.
  • 04Hasta que Dalí y Sert reivindicaron su prodigiosa manera de proyectar, propia de un geómetra entregado a la recreación del paraíso.

Si bien Gaudí es una firma universal, un estallido de fantasía propio del arquitecto que esquivaba las líneas rectas, Antoni, el hombre, resulta un enigma. De loco, de genio y de santo, fue tachado el arquitecto de la alta burguesía que terminó su vida bajo un tranvía, cubierto con harapos. Dejó una obra colosal que permaneció ignorada durante décadas. Incluso en vida fue discutida: su colorido, tildado de insultante, feo; su flora y fauna, de naif. Hasta que Dalí y Sert reivindicaron su prodigiosa manera de proyectar, propia de un geómetra entregado a la recreación del paraíso.

Los turistas japoneses, además de la Unesco, tuvieron mucho que ver con la fascinación actual por Gaudí, y con el negocio que horrorizaría al beato. En pleno centenario de su muerte y a las puertas de la inauguración de la torre de Jesús en la Sagrada Família, periodistas, fotógrafos, estilistas de todo el mundo nos han visitado para seguir su rastro prolífico. 

Visitantes de la Sagrada Família
Visitantes de la Sagrada FamíliaÀlex Garcia

En Magazine, durante meses hemos convivido con su universo, rodeados de souvenirs, fotos, ilustraciones y libros como el de su amor frustrado, Pepeta Moreu. Pero ¿cómo abordar Gaudí desde la moda, la historia y el arte? Todo está contado y todo depende del enfoque. Nosotros reunimos a plumas brillantes y rigurosas que miran a Gaudí en un caleidoscopio. Outumuro ha captado su búsqueda de la luz. Y hasta Xavier Cervera desde el Guinardó ha fotografiado el nuevo skyline de Barcelona con la torre de Jesús a 172 metros de altura. 

Gaudí sigue siendo un desconocido para algunos barceloneses que, por extraña desidia, no han pisado sus casas, palacios, parques, jardines y torres. Esta es una excusa más para invitarlos a contemplar sus arcos parabólicos y sus mosaicos de cerámica rota que concibió al margen del dictado. “Ni modernista ni surrealista: único”, dicen los guías. Y sí, su obsesión creativa, propia de un loco, de un genio y de un místico, es única.

Joana Bonet Camprubí
Joana Bonet Camprubí
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.