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Swarovski, un Cristo desnudo y casas de colores por gremio: una caja de sorpresas llamada Innsbruck

La capital del Tirol, uno de los mejores lugares del mundo para los amantes de la nieve y un destino ideal para una escapada de fin de semana

Swarovski, un Cristo desnudo y casas de colores por gremio: una caja de sorpresas llamada Innsbruck
El Cristo frente a las fachadas de colores pastel de InnsbruckLaia Gil
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Actualizado hace 165 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01La palabra Innsbruck significa literalmente puente sobre el río Inn (Eno en castellano).
  • 02En esa misma construcción se halla una escultura que deja entre confusos y ensimismados a los turistas que se cruzan con ella.
  • 03Se trata de un Cristo desnudo: una rareza casi única en el mundo.
  • 04Y es que solo existe otro, y se encuentra ni más ni menos que en la Sagrada Família de Barcelona.

La palabra Innsbruck significa literalmente puente sobre el río Inn (Eno en castellano). En esa misma construcción se halla una escultura que deja entre confusos y ensimismados a los turistas que se cruzan con ella. Se trata de un Cristo desnudo: una rareza casi única en el mundo. Y es que solo existe otro, y se encuentra ni más ni menos que en la Sagrada Família de Barcelona.

La ciudad se fundó en 1180 para, precisamente, proteger ese mismo puente, que era el único de todo el valle y tenía una gran importancia a nivel estratégico. Es por ello que el centro histórico no es la parte más antigua de la ciudad: lo son las casas que hay justo del otro lado del Inn (Eno en castellano). 

Los colores pastel de las casas identificaban en su día la profesión del dueño

Desde el mismo Cristo desnudo se tiene una de las mejores perspectivas: las siluetas de las fachadas de colores pastel dibujan, según cuenta la guía local Verena Staudinger, el perfil de las montañas (en este caso, el Nordkette) que se alzan con violencia inmediatamente detrás de ellas. Cuesta de imaginar, reconoce ella misma, pero quienes las construyeron tenían esa idea en mente.

El color identificaba, en aquel entonces, la profesión del dueño. De este modo los clientes identificaban desde lejos donde se encontraba la panadería, la carnicería o la zapatería de la época.

El Terjadito Dorado es una de las obras más emblemáticas del casco antiguo
El Terjadito Dorado es una de las obras más emblemáticas del casco antiguoLaia Gil

La ciudad debe su periodo de esplendor al emperador Maximiliano I, quién encontró la ciudad devastada por los terremotos alrededor del año 1500 y decidió reconstruirla por completo. Los estilos predominantes son el gótico y el renacentista, teniendo como obra más emblemática el Tejadito Dorado, que cubre un pequeño balcón en pleno centro de la ciudad (Altstadt), y que fue construido originalmente con 2.653 placas de cobre bañadas en oro (de los 12,5 kilos que se utilizaron hoy quedan tan solo tres, fruto del desgaste). Hoy, allí se encuentra el registro civil. “La vida empieza y termina bajo el tejadito”, cuenta Verena con humor.

Justo al lado se encuentra la casa Helbing, cuya apariencia destaca por encima del resto por tratarse de un edificio rococó (la gran mayoría de los edificios se identifican rápidamente por su apariencia medieval). Ubicada en la calle Erzherzog-Friedrich-Strasse, la fachada se muestra esplendorosa con sus paredes y voladizos de color blanco y rosado dibujando motivos frutales, conchas, querubines y hasta máscaras. 

Los más avispados pueden atisbar un detalle que suele pasar desapercibido. En el primer piso hay un pequeño fragmento, que parece que se haya caído por falta de mantenimiento, que muestra el estilo gótico original que hay justo debajo de la reforma barroca.

Bergisel: del trampolín al cuadro circular más grande del mundo

A los pies del Bergisel Ski Jump, el famosísimo salto de trampolín que vigila la ciudad como un centinela desde el extremo sur, se encuentra el Museo de los Cazadores Imperiales (Tirol Panorama and Kaiserjäger Museum). Lo más interesante se encuentra abajo del todo, en una sala donde poca gente llega y que cuenta, ni más ni menos, con la pintura circular más grande del mundo.

La ciudad de Innsbruck desde lo alto del trampolín de salto de Bergisel
La ciudad de Innsbruck desde lo alto del trampolín de salto de BergiselLaia Gil

El cuadro muestra la batalla de Bergisel, que tuvo lugar en 1809 enfrentó a los campesinos tiroleses contra los ejércitos bávaros, por entonces comanandos por Napoleón. Mide más de 1.000 metros cuadrados y muestra una visión 360 grados de la escena bélica. El autor fue un profesor universitario poco conocido, motivo por el cual no se le ha dado la importancia que merece a una creación única en el mundo.

Swarowski: más allá del cisne

A veinte minutos en coche del centro de la ciudad se encuentra el museo Swarowski, otra de las paradas obligatorias (más por su singularidad que por lo que ofrece). En la entrada, un busto gigante cubierto de verde con una cascada de agua custodia la entrada a un submundo donde se entremezclan propuestas de experiencias y exposiciones muy dispares entre sí.

Un gigante cubierto de verde da la bienvenida al submundo que propone el museo Swarovski
Un gigante cubierto de verde da la bienvenida al submundo que propone el museo SwarovskiLaia Gil

Desde una sala que se encuentra a 15 grados bajo cero y donde llueve nieve artificial hasta habitaciones donde poniendo la mano en una pantalla se reproduce el latido de tu corazón a todo volumen, pasando por galerías donde se exponen los trajes de Swarowski que han vestido celebridades como Ariana Grande, Doja Cat o Kim Kardashian. Todo ello decorado con elementos de cristal de todos los colores cuidadosamente integrados en las diferentes escenas.

Las creaciones de Swarowski reflejan el carácter tirolés: directo y sin rodeos. “Somos así, si algo no nos gusta lo decimos”, dice Staudinger. “Lo mismo ocurre con la amistad. Es difícil entrar en casa de un tirolés, pero una vez lo consigues, la relación es para toda la vida”. En el caso de Innsbruck, quizás ocurra algo semejante. Una vez la visitas, la dulzura del recuerdo perdura durante mucho tiempo.  

Marc Solanes
Marc Solanes
Redactor de Vivo, Clima, Historia y Viajes

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.