Los grandes hoteles suelen esconder fascinantes historias; tesoros en ocasiones desconocidos por los propios huéspedes que han modelado sus almas. Finca La Bobadilla nació del sueño de dos románticos —un suizo y un alemán— que en los años ochenta se enamoraron de un cortijo rodeado de olivos, encinas, robles y almendros entre Málaga y Granada, en la sierra de Loja.
Ante el asombro de propios y extraños, se aventuraron a crear primero un restaurante de lujo y poco después un exquisito hotel inspirado en un tradicional pueblo blanco. Cuatro décadas más tarde, su arquitectura de inspiración mudéjar salpicada de patios y jardines, fuentes y caminos rodeados de una vegetación envolvente sumergen más que nunca en la esencia más pura del campo andaluz. Bajo el sello de Único Hotels, la propiedad acaba de reabrir sus puertas totalmente renovada, como un auténtico refugio referente de lujo y bienestar, desde una óptica sostenible.
La interiorista Pilar García-Nieto, responsable de la transformación, ha captado el carácter de cortijo y palacio andaluz con una fuerza que lo conecta íntimamente con el entorno. Para ello se ha valido de tonalidades suaves, materiales naturales, cerámicas y maderas nobles, elementos que dominan sus 73 habitaciones y suites —todas ellas distintas entre sí— y los espacios comunes, repensados para ofrecer más intimidad y a su vez transmitir una sensación de una mayor amplitud, desde el espléndido vestíbulo de inspiración mozárabe a la biblioteca, o a los distintos restaurantes del hotel.
El establecimiento puede presumir se huéspedes ilustres, entre los que se cuentan monarcas y aristócratas —como el rey emérito o Jaime de Mora y Aragón, dos de los personajes que dan nombre a habitaciones—; actores internacionales, como Brad Pitt, Jeff Goldblum o Tom Cruise; cantantes de la talla de Alejandro Sanz, y políticos de renombre. De su paso da cuenta Elisa Rosa, guest experience del complejo, quien mima al cliente desde antes de su llegada y cuida cada detalle para que su estancia sea todo un éxito.
“El huésped recibe un cuestionario de prellegada en el que puede solicitarnos aquello que desee y nosotros se lo preparamos, para que se sienta como en casa”, revela Elisa Rosa. Y lo consiguen, como lo demuestra el hecho de que no son pocos los huéspedes que repiten, en ocasiones, más de una vez al año.
En Finca La Bobadilla se respira sosiego y armonía. Las 350 hectáreas que lo rodean invitan a descubrir el paisaje y a conectar con la naturaleza a través de actividades al aire libre en forma de senderismo, itinerarios en bicicleta eléctrica o de montaña, o rutas a caballo entre colinas, olivos centenarios y bosques mediterráneos. Para ello, la propiedad atesora su propio centro ecuestre, en el que se ofrecen clases de equitación. Pistas de tenis, pádel, pickleball y más de 1.000 m² de piscinas completan una propuesta dirigida a todos los públicos.
Mención aparte merece Flow Spa, un completo refugio de spa y bienestar integral de 600 m² dotado de piscinas climatizadas duchas de sensaciones y de contraste, hidroterapia y cabinas de tratamiento. Y, por supuesto, su excelente gastronomía.
Único Hotels, la cadena de Pau Guardans, ha apostado por una propuesta culinaria basada en la tradición andaluza de calidad bajo la batuta de Óscar Velasco, premio Nacional de Gastronomía. En total cuenta con cuatro espacios en los que degustar los sabores locales en sus distintas formas —incluido el aceite que se elabora a partir de sus propios olivos—, con el restaurante La Jara a la cabeza.
CUADERNO DE VIAJE
Antequera: el corazón de Andalucía
En la ruta de Washington Irving, la ciudad atesora un rico patrimonio histórico, del que sobresalen la alcazaba, sus conventos y sus 33 iglesias, que la convierten en la localidad española con más templos católicos por habitante de toda España. Cuenta además con un espacio natural protegido, El Torcal, una zona de gran valor geomorfológico, de flora, fauna y paisaje, en el que sobresale El Tornillo, una formación kárstica sorprendente.
Dólmenes de Antequera: patrimonio de la Unesco
El gran conjunto megalítico, la peña de los Enamorados y el paraje natural Torcal de Antequera fueron reconocidos patrimonio de la humanidad en 2016. La envergadura de los monumentos megalíticos y de la edad de bronce utilizados para celebrar ritos sagrados -pueden alcanzar las 180 toneladas- convierten el sitio en uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Europa.
Cortijo de Pozoancho: oro líquido
En la vega de Antequera, la centenaria finca elabora Acilia, un reconocido aceite virgen extra a partir de aceitunas de la variedad hojiblanca. El proceso de producción se realiza respetando los tiempos y las técnicas tradicionales.
Restaurante La Jara: esencia mediterránea
La cocina de Óscar Velasco en Finca la Bobadilla homenajea al producto y a su entorno con la actualización de recetas tradicionales. Productos de la huerta, la caza y el mar con el aceite de la propia finca son protagonistas. Sobresalen platos como el tomate confitado y piparras, el esturión de Riofrío, patata al mortero y jugo del guiso malagueño o el ajoblanco y sardina ahumada.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.