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Juan José Ebenezer, mecánico: “Cada vez que llegues a un semáforo, pon punto muerto; es un mal hábito mantener presionado el embrague”

Un gesto muy común en los semáforos puede mantener trabajando innecesariamente parte del embrague y acabar sumando desgaste con los kilómetros

Juan José Ebenezer, mecánico: “Cada vez que llegues a un semáforo, pon punto muerto; es un mal hábito mantener presionado el embrague”
Ebenezer lleva toda la vida dedicándose a reparar coches Cedida
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Actualizado hace 4 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Llegas a un semáforo en rojo, pisas el embrague, metes primera y te quedas esperando con el pedal hundido para salir en cuanto cambie la luz.
  • 02Es una costumbre habitual de los conductores que llevan un coche manual, pero repetirla durante miles de paradas desgasta algunos componentes del embrague.
  • 03El mecánico Juan José Ebenezer lo ha advertido en un vídeo publicado en TikTok y recomienda evitar este hábito.
  • 04Su alternativa es sencilla: cuando el coche ya está detenido, “sacas la marcha, lo pones en punto muerto y levantas el pie del embrague”.

Llegas a un semáforo en rojo, pisas el embrague, metes primera y te quedas esperando con el pedal hundido para salir en cuanto cambie la luz. Es una costumbre habitual de los conductores que llevan un coche manual, pero repetirla durante miles de paradas desgasta algunos componentes del embrague.

El mecánico Juan José Ebenezer lo ha advertido en un vídeo publicado en TikTok y recomienda evitar este hábito. Su alternativa es sencilla: cuando el coche ya está detenido, “sacas la marcha, lo pones en punto muerto y levantas el pie del embrague”. Y lo resume de una forma muy clara: “Cada vez que llegues a un semáforo, punto muerto”.

El consejo es bueno, pero el desgaste tiene un matiz

Tal como explica Juan Manuel Llorente, experto en formación técnica del RACE, un embrague separa o junta el movimiento giratorio del motor con el cambio de marchas, para luego transmitir la fuerza a las ruedas que mueven el vehículo. Al apretar el pedal del embrague, el sistema libera la presión sobre el disco de fricción y desconecta el motor de la caja de cambios. 

Cuando el pedal está hundido, hay un elemento que lo sufre especialmente. Se trata del collarín, que recibe fricción y presión continua, lo que genera calor y fatiga prematura. 

Lo que dicen los estudios sobre el desgaste

Un estudio publicado en 2025 en Applied Sciences analizó experimentalmente el desgaste de embragues secos y comprobó que factores como la temperatura, la velocidad de deslizamiento y la energía disipada influyen en el deterioro del material de fricción. Esto ayuda a entender por qué mantener el embrague en su punto de fricción para avanzar lentamente es especialmente castigador, ya que existe deslizamiento y se genera calor.

Otro trabajo publicado por SAE International, organización técnica que desarrolla investigación y estándares para la industria de la movilidad, analizó la vida térmica de los embragues de transmisión manual y señaló entre las condiciones exigentes el tráfico de parada y arranque, el uso inadecuado de las marchas y el funcionamiento prolongado con deslizamiento parcial del embrague.

La diferencia es importante: quedarse quieto con el pedal completamente hundido y avanzar reteniendo el coche a medio embrague no desgastan exactamente las mismas piezas ni de la misma manera. Lo primero mantiene bajo carga el mecanismo de desembrague; lo segundo añade además desgaste directo al disco.

Punto muerto, pero cuando el coche ya está parado

La recomendación tampoco consiste en ver un semáforo rojo a lo lejos y colocar inmediatamente punto muerto para dejar que el coche avance por inercia. Mientras el vehículo todavía circula, mantener una marcha engranada permite conservar la retención del motor y un mayor control sobre la respuesta del coche.

El punto muerto debe ponerse una vez que el coche ya está detenido, no mientras todavía avanza hacia el semáforo. 
El punto muerto debe ponerse una vez que el coche ya está detenido, no mientras todavía avanza hacia el semáforo. Getty Images/iStockphoto

La secuencia adecuada es reducir la velocidad con normalidad, frenar y utilizar el embrague cuando sea necesario para evitar que el motor se cale. Una vez completamente detenido, si la espera va a durar, se selecciona punto muerto, se suelta el pedal del embrague y se mantiene el coche inmovilizado con el freno.

El hábito que más castiga el embrague

En un atasco, Ebenezer insiste en que es preferible engranar la marcha para avanzar y volver después a punto muerto tantas veces como sea necesario que quedarse esperando continuamente con el pedal hundido. Pero todavía conviene evitar más circular durante mucho tiempo sujetando el coche con el embrague a medio acoplar.

Ahí sí existe un deslizamiento continuo entre superficies, con generación de calor y desgaste del material de fricción. Por eso, aunque el consejo de Ebenezer necesita ese pequeño matiz mecánico, la recomendación práctica sigue siendo sencilla: cuando el coche ya está detenido y toca esperar, punto muerto y pie fuera del embrague.

AR
Arnau Ruiz
Periodista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.