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Natural El rugir de la vida

Así son los primeros rugidos de un cachorro de león que iba a morir en un Zoo de Knoxville

Las imágenes difundidas por el Zoo de Knoxville muestran a un cachorro inquieto y ensayando pequeños ruidos que con el tiempo serán rugidos

Así son los primeros rugidos de un cachorro de león que iba a morir en un Zoo de Knoxville
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Actualizado hace 126 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Nació como un futuro rey de la sabana, pero sus primeras semanas de vida han transcurrido entre biberones, mantas térmicas y cuidados constantes.
  • 02Hoy, todavía pequeño y dependiente, empieza ya a ensayar su tierno y errático rugir.
  • 03Las imágenes difundidas por el Zoo de Knoxville muestran a un cachorro inquieto, que mordisquea peluches casi tan grandes como él, se aferra al biberón con ansiedad y ensaya pequeños sonidos que, con el tiempo, serán rugidos.
  • 04Aún torpes, casi tímidos, esos primeros intentos de voz son también señal de que sigue adelante.

Nació como un futuro rey de la sabana, pero sus primeras semanas de vida han transcurrido entre biberones, mantas térmicas y cuidados constantes. Hoy, todavía pequeño y dependiente, empieza ya a ensayar su tierno y errático rugir.

Las imágenes difundidas por el Zoo de Knoxville muestran a un cachorro inquieto, que mordisquea peluches casi tan grandes como él, se aferra al biberón con ansiedad y ensaya pequeños sonidos que, con el tiempo, serán rugidos. Aún torpes, casi tímidos, esos primeros intentos de voz son también señal de que sigue adelante.

Hace apenas unas semanas, su situación era muy distinta. Cuando los cuidadores lograron examinarlo, el animal estaba frío, débil y desnutrido. “No estaba recibiendo suficiente alimento”, explica Terry Cannon, responsable de carnívoros del zoo. Aunque intentaba mamar, no conseguía ingerir lo necesario y su estado empezó a ser crítico.

Desde entonces, su vida se ha convertido en una rutina milimetrada: tomas de leche varias veces al día, controles constantes y vigilancia continua. “Lo más importante era hidratarlo, mantenerlo caliente y conseguir que comiera”, señala Cannon.

El punto de inflexión llegó cuando aceptó el biberón y, desde entonces, su evolución ha sido constante. “Empezó a mejorar y no ha dejado de crecer y ganar peso”, explica Cannon. El cambio se percibe en cada gesto: en cómo se mueve, en cómo juega, en su respuesta al entorno y también en esos sonidos incipientes que empiezan a surgir casi sin querer.

Aún está lejos de la imagen imponente de un león adulto, pero su evolución apunta en una dirección clara, la de un cachorro que ha dejado atrás los días más críticos y que, poco a poco, empieza a encontrar su sitio y su voz.

Nico Escorcia
Nico Escorcia
Natural

Nico Escorcia trabaja en el departamento de video de La Vanguardia desde 2019. Especializado en entrevistas y reportajes

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.