El turismo invade la Antártida: ¿Hay que regular la cantidad de visitantes?
El turismo masivo, que colapsa cientos de pueblos y ciudades en todo el mundo, está llegando también a las zonas más vírgenes e inexploradas del mundo; en la Antártida ha crecido más de un 1000% en 30 años
Un enorme buque lleno de turistas navega por aguas de la Antártida iStockphoto
01Tras 40 días de travesía y un brote de Hantavirus que, por momentos, ha retrotraído al planeta a la pesadilla de la pandemia del coronavirus, el crucero MV Hondius ha llegado este domingo al puerto de Granadilla de Abona, al sur de Tenerife.
02El descenso de todos los pasajeros ha marcado el fin de un viaje que tenía como objetivo recorrer y conocer algunas de las islas más remotas del polo sur.
03La conmoción internacional que ha causado esta embarcación ha vuelto a poner el foco en el turismo de la Antártida.
04En la era de TikTok e Instagram, de fotos y videos virales en redes sociales, de contenidos exclusivos que miles de ciudadanos buscan monetizar, los viajes a los ecosistemas más recónditos del planeta no paran de crecer.
Tras 40 días de travesía y un brote de Hantavirus que, por momentos, ha retrotraído al planeta a la pesadilla de la pandemia del coronavirus, el crucero MV Hondius ha llegado este domingo al puerto de Granadilla de Abona, al sur de Tenerife. El descenso de todos los pasajeros ha marcado el fin de un viaje que tenía como objetivo recorrer y conocer algunas de las islas más remotas del polo sur.
La conmoción internacional que ha causado esta embarcación ha vuelto a poner el foco en el turismo de la Antártida. En la era de TikTok e Instagram, de fotos y videos virales en redes sociales, de contenidos exclusivos que miles de ciudadanos buscan monetizar, los viajes a los ecosistemas más recónditos del planeta no paran de crecer. El buque afectado por un brote de hantavirus prometía una travesía única entre avistamientos de ballenas, esquí de montaña, talleres de fotografía y paseos en helicóptero, entre otros exclusivos servicios.
122.000 turistas en 2024, un 1120 % más que hace 30 años
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El turismo de cruceros ha conquistado también la Antártida iStockphoto
Las cifras revelan que el turismo masivo, que colapsa cientos de pueblos y ciudades en todo el mundo, está llegando también a las zonas más vírgenes e inexploradas del mundo. En la temporada 2024, según la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida (IAATO), este continente fue visitado por más de 122.000 personas, 1120 % más que hace 30 años, cuando la estadística no superaba las 10.000 visitas.
De ese total -récord desde que este organismo contabiliza la llegada de turistas- 78.848 visitantes desembarcaron y pisaron tierra antártica. Mientras que 43.224 pasajeros vieron el continente desde los barcos. Los turistas llegaron a la Antártida procedentes de 200 países, con Estados Unidos a la cabeza (44%).
Según la IAATO, la mayoría de los viajes turísticos (98%) operan en la región de la Península Antártica durante la temporada de verano austral de siete meses (de octubre a abril) y parten de Ushuaia, Argentina, desde donde empezó la travesía del MV Hondius. En 2014, este organismo contabilizó 283 viajes con fines turísticos. En 2024 fueron 569. La desembarcaciones en pequeñas lanchas -pisar la Antártida- es la actividad más demandada, según este registro.
La queja científica
Turistas haciendo trekking en la AntártidaiStockphoto
En la serie documental Destino Antártida, producida por RTVE, el científico Amós de Gil Martínez, investigador de Geodesia por la Universidad de Cádiz, uno de los investigadores españoles que más ha pisado esta región helada (18 campañas) pide “hacer algo” para frenar el aluvión de turistas. “Es un tema que preocupa mucho. No cabe duda de que hay que regularlo. También, bajo mi punto de vista, no se trata de prohibirlo, ¿pero hasta dónde se puede regular?. Esa es la cuestión”, plantea.
El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) de Chile alzó la voz a principio de este año por los “riesgos ambientales” que están generando los visitantes. “En un territorio tan frágil y de recuperación lenta, esta presencia humana puede generar impactos acumulativos, especialmente cuando las visitas se reiteran en un número acotado de lugares”, lamentaron sus científicos a través de un comunicado.
Luis Valentín Ferrada, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile e investigador de este instituto, explica la presión local en ciertas ubicaciones como una paradoja: “La Antártica es gigantesca, pero los lugares más populares son los mismos, por lo que desembarcos, recorridos y actividades se repiten en sitios sensibles, particularmente en la península antártica”, describe.
Su colega, Elie Poulin, director de la organización, identifica dos riesgos principales del turismo antártico: “la introducción de especies exóticas”, transportadas inadvertidamente en ropa, calzado o equipos, y el “impacto directo y acumulativo” sobre la biodiversidad del territorio nevado. Si la tendencia continúa, advierte, podrían intensificarse los efectos sobre colonias reproductoras de aves y mamíferos marinos, aumentando la perturbación durante períodos críticos como la reproducción y crianza de especies protegidas.
Poulin remarca un factor menos visible: la posible alteración de la microbiota del suelo antártico, clave para los ciclos de nutrientes. “Esto podría dificultar o retrasar la recuperación de la vegetación incluso cuando el daño evidente ya no se observe”, explica.
“No deberíamos asumir un aumento continuo del turismo ni la concentración de visitas en los mismos sitios sensibles. En cambio, debería exigirse límites estrictos de visitantes y operadores, una regulación basada en evidencia científica, bioseguridad obligatoria y fiscalizable, y que la protección de la biodiversidad sea el criterio central en cualquier actividad humana en la Antártica”, insta el experto.
Andrés Actis Fernández
Periodista especializado en clima y medio ambiente
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.