Un fuerte terremoto de magnitud 7,8 sacudió este lunes la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés). Filipinas movilizó equipos militares y de respuesta ante desastres, han confirmado 31 muertos y 134 heridos en toda la isla de Mindanao, la mayoría a causa de la caída de escombros y de deslizamientos de tierra, según responsables de la Autoridad de Gestión de Catástrofes. Una docena de pèrsonas están desaparecidas.
Las alertas de tsunami fueron canceladas después de más de seis horas en el sur de Filipinas, el norte de Indonesia y el estado malasio de Sabah, en la isla de Borneo, donde se había ordenado a los residentes de las zonas costeras evacuar de inmediato hacia terrenos más elevados.
La catástrofe se produjo ocho meses después de que Filipinas sufriera su terremoto más mortífero en 12 años, cuando un seísmo superficial de magnitud 6,9 sacudió las aguas frente a la isla central de Cebú y causó la muerte de 79 personas. Dos potentes terremotos golpearon Mindanao dos semanas más tarde, el mayor de ellos de magnitud 7,4.
El sismo tuvo lugar a las 7:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias, con su epicentro a una profundidad de unos 35 kilómetros, según el USGS.
El seísmo es el más potente registrado en este país del Sudeste Asiático desde 1976 y el de mayor magnitud en todo el mundo en lo que va de año, según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). La amenaza de tsunami ya ha desaparecido en gran medida.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, indicó en un comunicado que los equipos de emergencia “están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.