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Natural La llegada del verano

Los refranes ya no aciertan con el clima

Los viejos proverbios sobre el tiempo son un patrimonio lingüístico pero chocan con la nueva realidad climática

Los refranes ya no aciertan con el clima
El calor llega a la Barceloneta, en una fotografiado tomada este pasado sábado Miquel Muñoz / Shooting
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Actualizado hace 47 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Como ocurre en muchos hogares, Miguel Ángel Navas Martín, investigador en la Unidad de Referencia en Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente, Instituto de Salud Carlos III (Madrid), hace el cambio de armario cuando asoma el calor.  Guarda la ropa de invierno y deja a mano las prendas más livianas, las de uso estival.
  • 02Pero esta rutina anual se está adelantando cada vez más.  Por el calentamiento global, las altas temperaturas ya no esperan “hasta el 40 de mayo”, como indica uno de los refranes populares españoles más arraigados.
  • 03El de 2026, por ejemplo, ha sido uno de los mayo más calurosos desde que hay registros, con termómetros que han superado los 40 ºC en algunas ciudades.
  • 04Este hábito trastocado por la nueva realidad climática llevó a Navas, sociólogo además de doctor en Ciencias Biomédicas y Salud Pública, a poner en crisis muchas de las frases que han servido para interpretar el tiempo atmosférico en España.

Como ocurre en muchos hogares, Miguel Ángel Navas Martín, investigador en la Unidad de Referencia en Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente, Instituto de Salud Carlos III (Madrid), hace el cambio de armario cuando asoma el calor. 

Guarda la ropa de invierno y deja a mano las prendas más livianas, las de uso estival. Pero esta rutina anual se está adelantando cada vez más. 

Por el calentamiento global, las altas temperaturas ya no esperan “hasta el 40 de mayo”, como indica uno de los refranes populares españoles más arraigados. El de 2026, por ejemplo, ha sido uno de los mayo más calurosos desde que hay registros, con termómetros que han superado los 40 ºC en algunas ciudades.

Este hábito trastocado por la nueva realidad climática llevó a Navas, sociólogo además de doctor en Ciencias Biomédicas y Salud Pública, a poner en crisis muchas de las frases que han servido para interpretar el tiempo atmosférico en España. Recabó datos, cotejó la información obtenida con algunos de estos dichos (“en abril, aguas mil”, por ejemplo) y se sentó a escribir un artículo de divulgación para demostrar que “muchos refranes fueron construidos sobre regularidades climáticas que hoy están cambiando”.

Al igual que los paleontólogos estudian los fósiles, estos refranes serán marcas del clima pasado

“En los últimos años he tenido que usar camisas de manga larga remangadas porque no había hecho todavía el cambio de armario. Sin embargo, seguimos escuchando “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”, explica el experto. “Sentí la necesidad de visibilizar esta paradoja”, agrega en diálogo con La Vanguardia.

Los viejos refranes, remarca Navas, “siguen teniendo valor como patrimonio lingüístico, memoria rural y testimonio de una España que organizaba buena parte de su vida alrededor de los ritmos del campo”. Pero también pueden funcionar hoy como indicadores culturales del cambio climático. “Nos recuerdan que lo que está cambiando no es únicamente el clima, sino también el saber popular que durante siglos dio sentido a muchos refranes”, reflexiona.

Esperando un autobús en el barrio de la Barceloneta
Esperando un autobús en el barrio de la BarcelonetaMiquel Muñoz / Shooting
Estamos ante la huella de un clima anterior, conservada en el lenguaje

Su tesis es que cada vez que escuchamos “hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo” en una primavera de temperaturas veraniegas, “no estamos solo ante una frase antigua. Estamos ante la huella de un clima anterior, conservada en el lenguaje”.

El “cuarenta de mayo” equivale al 9 de junio. Este histórico refrán recomienda permanecer abrigado hasta asegurarse de que ha desaparecido el frío. El dicho popular presupone una primavera que podía conservar rasgos frescos hasta comienzos de junio.

“Pero esto ocurre cada vez menos”, remarca Amar Halifa, investigador del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y la PTI, otro de los científicos que ha puesto la lupa en esta área de estudio. Basándose en datos de temperatura máxima de la ciudad de Zaragoza, demostró que, efectivamente, en el período 1961-1990 el repunte térmico se produce alrededor del 9 de junio (40 de mayo).

Sin embargo, descubrió que desde entonces esta fecha ha comenzado a adelantarse hasta el 29 de mayo. En 2025, la mediana de temperatura máxima en los últimos días de mayo en Zaragoza fue entre 8 y 10 °C superior respecto al rango habitual.

“Lo interesante de poner en cuestión estos refranes es poder comunicar el cambio climático de forma más comprensible, con un disparador, los refranes, que todo el mundo está familiarizado”, argumenta Halifa sobre la trascendencia de estas investigaciones.

El refrán como saber popular

Navas explica que los refranes forman parte de lo que solemos llamar saber popular. Es decir, no proceden de laboratorios ni de tratados científicos, “sino de la experiencia práctica de comunidades que han convivido durante generaciones con un territorio concreto”.

Por eso, “los refranes no son solo frases pintorescas, son creaciones culturales”. Organizan la experiencia, construyen sentido común y transmiten una determinada forma de mirar la naturaleza. “Al repetirse generación tras generación, ciertas observaciones dejan de parecer opiniones particulares y se convierten en evidencias compartidas”, describe.

Los datos recientes no sentencian que estos refranes hayan dejado de cumplirse en todos los lugares y todos los años, pero sí que “muchos refranes fueron construidos sobre regularidades climáticas que hoy están cambiando”, aclara el investigador.

Descanso en la playa
Descanso en la playaMiquel Muñoz / Shooting
En abril, aguas mil, pero no siempre

Un ejemplo es el refrán “en abril, aguas mil”, asociado a lluvias primaverales beneficiosas para el campo y la agricultura. Sin embargo, continúa Navas, los datos recientes “muestran una realidad mucho más irregular”. 

Abril de 2023 fue, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el abril más cálido y seco desde el inicio de la serie en 1961, con sólo el 22 % de la precipitación normal. Y abril de 2024 volvió a ser muy cálido y muy seco, con precipitaciones que apenas alcanzaron la mitad de su valor normal en la península.

En cambio, abril de 2025 fue húmedo en el conjunto de la España peninsular, aunque las lluvias se repartieron de forma muy desigual. En algunas zonas del oeste peninsular, Galicia, Aragón, Extremadura o Canarias el mes fue húmedo o muy húmedo, mientras que áreas del litoral mediterráneo, Baleares y el interior de Murcia registraron un abril seco o muy seco. Además, una parte de las precipitaciones más abundantes se concentró en días concretos.

“Por eso, el refrán no envejece solo porque algunos abriles sean más secos, sino porque la lluvia pierde regularidad. Puede faltar en unos territorios y concentrarse con más intensidad en otros momentos y lugares”, señala Navas. E insiste: “Otro ejemplo de saberes populares y que nos llevan arrastrando generación tras generación, ya no están funcionando bien”.

Para generaciones más antiguas, sobre todo en la España rural, estos refranes siguen condicionando hábitos y prácticas productivas

Este “incumplimiento”, concluye el experto, supera lo anecdótico. Para generaciones más antiguas, sobre todo en la España rural, estos refranes siguen condicionando hábitos y prácticas productivas.

¿Qué pasará con estos refranes en el futuro? Por un lado, Navas cree que perderán fuerza y arraigo: “Imagínate tú que estás en una terraza un 9 de junio, pasando un calor horrible y te viene a la mente el refrán “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”. Te va a sacar una sonrisa de decir madre mía, cómo ha cambiado esto”.

Al mismo tiempo, está convencido de que servirán como una “huella lingüística” de una época. “Al igual que los paleontólogos estudian los fósiles, estos refranes serán marcas del clima pasado, de cuando el calentamiento global no lo había alterado todo”.

Andrés Actis Fernández
Andrés Actis Fernández
Periodista especializado en clima y medio ambiente

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.