Legarda, el pueblo que se calcinó en 2022: así se protegen ahora del fuego con vacas, aspersores y simulacros
Tres años después del incendio que arrasó el 95% del término municipal navarro, el pueblo ha puesto en marcha un plan pionero que combina ganadería extensiva, aspersores perimetrales y formación comunitaria
Las “vacas bomberas” también previenen las llamas, creando cortafuegos naturales al reducir la acumulación de material vegetal secoEl Diario de Navarra
01En junio de 2022, los vecinos de Legarda (Navarra) vivieron la misma pesadilla que viven hoy los de Los Gallardos  (Almería).
02Calor extremo, baja humedad, fuertes vientos, una llama que parecía aislada y el infierno.
03Si bien no hubo que lamentar víctimas mortales, el incendio forestal calcinó el 95% del término municipal.
04Tres edificios quedaron completamente destruidos.
En junio de 2022, los vecinos de Legarda (Navarra) vivieron la misma pesadilla que viven hoy los de Los Gallardos (Almería). Calor extremo, baja humedad, fuertes vientos, una llama que parecía aislada y el infierno. Si bien no hubo que lamentar víctimas mortales, el incendio forestal calcinó el 95 % del término municipal. Tres edificios quedaron completamente destruidos. La iglesia parroquial sufrió daños importantes por el fuego. Y todas las parcelas agrícolas perdieron sus cosechas. “En cuestión de minutos vimos cómo el incendio llegaba al pueblo”, recuerda Silvestre Belzunegui, alcalde del pueblo.
Cuatros años después, el temor a que el fuego vuelva a teñir todo de negro sigue latente. El calor extremo, un factor clave, ha pasado de excepcional a habitual. Pero sus habitantes están mejor preparados. Para combatir las llamas, en caso de que reaparezcan. Y, sobre todo, para prevenirlas.
Constituye un modelo de gestión del riesgo que combina infraestructura, participación ciudadana, manejo del territorio y nuevas tecnologías
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En 2022,un incendio forestal calcinó el 95 % del término municipal de LegardaEl Diario de Navarra
En las reuniones vecinales celebradas semanas más tarde a la catástrofe, los 146 habitantes insistieron en una misma idea: el incendio había cambiado la percepción del riesgo. “Nunca pensamos que el fuego pudiera entrar en el casco urbano”, admitió una vecina en la primera asamblea. “Ahora sabemos que tenemos que estar preparados, la prevención es tan importante como la extinción”, reflexionó otro residente.
Vecinos, agricultores y autoridades políticas aunaron fuerzas para adaptarse a esta nueva realidad. ¿El resultado? Un plan de acción pionero para evitar nuevos incendios y preparar al municipio a afrontar los impactos del cambio climático. “El evento catastrófico de 2022 puso de manifiesto la vulnerabilidad de la comarca frente a eventos climáticos extremos y la necesidad urgente de una estrategia integral de adaptación y mitigación para proteger el entorno natural y la comunidad”, explican desde el Ayuntamiento.
El plan Adáptate integra tres tipo de soluciones: ecológicas, económicas y sociales. “Constituye un modelo de gestión del riesgo que combina infraestructura, participación ciudadana, manejo del territorio y nuevas tecnologías con el objetivo de aumentar la resiliencia del municipio frente a futuros incendios”, resume Antonio Lucio Gil, presidente de Fundación Conama, organización que ha premiado a Legarda por su iniciativa.
Las medidas
El alcalde de Legarda (Navarra), Silvestre Belzunegui, y la ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara AagesenConama
El pueblo dispone hoy de una Junta de Protección Civil que, en estos años, ha señalizado la ubicación de todas las tomas de agua exterior para uso de los bomberos. También las bocas de riego. Además, se ha instalado un cartel con un plano con las vías de evacuación y puntos de encuentro en caso de incendios.
Para proteger el casco urbano, se ha instalado un sistema de aspersores alrededor del perímetro de la localidad. Estos cañones, de 1,80 metros de altura, crean una barrera húmeda que reduce el riesgo de propagación de incendios, “proporcionando una defensa visible y efectiva”.
Las “vacas bomberas” también previenen las llamas. El proyecto ha introducido un modelo innovador de ganadería extensiva a través de la raza de vacuno escocesa Galloway. Los animales disponen de collares inteligentes con tecnología GPS para gestionar el pastoreo de manera precisa, creando cortafuegos naturales al reducir la acumulación de material vegetal seco. Las vacas se abastecen de una balsa de agua creada en estos años, que se ha convertido en un “refugio climático” de la ciudadanía en los días más calurosos.
En paralelo, se ha iniciado un plan de repoblación forestal con especies autóctonas, facilitando la recuperación del entorno natural afectado por el incendio. A nivel social y ciudadano, desde el 2023 se realizan dos jornadas teórico-prácticas anuales sobre prevención de incendios, que incluyen charlas con personas expertas, simulacros de incendios y actividades comunitarias. “El objetivo es reforzar los lazos entre las personas y fortalecer la cultura de prevención en la localidad”, explica el alcalde.
Los resultados
En su última memoria, el Ayuntamiento remarca el “impacto significativo en la resiliencia y seguridad” que está teniendo este plan de adaptación. “Ha mejorado considerablemente la capacidad de respuesta de la comunidad ante posibles futuros incendios”, se lee en el documento.
En términos de sostenibilidad ambiental, se agrega, el proyecto ha logrado restaurar el entorno natural afectado por el incendio, con la repoblación de áreas devastadas. “Socialmente la formación comunitaria y los simulacros anuales han elevado la conciencia y preparación de los residentes frente a emergencias. La participación activa de la comunidad en la implementación de medidas y en la formación ha fortalecido el tejido social, promoviendo una cultura de cooperación y autoprotección”.
En cuanto a innovación, el proyecto ha introducido “metodologías novedosas en el ámbito rural”. Por el momento, ningún otro municipio de España ha instalado el sistema de aspersores automáticos que funciona en Legarda. “No deja de ser un modelo replicable que puede inspirar a otras comunidades a adaptarse a los desafíos del cambio climático”, aclaran vecinos y autoridades.
Para el presidente de Fundación Conama, este plan de acción debe servir de inspiración para otros municipios”. El proyecto no solo ha logrado incrementar la resiliencia de Legarda, sino que ha establecido una “base sólida” para futuros proyectos sostenibles y replicables, que contribuyan a la mitigación y adaptación al cambio climático desde una perspectiva local.
Andrés Actis Fernández
Periodista especializado en clima y medio ambiente
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.