Un informe del think tank Energy and Climate Intelligence Unit estima que el efecto económico de la ola de calor excepcional registrada en Europa durante junio de 2026 en las previsiones de cosecha de cereales. Comparando la previsión elaborada por COCERAL antes de la ola de calor (junio) con la extraordinaria publicada después (julio), la producción prevista para la UE y el Reino Unido se reduce en casi nueve millones de toneladas netas —diez millones en términos brutos—, lo que equivale a unas pérdidas económicas estimadas entre 1.800 y 2.300 millones de euros. El documento sostiene que sería la cosecha europea más reducida desde 2018.
El análisis no compara la producción con la del año anterior, sino las previsiones realizadas antes y después del episodio meteorológico extremo. Los autores atribuyen las pérdidas principalmente al clima durante fases críticas del desarrollo de los cultivos: el llenado del grano en el trigo y la polinización en el maíz.
Las pérdidas para España se estiman en 1,4 millones de toneladas de cereales y unos 276 millones de euros
Además, el texto de Energy and Climate Intelligence Unit subraya que un estudio de World Weather Attribution concluyó que un episodio de estas características habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático antropogénico.
Francia es el país más perjudicado, con una reducción de 4,1 millones de toneladas y unas pérdidas cercanas a 891 millones de euros. Le siguen Hungría (2,4 millones de toneladas y unos 444 millones de euros), España (1,4 millones de toneladas y unos 276 millones) y Alemania (1,4 millones de toneladas y unos 233 millones). En conjunto, estos cuatro países concentran la inmensa mayoría de las pérdidas registradas en Europa, mientras que Bulgaria, Italia y Finlandia revisan ligeramente al alza sus previsiones, compensando solo una pequeña parte del descenso general.
El informe recuerda que un episodio de esta índole habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático
El informe advierte de que estas pérdidas llegan en un momento especialmente delicado para los mercados agrícolas mundiales. Coinciden con una reducción de las existencias globales de trigo y maíz reflejada en el informe WASDE del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que también rebajó sus previsiones para el maíz europeo debido al calor récord.
En un último análisis, el estudio reconoce que sus estimaciones son conservadoras. El trabajo no contabiliza el deterioro de la calidad de las cosechas ni las primas que podrían alcanzar determinados cereales, y se limitan a valorar la producción perdida según los precios existentes a comienzos de julio.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.