Un informe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional francesa calcula en al menos 16.000 millones de euros el coste de las olas de calor, la sequía y los incendios del verano de 2026 en el país galo. La cifra pretende servir de referencia para el debate del presupuesto de 2027 y reforzar la necesidad de aumentar el gasto público destinado a la adaptación al cambio climático.
La estimación de la comisión, presidida por el diputado de La Francia Insumisa Eric Coquerel, suma varios conceptos. El impacto directo sobre la actividad económica sería de unos 3.000 millones de euros, equivalentes a 0,1 puntos del PIB, según cálculos del INSEE y del Tesoro. La agricultura fue el sector más afectado, con fuertes descensos en algunos cultivos, aunque su bajo peso relativo en la economía francesa limita el efecto agregado sobre el crecimiento.
Según Le Monde, que cita el informe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional francesa, el impacto económico de las recientes olas de calor y los incendios asociados se reparte entre distintos capítulos. El documento calcula 1.300 millones de euros en ayudas a los agricultores, 700 millones de incremento presupuestario en Sanidad y otros 300 millones en gastos relacionados con la prevención y extinción de incendios.
Las pérdidas agrícolas se estiman en 10.000 millones de euros, una cifra que ha creado controversia por proceder de los sindicatos
A ello se suman unos 11.000 millones de euros soportados por hogares y empresas: 500 millones en daños asegurados vinculados a los incendios, 800 millones por el aumento de las facturas de electricidad y alrededor de 10.000 millones en pérdidas para el sector agrícola.
Este último cálculo ha sido objeto de debate, ya que da por buenas las cifras presentadas por las organizaciones sindicales del sector agrícola. Aun así, la cifra global no queda muy alejada de la estimación avanzada en agosto por la ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut, que situó el coste entre 10.000 y 15.000 millones de euros.
A partir de esta evaluación, la misión parlamentaria considera que Francia debería movilizar entre 10.000 y 13.600 millones de euros de gasto público adicional ya en 2027 para afrontar episodios semejantes de calor, sequía e incendios, con un óptimo de 16.000 millones. A más largo plazo, entre 2027 y 2050, calcula un esfuerzo acumulado de entre 117.000 y 158.000 millones de euros, en un contexto especialmente complicado por la situación de las finanzas públicas francesas.
La proyección a largo plazo pone de manifiesto, según el documento, el coste económico vinculado a la crisis climática, que no se limita a los costes directos de emergencia y reconstrucción. El análisis de la Comisión de Finanzas incide en que una valoración del impacto de las olas de calor debe recoger también su afectación sobre la agricultura, la energía, la sanidad y la actividad económica.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.