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La vida cotidiana a 50º C, una simulación inmersiva para experimentar en carne propia el calor más extremo

Un experimento social invita a los ciudadanos de París a meterse en una cámara climática móvil para vivir las consecuencias del clima: dificultad para pensar, sentidos atrofiados, taquicardia y palpitaciones

La vida cotidiana a 50º C, una simulación inmersiva para experimentar en carne propia el calor más extremo
El objetivo del proyecto es experimentar las actividades de una vida normal con la temperatura que se espera en Occidente a mediados de siglo
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Actualizado hace 68 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Francia atraviesa una de las olas de calor más tempranas de su historia, con un saldo de siete muertes, competencias deportivas canceladas y recomendaciones de las administraciones para evitar la exposición en las horas de mayor temperatura.
  • 02Según las proyecciones científicas, estos registros extremos irán a más en las próximas décadas como consecuencia de un calentamiento global antropogénico -provocado por emisiones de gases de efecto invernadero- que sigue acelerándose.
  • 03Se estima que París alcance los 50ºC en la segunda mitad de este siglo.
  • 04¿Cómo es la vida cotidiana a una temperatura que no está tan lejos?

Francia atraviesa una de las olas de calor más tempranas de su historia, con un saldo de siete muertes, competencias deportivas canceladas y recomendaciones de las administraciones para evitar la exposición en las horas de mayor temperatura. Según las proyecciones científicas, estos registros extremos irán a más en las próximas décadas como consecuencia de un calentamiento global antropogénico -provocado por emisiones de gases de efecto invernadero- que sigue acelerándose. Se estima que París alcance los 50ºC en la segunda mitad de este siglo. ¿Cómo es la vida cotidiana a una temperatura que no está tan lejos? Un experimento social, que invita a los ciudadanos a meterse en una cámara climática móvil, lo anticipa: dificultad para pensar, sentidos atrofiados, taquicardia y palpitaciones.

El proyecto se llama Climate Sense. Consiste en un tráiler de un camión a 50ºC a la sombra que simula durante 30 minutos situaciones de la vida cotidiana, como caminar, andar en bicicleta, escribir y realizar juegos de habilidad. “Actividades muy similares a las que realizamos habitualmente”, explica Christian Clot, explorador, investigador y creador de esta iniciativa.

No podemos comprender verdaderamente una situación sin haber captado las emociones sensoriales que provoca

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El proyecto consiste en un tráiler de un camión a 50ºC a la sombra que simula durante 30 minutos situaciones de la vida cotidiana
El proyecto consiste en un tráiler de un camión a 50ºC a la sombra que simula durante 30 minutos situaciones de la vida cotidiana

Su tesis es que el retraso en la acción climática y la subestimación de una parte importante de la ciudadanía se debe a que “no podemos comprender verdaderamente una situación sin haber captado las emociones sensoriales que provoca”. A su juicio, si bien estar informados es necesario para entender la dimisión del problema, “son nuestras emociones las que desencadenan los cambios”.

Con el afán de generar un “click” en la sociedad, Cot creó Human Adaptation Institute, una organización especializada en estudiar el comportamiento humano en situaciones de la vida real. Entre sus primeros proyectos figura esta cámara climática móvil, que recorre las ciudades de Francia desde septiembre de 2024 y a la que ya se han subido más de 4.500 personas, entre ellos políticos, empresarios y celebridades.

“Experimentar las actividades de una vida normal con una temperatura que se espera en Francia a mediados de siglo genera en las personas dos deseos: pensar en qué podemos cambiar y qué podemos hacer para adaptarnos a ese nuevo mundo”, explica sobre el motivo de su experimento.

Los participantes firman un consentimiento antes de entrar al tráiler. Una vez dentro, a una temperatura constante de 50º C y sólo 35% de humedad, son invitados a caminar en una cinta o rellenar un cuestionario sobre sus vidas. Las sensaciones, al salir, son compartidas: dolor de cabeza, palpitaciones, mareos y pérdida de reflejos.

En la página web del proyecto, la experiencia se promociona de la siguiente manera: “Bienvenido al año 2050. Tercer día de 50ºC a la sombra. El aire es caliente. Las paredes de la calle irradian calor. Tus aparatos electrónicos se apagan. Te cuesta concentrarte. Ahí estás. Este ya no es un escenario. Esta es tu realidad. Un viaje de 30 minutos centrado en la esperanza y la acción. Sentir, comprender y actuar”.

Este año, Clot incorporó una novedad: la introducción de alimentos -tomate, uvas, peras, plátano, albahaca- durante un día entero. ¿El resultado? Frutas y verduras secas y marchitas. “Lo cierto es que lo que vemos aquí es algo que sucederá si alcanzamos esta temperatura de 50º C en el futuro”, describe el investigador en un video compartido en redes sociales.

El testimonio de quienes han participado del experimento
El trailer de Climate Sense, ante el Hotel de Ville (ayuntamiento) de París
El trailer de Climate Sense, ante el Hotel de Ville (ayuntamiento) de París

El proyecto está dirigido a la ciudadanía en general, pero pretende atraer a quienes “toman las decisiones clave para reducir los riesgos climáticos y prepararnos para el futuro”. La cámara móvil se instaló en el Congreso de Presidentes Regionales de 2024, en el Ayuntamiento de París y en la feria comercial de Alcaldes de Francia de 2025.

La web del proyecto recopila los testimonios de quienes han vivido la experiencia, como el exjugador de fútbol Mamadou Dembele. “Lo que más me chocó fue el impacto cognitivo. Me costó concentrarme y pensar. No le deseo a nadie vivir su día a día en esas condiciones”, dijo al bajar del camión. Para Raphaël Glucksmann, miembro del Parlamento Europeo, fueron 30 minutos “insoportables”. “La idea de estar atrapado en este calor durante días seguidos agobia. Esta experiencia subraya la necesidad y la urgencia de luchar para limitar el calentamiento global y adaptarnos a él”, reflexiona.

Para la científica Heidi Sevestre, experta en glaciología, la experiencia debería ser “obligatoria” para los gobiernos de todos los países del mundo. “¿Cómo podemos tomar decisiones sin haber experimentado lo que nos puede esperar?”, se pregunta.

Fueron 30 minutos insoportables (...) La idea de estar atrapado en este calor durante días seguidos agobia

El ex Ministro de Agricultura francés, Julien Denormandie, también participó de la simulación. “Vale la pena luchar para evitar esto. Necesitamos atraer a financistas e inversores; todos debemos hacerlo”, reconoce. Anne Biraben, concejala París, recomienda a sus colegas experimentar un problema que irá a más para “debatir las mejores maneras de actuar”.

Fabrice Bonnifet es un reconocido experto francés y directivo corporativo en el ámbito de la sostenibilidad, la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y la transición ecológica en las empresas. Quedó muy perturbado al bajar del tráiler: “Me gustaría traer aquí a todos los cínicos, a todos los avariciosos, a todos los líderes mundiales y a todos los multimillonarios. En lugar de dar una vuelta en el espacio, les iría mejor dando una vuelta en esta cámara climática”.

Al regresar a sus casas, los participantes mantienen un contacto con Cot y su equipo de trabajo durante 40 días con el objetivo de conocer el impacto de la experiencia. Según los datos recopilados, el 30 % “tomaron decisiones rápidas e inmediatas para cambiar”. “Estimamos que entre el 10 % y el 15 % realizarán posteriormente estos cambios sin revelarlos, y otro porcentaje, que no se puede evaluar a lo largo del tiempo, cambiará al reflexionar sobre la experiencia o al escuchar otros relatos al respecto”, explica Cot.

Barcelona a 50º C, una prueba piloto en 2027
Personas refrescándose en una fuente pública en Malgrat de Mar,  Barcelona
Personas refrescándose en una fuente pública en Malgrat de Mar, BarcelonaÀlex Garcia / La Vanguardia

La preocupación por cómo adaptar el funcionamiento de una ciudad a una temperatura de 50º C empieza a generalizarse. En 2023, el Ayuntamiento de París organizó un ejercicio de crisis titulado “París a 50°C” en dos distritos de la ciudad, en el marco de la revisión de su estrategia de resiliencia al cambio climático.

Se realizaron dos ejercicios en un escenario de una ola de calor de una duración e intensidad sin precedentes, con una “cúpula de calor a 50°C”. El primero de ellos, con el traslado de alumnos de colegios, ancianos y vecinos a refugios climáticos (aparcamientos, residencias, edificios públicos con climatización) y con simulaciones de incidentes, desmayos y afecciones a la salud, averías eléctricas y colapso de infraestructuras.

El otro ejercicio tuvo lugar en una oficina, simulando una coordinación institucional de urgencia ante efectos en cascada por el calor extremo: fallos de transporte, cortes de energía, problemas de agua, impacto en personas sin hogar y colectivos vulnerables. La actividad contó con la participación de la policía de París, asociaciones de seguridad civil, operadores de red y el cuerpo de bomberos de la ciudad.

El año que viene, el Ayuntamiento de Barcelona hará algo similar. En el marco del Plan Calor 2025-2035, se llevará a cabo un simulacro de ciudad a 50º C para evaluar la capacidad de respuesta ante una situación extrema. “Esta prueba implicará escuelas, residencias, empresas y servicios esenciales y permitirá detectar puntos críticos para mejorar la resiliencia urbana”, ha adelantado el consistorio.

Si bien aún quedan detalles por definir, la primera teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Laia Bonet, ha explicado que el experimento se dividirá en dos partes. La primera pondrá a prueba la situación sobre el terreno, recreando en espacios concretos de la ciudad -aún por determinar- los “efectos” de un episodio de temperatura extrema con fallas en los sistemas eléctricos y de telecomunicaciones.

La segunda parte tendrá como objetivo probar el funcionamiento de todos los servicios y agentes implicados, emergencias, salud, Protección Civil y el resto de actores que serán necesarios en un episodio de estas características. “La idea es ensayar y sacar conclusiones. Estamos obligados a mejorar la resiliencia de Barcelona al calor extremo”, ha subrayado Bonet al presentar este proyecto.

Andrés Actis Fernández
Andrés Actis Fernández
Periodista especializado en clima y medio ambiente

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.