La creatividad es la base del diseño de niveles. Así lo dejó entender el legendario diseñador y productor de Nintendo, Takashi Tezuka, en una entrevista a La Vanguardia en septiembre de 2023, y así se mantendrá mientras todavía queden videojuegos que prioricen la curiosidad y la experimentación a la retención y la manipulación emocional de los usuarios. Yoshi and the Mysterious Book es un buen ejemplo de lo primero, sale a la venta esta semana para Nintendo Switch 2 y probablemente sea uno de los últimos videojuegos en los que Tezuka —el diseñador más prolífico de la compañía japonesa— esté involucrado.
Tras cuarenta y dos años en Nintendo, este experimentado creador de videojuegos, quien junto a Shigeru Miyamoto dio forma a sagas como Super Mario o The Legend of Zelda, se jubilará a finales de junio y tiene algo de simbólico que esta nueva aventura del dinosaurio Yoshi vaya a ser uno de sus últimos trabajos. Precisamente, Tezuka ya dirigió Super Mario World, el videojuego en el que este personaje hizo su debut en 1990, y desde entonces ha estado involucrado de forma muy directa en toda la saga que se ha generado a su alrededor.
Es posible que 'Yoshi and the Mysterious Book' sea el último videojuego producido por el legendario diseñador Takashi Tezuka Una leyenda del videojuego
Como un auténtico sensei, decía Tezuka en la mencionada entrevista que a pesar de que la tecnología evolucionase y de que las producciones creciesen gradualmente en escala, la filosofía en cuanto al diseño de videojuegos, y más concretamente el diseño de niveles, se mantenía inalterable en torno a la exploración creativa de las mecánicas. En este sentido, Yoshi and the Mysterious Book no puede ser mejor ejemplo de ello. Cada nivel ofrece una experiencia y unas interacciones distintas que motivan la exploración, la curiosidad y el descubrimiento.
La propia premisa tiene mucho que ver con las emociones que el juego busca fomentar. Resulta que un buen día, en la isla de los Yoshis, aparece como caído del cielo un libro parlante al que se le ha borrado gran parte de la información. La misión de los Yoshis será, pues, recorrer los niveles documentando todas las criaturas que viven en la isla y su comportamiento. No existe tensión ni conflicto, tan solo una meta: descubrir todos los secretos para completar de nuevo las páginas.
No existe tensión ni conflicto, solamente explorar y descubrir todos los secretos Un juego indicado para los más pequeños
Cada nivel está dedicado a una criatura concreta y puede abordarse sin seguir un orden concreto. Además, los niveles no tienen un principio y un final, sino que ofrecen un área a explorar en todas las direcciones. La dinámica es particular, pues más que encontrar un objeto en cada nivel, el objetivo consiste en investigar al bicho en cuestión y descubrir todas las interacciones que puede tener con el entorno y con el propio Yoshi. Cada uno de estos pequeños descubrimientos se traduce, a su vez, en estrellas que permiten al jugador desbloquear páginas con nuevos escenarios temáticos.
A diferencia de otros videojuegos de plataformas, aquí no hay penalización en forma de muertes, ni tampoco se obliga al jugador a permanecer en un nivel hasta descubrir todos los misterios. De hecho, en caso de no saber cómo avanzar, en cualquier momento se puede abandonar la página para saltar a otra sin perder el progreso. De la misma manera, hay algunas criaturas hostiles de forma puntual que le dan emoción a determinadas situaciones, pero que no le restan vida a Yoshi, ya que solamente lo devuelven al inicio del nivel y, de nuevo, sin que pierda sus avances.
Un videojuego de dificultad muy amable Sin penalizaciones ni muertes
Por todo lo descrito hasta ahora podría parecer que Yoshi and the Mysterious Book es un videojuego de dificultad muy amable, y de hecho lo es, pero también es cierto que para descubrir todos los secretos que esconde es necesario controlar bien las diferentes mecánicas, y no son precisamente pocas. Además de tragarse casi cualquier enemigo para convertirlo en un huevo, la mayoría de las criaturas se pueden montar sobre Yoshi, lo que despliega decenas y decenas de mecánicas originales que expanden las habilidades del personaje. En algunas ocasiones, estos movimientos especiales requieren de una coordinación considerable a los mandos, con los que es probable que los más pequeños —o los menos habituados— requieran de ayuda.
Salvando las distancias, la forma en la que el jugador se relaciona con las criaturas y el entorno es la propia de un etólogo, casi como un Félix Rodríguez de la Fuente de fantasía. En este sentido, es interesante cómo el videojuego premia la curiosidad y, sobre todo, sabe responder a ella con multitud de interacciones posibles. Tanto por su imaginario visual como por este tipo de interacciones, un videojuego que se le parece es Botanicula del estudio polaco Amanita Design; aunque con la diferencia de que en el caso de Yoshi el control es mucho más directo, complejo y rico en posibilidades.
Yoshi es aquí una suerte de Félix Rodríguez de la Fuente del mundo imaginario Documentar el comportamiento de todas las criaturas
Ahora que el adorable dinosaurio se ha convertido en una estrella de la gran pantalla tras su aparición en la exitosa Super Mario Galaxy: La película, Nintendo ha sido inteligente a la hora de tener preparada esta nueva aventura para todos los públicos. Yoshi and the Mysterious Book es un título ideal para que los más pequeños se adentren en el mundo del videojuego, y lo es por justamente por aquello que comentábamos al principio, su capacidad de priorizar la curiosidad y la experimentación. Sus niveles son pura creatividad y, a la espera, de saber si este será realmente el último juego en el que estará involucrado Takashi Tezuka, no cabe duda de que es una bonita despedida para esta leyenda del medio interactivo.
Yoshi and the Mysterious Book sale a la venta para Nintendo Switch 2 el próximo 21 de mayo.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.