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Actualizado hace 42 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01El primer mensaje que escribió Donald Trump en una extrañísima red social que solo utilizan los suyos, llamada Truth, después de sobrevivir a su tercer intento de atentado incluía las palabras en mayúsculas “LET THE SHOW GO ON”.
  • 02Es decir, “que la fiesta continúe”.
  • 03La frase surgió en los circos del siglo XIX, y la solía pronunciar el maestro de ceremonias cuando se escapaba algún animal o cuando uno de los artistas sufría alguna lesión.
  • 04En aquellos momentos, lo importante era que el público no entrase en pánico y que todo continuase como si nada.

El primer mensaje que escribió Donald Trump en una extrañísima red social que solo utilizan los suyos, llamada Truth, después de sobrevivir a su tercer intento de atentado incluía las palabras en mayúsculas “LET THE SHOW GO ON”. Es decir, “que la fiesta continúe”. La frase surgió en los circos del siglo XIX, y la solía pronunciar el maestro de ceremonias cuando se escapaba algún animal o cuando uno de los artistas sufría alguna lesión.

    
Alex Brandon / Ap-LaPresse

En aquellos momentos, lo importante era que el público no entrase en pánico y que todo continuase como si nada. El lema se convirtió en una especie de mantra de orgullo para toda troupe que tenga que enfrentarse al público y tiene a menudo una vertiente cruel.

Cuando se produjo el tiroteo, cientos de reporteros pasaron la crónica con sus móviles

En las crónicas que han hecho los periodistas que estaban asistiendo a su fiesta, la Cena de Corresponsales, cuando se produjo el tiroteo se habla de cierta confusión y caos, y de cientos de reporteros abalanzándose sobre sus móviles para pasar la crónica. También ha dado mucho juego en redes la imagen de Stephen Miller, el polémico consejero de seguridad nacional de Trump, que parece utilizar a su esposa embarazada como escudo humano al huir de la sala.

“El espectáculo debe continuar” es una frase que define bien ese acto, que antes de Trump se consideraba una francachela bipartidista en la que periodistas y mandatarios se intercambiaban chistes con distinto grado de acidez. Algunos estudiosos del fenómeno Trump han llegado a afirmar que el empresario se presentó a la presidencia por primera vez por culpa de lo sucedido en esa fiesta, por los chistes que hizo sobre él el cómico y guionista Seth Meyers en el 2011, cuando Obama aún era presidente.

Trump, que no siente demasiado respeto por la prensa, se la había saltado hasta ahora, pero esta vez decidió acudir. ¿Tenía sentido para los periodistas sentarse a aplaudir y hacer risas con un genocida confeso (fue él quien habló de eliminar civilizaciones) que se está encargando de dinamitar todas y cada una de las garantías de lo que solía ser un Estado de derecho?, ¿hasta cuándo se sigue aparentando normalidad y manteniendo rituales que parecen obsoletos? En esta era alterada todos somos un poco el acróbata que sigue a lo suyo, medio obediente, medio asustado, mientras los elefantes campan por el pueblo.

Begoña Gómez Urzaiz
Begoña Gómez Urzaiz
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.