He aquí la agenda estival imaginaria del presidente Sánchez para ganar tiempo y afrontar la legislatura a satisfacción de sus socios, que ya tienen a tiro la categoría platino del programa de fidelización Amigos de la Moncloa.
Junio (6 al 12). Hacerse colega del Papa. Vincular la vida de Cristo con el manual de resistencia. Soltar cuatro frescas a los tecnooligarcas. Sondear con León XIV la posibilidad teológica de equiparar el misterio del Espíritu Santo con la mayoría progresista.
El presidente puede ganar oxígeno y votos si sigue mis cuatro consejos para el verano
23 junio. Felicitar por teléfono a Carles Puigdemont por la aportación de Catalunya a la roja, interesarse por sus planes para la verbena de Sant Joan y si necesita cava, piulas o coca de crema.
4 de julio. Inicio del Tour en Barcelona. Elogio del ciclismo vasco, la afición vasca al pedal y homenaje en las redes a Txomin Perurena. Compartir paseo en bici por la Diagonal con Rufián y dejarle ganar al sprint (me lo conozco).
7 de julio. Foto en las redes con el pañuelo rojo de San Fermín y una bota de vino. Importante: “¡Por unas fiestas inclusivas!”.
Julio, fecha por determinar. Visita relámpago a Norteamérica para animar a la selección plurinacional. Besar la calva del seleccionador. Selfie con Lamine Yamal. Pedir al masajista la fórmula del agua milagrosa de Ángel Mur.
Julio 14. Felicitar a Macron. Traer a cuento que libertad, igualdad y fraternidad son los valores irrenunciables del Gobierno. Interesarse por las vacaciones de Ione Belarra y, llegado el caso, invitarla a un parador nacional en régimen de alojamiento y desayuno.
Agosto 1. Movilizar a la UME para pacificar la operación salida. Al volante, los españoles se vuelven de derechas. Jaculatoria por la red ferroviaria.
Agosto. Por determinar. Discurso panarabista sobre Oriente Medio con rechifla de Netanyahu. En función de la actualidad y en última instancia, flotilla invencible con los ministros a bordo rumbo a Gaza y escalas en Alcúdia, La Valeta y El Pireo.
Agosto. Vacaciones y guardia en la Moncloa, con escapada rural (algo casual o dominguero). Contratar la dichosa alarma antiokupas. ¡Se está tan bien en casa en agosto!

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.