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Opinión
Xavi Ayén
Columnista

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Actualizado hace 47 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Si algún incauto, influido por la cantidad de artículos que hemos leído estos días al respecto, acudió a alguno de los conciertos de Bad Bunny en Barcelona o Madrid esperando encontrar compromiso político o algún mensaje social, debió de sentirse profundamente decepcionado.
  • 02Allí estuve yo –fingiendo que perreaba para observarlo todo– y les aseguro que no vi nada de todo eso que dicen de activismo político, progresismo, lucha social u oposición al trumpismo... elementos que no dudo que este exnovio de una Kardashian profese, pero que no exhibió en su prolongada residencia española.
  • 03Los conciertos son, eso sí, una fiesta de las que hacen historia, un chute de energía, una explosión hedonista que vale la pena que nos haya sacudido.
  • 04Los mensajes lanzados por la megaestrella al auditorio eran del estilo “olviden todos sus problemas por unas horas”, “quien no perreó no vino”, “no vivan el pasado ni el futuro, solo existe este presente”... consignas a las que ni el más retorcido analista conseguiría extraerles una intencionalidad política.

Si algún incauto, influido por la cantidad de artículos que hemos leído estos días al respecto, acudió a alguno de los conciertos de Bad Bunny en Barcelona o Madrid esperando encontrar compromiso político o algún mensaje social, debió de sentirse profundamente decepcionado. Allí estuve yo –fingiendo que perreaba para observarlo todo– y les aseguro que no vi nada de todo eso que dicen de activismo político, progresismo, lucha social u oposición al trumpismo... elementos que no dudo que este exnovio de una Kardashian profese, pero que no exhibió en su prolongada residencia española.

  
Juanjo Martín / Efe

Los conciertos son, eso sí, una fiesta de las que hacen historia, un chute de energía, una explosión hedonista que vale la pena que nos haya sacudido. Los mensajes lanzados por la megaestrella al auditorio eran del estilo “olviden todos sus problemas por unas horas”, “quien no perreó no vino”, “no vivan el pasado ni el futuro, solo existe este presente”... consignas a las que ni el más retorcido analista conseguiría extraerles una intencionalidad política. Allí podían bailar, sin contradecir sus convicciones, desde seguidores de Vox hasta trotskistas lacanianos.

Bad Bunny ha pasado a la acción comprando terrenos para construir viviendas para la gente con menos recursos

¿De dónde proviene, pues, la percepción de Bad Bunny como un artista comprometido? De todo lo que hace fuera del escenario y, sobre todo, del contexto puertorriqueño. Esta isla está gobernada por lo que podríamos llamar la derecha unionista, que quiere que Puerto Rico se anexione a EE.UU. como un estado más. Así, los mensajes de orgullo boricua –en letras, estética y lenguaje– y anticoloniales se leen claramente como una contestación a las tesis del PNP, más cuando Bad Bunny participó en las protestas que hicieron caer al gobernador Rosselló, del mismo partido que la actual gobernadora. “Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái” solo puede referirse a que Hawái se convirtió en el estado 50 del país en 1959. Como haría cualquier ser humano con unos mínimos sentimientos, ha criticado también las políticas migratorias de Trump. Y, preocupado por la pobreza y la exclusión social, ha pasado a la acción comprando terrenos para construir en ellos viviendas para la gente con menos recursos.

La mayoría de los intelectuales y escritores puertorriqueños han sido tradicionalmente del partido independentista de izquierdas, hasta ahora minoritario porque la población no quiere renunciar a su pasaporte de EE.UU. ni conecta con fervores revolucionarios. Bad Bunny no les ha apoyado directamente, sino a su alianza con el MVC, una especie de tercera vía más moderada que habla solo de “descolonización” y que va cogiendo fuerza.

Xavi Ayén
Xavi Ayén
Columnista

Redactor jefe de Cultura. Autor de libros como 'Aquellos años del boom' o 'Planeta Nobel'. Autor de varios documentales de temas literarios

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.