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Opinión
Maricel Chavarría
Columnista

Latinos que no aman el latín

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Actualizado hace 10 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01No se ha hecho público cuál era la lengua habitual que tenían los 92 alumnos que quedaron exentos de la evaluación PISA en Catalunya por no dominar el catalán.
  • 02No se sabe si era el castellano, el árabe, el chino, el urdu, el amazig; aunque se supone que los primeros, incluso viniendo de Latinoamérica, tenían ventaja.
  • 03Por lo general no se estudia latín en la escuela en esos países.
  • 04Tampoco Europa puede presumir de garantizar el futuro de esta asignatura en itinerarios de humanidades, pero quien más quien menos tiene clara la idea de la raíz latina de las lenguas romances y ve la utilidad nada más cruzar la frontera de su país o de su comunidad autónoma.

No se ha hecho público cuál era la lengua habitual que tenían los 92 alumnos que quedaron exentos de la evaluación PISA en Catalunya por no dominar el catalán. No se sabe si era el castellano, el árabe, el chino, el urdu, el amazig; aunque se supone que los primeros, incluso viniendo de Latinoamérica, tenían ventaja. O no. Por lo general no se estudia latín en la escuela en esos países.

Tampoco Europa puede presumir de garantizar el futuro de esta asignatura en itinerarios de humanidades, pero quien más quien menos tiene clara la idea de la raíz latina de las lenguas romances y ve la utilidad nada más cruzar la frontera de su país o de su comunidad autónoma. Y con el inglés: un 60% del vocabulario viene del latín, a menudo vía el francés normando.

   
Getty Images/iStockphoto

Esa tradición de estudiarlo en secundaria no se consolidó igual en Latinoamérica. El término en sí, América Latina, es relativamente joven. Aparece en el s. XIX y lo popularizan intelectuales franceses y latinoamericanos para distinguir la América de habla española, portuguesa y francesa de la América anglosajona. A Napo­león III eso le vino de perlas durante su intervención en México, para presentar a Francia como una nación latina con afinidad cultural. Luego el término lo adoptaron pensadores y gobiernos latinoamericanos con un significado más amplio: una identidad cultural compartida.

Siglo y medio después, la gran corriente migratoria es en sentido contrario. Y muchos latinoamericanos de países de habla hispana que llegan a Catalunya no están –salvo honrosas excepciones– en la onda de poner la oreja cuando oyen hablar catalán. Al contrario, les choca, les molesta incluso. Reivindican haber aterrizado en suelo español, en esa madre patria con la que tienen identidad cultural compartida.

Muchos latinoamericanos que llegan a Catalunya no están en la onda de poner la oreja cuando oyen hablar catalán

Lo de la Europa de los pueblos y las lenguas derivadas del latín les puede sonar a chino. Y desde luego, por mucho que sean herederos de la antigua Roma a través de la península Ibérica, no suelen sentir una conexión especial con ella ni con la lengua que hablaban en el Lacio. De hecho, más de uno se pregunta a qué viene eso de usar –también en sus países– números romanos. Y a la más pintada hacen la prueba del nueve. A saber: ¿cómo traduces 9.999?

Esta es buena. Y el europeo medio no la vio venir por el Atlántico. La respuesta es que no hay una representación única en la notación clásica para esa cifra. El sistema llegaba hasta el 3.999: MMMCMXCIX. Para números mayores recurrían, por ejemplo, al vinculum, la barra sombrero que multiplica por mil el valor de la letra.

Estarían locos esos romanos, pero cabalgamos todos sobre su misma lengua.

Maricel Chavarría
Maricel Chavarría
Columnista

Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.