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Opinión
Sergi Pàmies
Columnista

Que te dejen tirado

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Actualizado hace 5 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Las vacaciones son una fuente de anécdotas que el resto del año animan las sobremesas y los encuentros de máquina de café.
  • 02Curiosamente, son más jugosas las anécdotas de desgracias que la ostentación de lujos compartidos.
  • 03Una gastroenteritis salvaje cotiza más que las fotos de submarinismo paradisiaco.
  • 04El robo de una cartera en Tailandia o el paseo de Gràcia dan más de sí que la visita a las pirámides o el vídeo de una noche loca de karaoke.

Las vacaciones son una fuente de anécdotas que el resto del año animan las sobremesas y los encuentros de máquina de café. Curiosamente, son más jugosas las anécdotas de desgracias que la ostentación de lujos compartidos. Una gastroenteritis salvaje cotiza más que las fotos de submarinismo paradisiaco. El robo de una cartera en Tailandia o el paseo de Gràcia dan más de sí que la visita a las pirámides o el vídeo de una noche loca de karaoke.

Un joven lleva flotadores usados para llegar a Ceuta desde Marruecos 
Un joven lleva flotadores usados para llegar a Ceuta desde Marruecos Antonio Sempere / Ap-LaPresse

En la categoría de las adversi­dades, hay un género que no falla y que, narrativamente, crece en torno a una afirmación prometedora: “Nos dejaron tirados”. La casuística del “nos dejaron tirados” ofrece una diversidad de matices casi infinita. Hay los que se ciñen a un “quedarse tirados” de aeropuerto, con líneas aéreas abusivas que, aunque tengas el billete cerrado, te abandonan a la intemperie y, en el mejor de los casos, te ofrecen un hotel para pasar la madrugada.

Nadie debería sentirse culpable de poder disfrutar de unas buenas vacaciones

Si te quedas tirado en grupo, tienes más posibilidades de supervivencia. En los grupos siempre hay un experto en reclamaciones que sabe activar la maquinaria para conseguir una compensación. Que te deje tirado un hotel incumplidor es más complicado. La imagen de viajeros vagando por ciudades remotas tras haber sido estafados por un hotel que no ha respetado su reserva alimenta relatos en los que la contrariedad se mezcla con el humor y, a veces, con una inesperada historia de amor.

Todos estos momentos de supervivencia sobrevenida, sin embargo, siempre tienen una dimensión amable, de problema de primer mundo. Evidentemente, nadie debería sentirse culpable de poder disfrutar de unas buenas vacaciones y unos buenos viajes. Pero viendo a los marroquíes que, masivamente, intentan cruzar las fronteras de Ceuta y Me­lilla, la condición de “quedarse tirado” adquiere una dimensión monstruosa. Inducidos por las mafias, atrapados por la nula perspectiva de futuro o jugando a la ruleta rusa con las rendijas de un sistema colapsado, los marroquíes saben que la posibilidad de “quedarse tirados” es estadísticamente la más probable. Y que, comparado con las decenas de muertos condenados por la codicia de las mafias, la desesperación y la ignorancia, quedarse tirado es, pese a todo, una salida.

Sergi Pàmies
Sergi Pàmies
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.