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Política El ciclo electoral: 17-M

La división de la izquierda andaluza, un blindaje para Moreno Bonilla

Con Por Andalucía y Adelante juntos, el PP habría sacado en el 2022 la mayoría absoluta por los pelos, con tres escaños menos, y ahora tendría complicadísimo revalidarla el próximo domingo

La división de la izquierda andaluza, un blindaje para Moreno Bonilla
José Ignacio García, candidato de Adelante, en el centro, con Antonio Maíllo, de Por Andalucía, en el extremo de la derecha, en el debate del lunesl con Gavira (VOX(, Montero (PSOE) y Moreno (PP) José Manuel Vidal / EFE
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  • 01La división en el espacio a la izquierda del PSOE constituye una tan potente como olvidada ayuda para el popular Juan Manuel Moreno Bonilla en su pugna por revalidar la mayoría absoluta.
  • 02En el 2022 la habría obtenido de todos modos, aunque Por Andalucía, lo que hoy es la unión de Podemos, Sumar e IU, y Adelante Andalucía, antigua escisión podemita, hubiesen concurrido juntos, pero habría sido por la mínima, con 55 escaños de 109, tres menos de los que sacó.
  • 03Ahora, en la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de las pocas que ofrecen datos de voto por provincia, se observa que el presidente de la Junta afrontaría enormes complicaciones, sino insuperables, para alcanzar su objetivo, pues en vez de poder lograrla, se quedaría a dos escaños, a partir de las estimaciones de voto por provincias, sin las horquillas que ofrece el CIS.
  • 04Estos dos ejemplos y el del 2015 muestran que su división le supone a la izquierda andaluza obtener entre tres y cinco escaños menos que los que tendría junta.

La división en el espacio a la izquierda del PSOE constituye una tan potente como olvidada ayuda para el popular Juan Manuel Moreno Bonilla en su pugna por revalidar la mayoría absoluta. En el 2022 la habría obtenido de todos modos, aunque Por Andalucía, lo que hoy es la unión de Podemos, Sumar e IU, y Adelante Andalucía, antigua escisión podemita, hubiesen concurrido juntos, pero habría sido por la mínima, con 55 escaños de 109, tres menos de los que sacó. Ahora, en la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de las pocas que ofrecen datos de voto por provincia, se observa que el presidente de la Junta afrontaría enormes complicaciones, sino insuperables, para alcanzar su objetivo, pues en vez de poder lograrla, se quedaría a dos escaños, a partir de las estimaciones de voto por provincias, sin las horquillas que ofrece el CIS. Estos dos ejemplos y el del 2015 muestran que su división le supone a la izquierda andaluza obtener entre tres y cinco escaños menos que los que tendría junta.

En 2015 la socialista Susana Díaz pudo sumar una mayoría con Ciudadanos porque Podemos e IU concurrieron por separado

Los efectos de la división de la izquierda, por la penalización en un sistema electoral en el que los escaños se reparten ocho veces, una enormidad, solo superada por las de las nueve circunscripciones de Castilla y León y muy por encima de las tres de media de la España autonómica, no suelen ser tenidos en cuenta, pese a acumular una tradición más que relevante. En el 2015 Podemos e Izquierda Unida concurrieron por separado, con 15 diputados para la primera de estas dos fuerzas y 5 para la segunda, 20 en total, que se habrían convertido en 25 si fuesen juntas. El PSOE habría tenido 44 en vez de 47 y Ciudadanos, 8 en lugar de 9. Así que la suma de socialistas y naranjas habría dado 52 sillones en el Parlamento, lejos del número mágico de 55, y el espacio a babor del PSOE habría sido el amo de la situación, con la llave del presidencial palacio de San Telmo.

En 2018 sí hubo una plena conjunción de fuerzas en este espectro del tablero político, con la coalición  Adelante Andalucía, que incluía a Podemos, IU y pequeñas formaciones. Sacaron un 16,2% de los votos y 17 escaños, que no sirvieron para contener a la marea de derechas, favorecida por la abstención socialista y con una división que, al contrario de lo que suele suceder, no solo no resultó destructiva, de merma de fuerzas, sino creativa. Bajo el viento huracanado del procés, abrió nuevos espacios a los que el PP no llegaba, del centro en el que se movía Cs a la extrema derecha de Vox. En esa legislatura se produjo el cisma liderado por Teresa Rodríguez, del sector Anticapitalista de Podemos, que se acabó por separar llevándose la marca de Adelante Andalucía, como una formación de izquierdas autonómicas, sin obediencia madrileña.

Los números dicen que Moreno sacaría la mayoría en el 2022 aún con unión en la izquierda, pero resulta posible que ese electorado se movilizase más y no la tuviese

Así se llegó a las elecciones del 2022 con una nueva división entre dos candidaturas de izquierda, sin contar las testimoniales, que pudo ser mayor sin el acuerdo in extremis, en la más clásica tradición de este tipo de fuerzas, con Podemos. El PP sacó 58 diputados: el PSOE, 30: Vox, 14; Por Andalucía, 5 y Adelante, 2, los del bastión de Cádiz y la capital, Sevilla. La simulación de lo que habría pasado sin división a babor del PSOE pone al PP en 55 diputados, tres menos, mientras el PSOE bajaría dos, Vox seguiría igual y las izquierdas pasarían de los 7 que sumaba por separado a 12. Reaparecen ahí esos cinco parlamentarios no obtenidos en el 2015, por las decenas de miles de papeletas que fueron a la papelera, sin representación.

Así que incluso con la izquierda unida, con su 43,1%, el segundo porcentaje más bajo con el que se ha logrado una mayoría absoluta en la España autonómica, Moreno habría conquistado la hegemonía parlamentaria en su primera comparecencia en las urnas desde el poder. Eso dicen los números. Sin embargo, las divisiones en la izquierda acostumbran a generar desmovilización, abstención, y las uniones, ilusión, en alguna medida, sobre todo si se consigue hacer una campaña con decoro, no por ejemplo como la de las generales de 2016 cuando, dentro de En Marea, el nacionalista Xosé Manuel Beiras y la hoy vicepresidenta segunda del Gobierno Yolanda Díaz llegaron a cruzase ataques en el mitin de cierre de campaña. 

Milagrosamente Moreno sacó la mayoría en el 2022 por un margen de dos décimas, de 7.223 votos en cuatro provincias clave. En tres de ellas se hizo no solo con el último escaño en juego en el reparto con el método d'Hondt, sino también con el antepenúltimo, situación tan poco común, con solo un 43,1%, que, con independencia de las creencias de cada uno, invita a pensar que la Virgen del Rocío, la Macarena y hasta nuestro señor Santiago estaban de su lado. Y la división de la izquierda le ayudó a apuntalar de forma espectacular ese triunfo de leyenda en el otrora bastión por antonomasia del PSOE. Todos estos prodigios pasaron desapercibidos, bajo el latiguillo de “cosas de la ley d'Hondt”, que en realidad no es ninguna norma jurídica sino una tabla de calcular, un Excel prehistórico. 

De manera que nada indica que hubiese una reflexión en la izquierda en el camino hacia las urnas. De nuevo la cuestión estaba en si Podemos iba o no con sus otros aliados, mientras se considera casi un hecho geológico la separación de Adelante. Así, cuando Podemos, Sumar e IU se unieron, se llegó a decir que la izquierda se unía en Andalucía, pese a que seguía partida en dos. Lo que ocurrió, en realidad, consistió en que no se fragmentó todavía más.

Las encuestas abundan tanto como pobre resulta la información que contienen, por lo que representan oro molido las que aportan datos sobre la estimación de votos en cada provincia, que es lo que importa. Si se habla de elecciones al Parlamento de Andalucía, en plural, es porque se trata de ocho, una en cada provincia. Si el escenario resulta de verdad semejante al de 2022, los niños de San Ildefonso se están preparando en varias de estas circunscripciones para la lotería del domingo que decidirá la cuestión esencial de la política española del momento, si Moreno reedita la mayoría absoluta.

Con los datos del CIS, si Adelante y Por Andalucía fuesen juntos lo más probable sería que Moreno no sacase la mayoría

Al margen de sus controversias, el sondeo del CIS sí da los resultados por provincia y permite efectuar la extrapolación sobre qué pasaría si la izquierda andaluza saliese de la Vida de Brian, de su hilarante secuencia sobre la división de la fuerzas judaicas de oposición a Roma, y concurriese unida. En esta simulación, de unir a Adelante y a Por Andalucía, los 55 escaños de la mayoría absoluta pelada que le atribuye al CIS al PP como escenario “con mayor probabilidad”, bajan a 53, a causa de que los 13 que lograrían por separado esas dos fuerzas de izquierda se convertirían en 16. Las encuestas, encuestas son, en especial en la península Ibérica, pero ahí esta el arma secreta, porque no se quiere mirar hacia ella, de la que dispone el presidente en ejercicio.

A Moreno también le favorece en principio la tendencia sobre la que hay consenso demoscópico en su existencia, no en su intensidad, de que está al alza la candidatura pequeña, Adelante, salvo que pegase un petardazo descomunal, mayor incluso que el que auguran los sondeos más favorables a la formación que lidera ahora el psicólogo José Ignacio García Sánchez. En el 2022 Adelante se quedó cerca de tener un diputado más por Málaga, la segunda provincia más poblada, pero su desempeño resultó muy débil en provincias como Almería, Jaén, Córdoba o Huelva. Necesita subir bastante para que su alza se traduzca en un fuerte avance en diputados y no en papeletas en esa papelera que en principio beneficiaría al PP. 

Para los populares lo peor sería que uno de las dos candidaturas de izquierda estuviese fuerte o muy fuerte y la otra, en estado calamitoso. Pero que haya dos constituye una gran noticia en cualquier caso para ellos, hasta quizá para llegar a constituir tal vez la base desde la que poder estar peleando ahora mismo por mantener la mayoría absoluta.

Anxo Lugilde
Anxo Lugilde
Política

Corresponsal en Galicia y Portugal y redactor de Política. Licenciado en Ciencias de la Información (UPV) y en Ciencias Políticas (USC). Doctor en Historia Contemporánea (USC).

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.