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Política Análisis

El lío de Feijóo y el error de Sánchez

Los resultados de Andalucía siguen en líneas generales las tendencias de Aragón y se apuntan conclusiones

El lío de Feijóo y el error de Sánchez
Alberto Núñez Feijóo y el candidato popular Juanma Moreno durante un acto de campaña en Málaga. Jorge Zapata / EFE
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  • 01Andalucía sigue los pasos de Aragón.
  • 02El comportamiento electoral sigue algunas tendencias similares.
  • 03Y hay que recordar que Aragón es una comunidad bastante representativa del electorado de unas generales, mientras que Andalucía es la más poblada.
  • 04Veamos esas corrientes: El PP que ostenta el poder cae.

Andalucía sigue los pasos de Aragón. El comportamiento electoral sigue algunas tendencias similares. Y hay que recordar que Aragón es una comunidad bastante representativa del electorado de unas generales, mientras que Andalucía es la más poblada. Veamos esas corrientes:

El PP que ostenta el poder cae. Los perfiles moderados del partido, sean el de Jorge Azcón en Aragón o el de Juanma Moreno en Andalucía son aún fuertes, pero menos. Con su estilo moderado lograron excelentes resultados hace unos años, pero van perdiendo fuelle. Los motivos pueden ser diversos: el desgaste de gobernar, el desencanto con la gestión o bien porque el electorado de la derecha reclama más contundencia en algunos asuntos. El caso es que Vox sigue mordiendo. En tiempos en los que las mayorías absolutas son una rareza, era un despropósito situarla como objetivo. Máxime cuando Moreno Bonilla lleva más de siete años en la presidencia y ha tenido que afrontar crisis tan espinosas como la de los cribados del cáncer de mama. Pero incluso Azcón, que no llegaba a los tres años de mandato cuando convocó elecciones, no se libró de bajar dos escaños. El barón andaluz ha sufrido más y ha caído cinco.

Vox muerde, pero no tanto. En Aragón doblaron resultado y pasaron de 7 a 14 diputados, mientras que en Andalucía han subido solo un escaño, situándose en 15. El partido de Santiago Abascal, sin llegar a gobernar todavía, acusa un cierto estancamiento, pero la inercia sigue siendo al alza. Los motivos también pueden ser diversos: desde el ruido interno, con expulsiones de dirigentes históricos y acusaciones de corrupción, hasta las reticencias durante meses a entrar en los gobiernos autonómicos, aunque este último factor fue corregido por Vox en las últimas semanas. Si Abascal se lo hizo pasar mal a María Guardiola en Extremadura por ser una de las voces más centradas del PP, habrá que ver cómo hacen sudar a Moreno Bonilla. Es cierto que solo necesita dos votos de Vox, pero Guardiola también se quedó a cuatro de la mayoría absoluta. Pierde así Alberto Núñez Feijóo toda esperanza de despegarse de ese insidioso apéndice que es Vox para el PP. No hay fórmulas mágicas, ni la andaluza ni la madrileña. Cualquiera es “un lío” para Feijóo, en palabras del propio Moreno Bonilla.

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Otra ministra sufre un revés en su tierra, pero quizá no sea por culpa del “sanchismo”

Haría mal el PSOE en consolarse con ese escenario del PP. Los andaluces siguen dándole la espalda al partido que durante más de 35 años fue hegemónico en todo el sur de España. Sin recuperarse en Andalucía, el PSOE no tiene un futuro muy halagüeño. Como ocurriera en Aragón, otra ministra sufre un revés en su tierra. Se especula mucho sobre si la supuesta contaminación “sanchista” de las candidatas las lastra sin remedio, pero es más probable que simplemente sea el partido el que está hecho trizas en esos territorios. En Aragón, Pilar Alegría bajó cinco diputados y ahora María Jesús Montero cae dos más desde los 30 que tenía, que ya eran una auténtica desgracia para el PSOE en Andalucía.

Los electores castigan a quien no está picando piedra cada día en su comunidad, ejerciendo la oposición y construyendo el partido sobre el terreno día a día. Tampoco Salvador Illa gobernó nada más regresar a Catalunya desde el Ministerio de Sanidad. Tuvo que trabajárselo hasta las siguientes elecciones. Quizá el error de Sánchez fue no ocuparse de eso hasta que ya era tarde. Pero, ¿cómo va a funcionar la estructura territorial del partido si ha perdido a sus últimos dos secretarios de organización de la federal inmersos en casos de corrupción? El trauma del PSOE andaluz es de tal envergadura que va a requerir cuidados intensivos, de alguien que se vuelque al máximo en los próximos años. Puede que en las generales del 2023 Sánchez recuperara medio millón de votos más que Juan Espadas en las autonómicas de un año antes, pero ahora parte de más abajo.

Por último, a la izquierda del PSOE ya no sirve ni la unidad. Podemos y Sumar llegan tarde. Ni juntos ni por separado. A Sumar le castiga el gobierno y a Podemos, estar fuera. Aunque quizá separados no habrían repetido los cinco escaños que ya tenían. Los electores de esa izquierda más radical que jamás votará a los socialistas por considerarlos establishment buscan refugio en opciones más cercanas, como la Chunta Aragonesista o Adelante Andalucía, que aparecen como fuerzas más irreverentes, menos encorsetadas por haber pasado por el poder y con un acento nacionalista.

Es cierto que cada comunidad tiene sus dinámicas particulares, pero la ristra de elecciones de este año aportan un dibujo que se repite, sin que ello signifique que la partida de las elecciones generales ya esté sentenciada ni mucho menos.

Lola García
Lola García
Directora adjunta

Licenciada en Periodismo y Políticas. Directora adjunta de La Vanguardia. Autora de la newsletter 'Política', que se publica cada jueves, y de los libros 'El naufragio' y 'El muro', sobre el conflicto catalán

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.